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Cuchillo sin filo

Francisco Correal

fcorreal@diariodesevilla.es

Vía Layetana

Me fijé en Puigdemont y Colau en el Camp Nou por si tenían los signos identitarios que apunta Mendoza

Le da suerte el número 6 a Eduardo Mendoza. En 1986 apareció la primera edición de La ciudad de los prodigios. En 1996 llegó a las librerías Una comedia ligera y en 2016 se le nombra sucesor del mexicano Fernando del Paso en los honores del premio Cervantes. El Barça-Madrid y los escritores barceloneses que escriben en castellano, la legión más fértil de la literatura española (García Márquez y Vargas Llosa fueron barceloneses adoptivos) son los dos argumentos más sólidos e indestructibles contra la falacia del secesionismo. Que ambos hayan coincidido la misma semana es un regalo del destino, lo que los personajes de Una comedia ligera llamarían la Providencia.

Si me canjearan por un bono de permanencia en Barcelona el tiempo que he dedicado a la lectura de novelas ambientadas en dicha ciudad, Ada Colau le daría prioridad al impuesto turístico para corregir el desafuero de estas pernoctas reales derivadas de estancias ficticias. Me fijaba en los dos, en la alcaldesa de Barcelona y en Puigdemont, cada vez que la cámara los enfocaba mientras escoltaban a Florentino Pérez en el palco del Camp Nou. En la descripción de la Barcelona entre Exposiciones a la que llega Onofre Bouvila, vendedor ambulante de crecepelo, Mendoza apunta algunos signos identitarios de sus paisanos. Después de repasar el legado que dejaron fenicios y romanos, atribuye a los layetanos "la tendencia de los catalanes a ladear la cabeza hacia la izquierda cuando hacen como que escuchan", amén de la propensión de los hombres "a criar pelos largos en los orificios nasales", distinción capilar de la que está libre Ada o el Ardor.

El recuerdo de la lectura de Una comedia ligera es tan agradable y profiláctico como la portada del libro, dos barquitos de vela navegando por el Mediterráneo junto a un acantilado. "¡Barcelona, urbe alegre, laboriosa y cosmopolita que inmortalizó Cervantes¡", dice de la ciudad uno de los personajes en frase profética para su autor. La ciudad a la que viajé en libros de Juan y Luis Goytisolo, Ana María Matute, Mercè Rodoreda, Josep Pla, Carmen Laforet, Carlos Barral, Jaime Gil de Biedma, Juan Marsé, Jaume Cabré, Manuel Vázquez Montalbán, Mercedes Salisachs, Maruja Torres, Rosa Regás, Esther Tusquets…

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