El extraño caso de Tomi Lanzini
Real Balompédica Linense | Tercera Federación
La Balona, sumida en una crisis de juego y resultados, suspira por el regreso del lesionado centrocampista... que apenas fue titular en la primera vuelta
La Balona ficha al mediocentro Tomi Lanzini, con amplia experiencia internacional en España, Argentina, Chile y Andorra
La Real Balompédica tiene un problema, y serio, con la posición de mediocentro creativo. No es un axioma, pero son muy pocos los incondicionales albinegros que se atreven a poner en duda dicha afirmación. Dentro de un debate que se ha ido acrecentado en el último mes, en el que el equipo linense no ha logrado una sola victoria, aparece como factor casi imposible de analizar, al menos atendiendo sólo a sus números, el argentino Tomi Lanzini. Su ausencia se siente ahora decisiva… pero que no fue titular más que a cuentagotas en la primera vuelta.
La Balona tomó en el mes de enero —en Tercera Federación no es exacto hablar de mercado de invierno— una decisión que sigue siendo motivo de debate (casi sería más exacto escribir de crítica) entre sus seguidores: dejó marchar a Adri Moyano, que se enroló en el Badajoz, sin tener un sustituto de su perfil para el doble pivote.
El mediocentro, fundamental la pasada campaña en el Ciudad de Lucena, había ido cayendo en desgracia y en los cinco partidos previos a su marcha apenas había disputado 55 minutos.
Queda dicho: el club no le relevó con un jugador de sus características. Por un lado se explicaba que la apuesta era el canterano Raúl Andrades, un juvenil del Atlético Zabal con unas cualidades más que contrastadas. O al menos eso demostró en pretemporada cuando participó en más de un amistoso con el primer equipo.
La única realidad es que al día de hoy, a pesar de que se le asigna el papel de miembro de pleno derecho de la escuadra de Tercera Federación, sigue sin debutar en competición, a pesar de acumular ya ocho convocatorias., Al final, el chico no juega ni en el conjunto zabalista de la Liga Nacional —que le echa en falta, como demuestran los resultados— ni en el primer sénior. No parece que sea muy buena política, pensando a largo plazo, mantener a un chaval tan joven sin sumar minutos durante un periodo largo.
El doble papel de Joanet López
La otra justificación es que el fichaje de última hora que llevó a cabo la Balompédica, el hispano-guineano Joanet López, había jugado las últimas temporadas como extremo, pero tenía experiencia previa como mediocentro.
De hecho, el propio interesado aseguró el día de su desembarco que podía alternar ambas demarcaciones. David Sánchez le está utilizando en el eje de la medular, pero la fría estadística señala que el equipo, con él en el campo, no termina de celebrar una victoria.
Así las cosas, los ojos están puestos en Tomás Lanzini. El de Ituzaingó fue pieza fundamental para la remontada protagonizada por la Balona en el mes de enero, que le permitió primero entrar en la zona de play-off y más tarde hacer cumbre y disfrutar de una primera plaza que ahora ha cedido al Ciudad de Lucena.
El argentino fue pieza clave en el triunfo albinegro en Conil (0-2), en el que era el primer partido del equipo en 2016. También destacó en la victoria que su equipo consiguió tres días más tarde en casa sobre un candidato al ascenso como el Atlético Central (1-0).
En su tercera titularidad consecutiva participó en el éxito que cerró aquella semana fantástica en Chiclana (2-4), aunque fue una absurda expulsión nada más comenzar la segunda parte la que dificultó el partido a los de La Línea.
Aquella roja y la consiguiente sanción le privó de ser partícipe una semana más tarde de los tres sufridos puntos que sus compañeros conquistaron ante un Córdoba B que jugó prácticamente todo el choque en inferioridad.
Empieza la mala racha
Lanzini reapareció en el primer partido de la racha negativa por la que atraviesa actualente la Balona. Los linenses cayeron en el Martínez Pirri (2-0) a manos del Ceuta B del exbalono David Álvarez Polaco. Esa tarde, el equipo cuajó una muy desafortunada actuación, pero existió un consenso casi general de que entre los pocos que se salvaban de la quema estaba precisamente Tomi Lanzini.
Apenas un par de días después de aquella contienda en suelo norteafricano se conoció que tanto el centrocampista como el defensa Diego Domínguez sufrían lesiones musculares que los trasladaban al dique seco. Sin ellos, la Balona no ha hecho más que empatar. Hasta tres veces.
Esa aparente dependencia de Tomás Lanzini contrasta con su escasa presencia en el equipo durante los cuatro primeros meses del curso. Fue titular en las tres primeras jornadas de liga (en las que, por cierto, el equipo albinegro no ganó) y desapareció del once, para limitarse a breves apariciones desde el banquillo.
Volvió a la formación de salida en la décima jornada frente al Sevilla C. La Balona ganó (2-1) y el centrocampista fue relevado en el 63’. Ya no volvería a ser titular hasta enero en el ya mencionado partido del Pérez Ureba de Conil.
Ahora, cuando la afición suspira por su regreso, surge una duda. ¿Es realmente tan importante la ausencia de Lanzini? Y si es así, ¿por qué no jugaba en la primera vuelta? Casi parece un caso propio de Expediente X
Temas relacionados
No hay comentarios