La Balona escala al play-off desde el sacrificio (1-0)

Real Balompédica Linense - Atlético Central | La crónica

Los linenses derrotan al Atlético Central en su partido aplazado y acaban la primera vuelta en tercera posición, a dos puntos de la cabeza

Álvaro González anota en el 35' el tanto del triunfo de los de casa, que exhiben después amor propio y exquisito orden en defensa

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La Balona hace piña para festejar el 1-0, una imagen que simboliza la imagen del equipo durante los 90 minutos
La Balona hace piña para festejar el 1-0, una imagen que simboliza la imagen del equipo durante los 90 minutos / Andrés Carrasco

Nada por aquí, nada por allá. En literalmente cuatro días la Real Balompédica Linense transformó, como por encantamiento, el vaso medio vacío en uno medio lleno. O un poquito más que medio lleno, que si se es extremo en las críticas no hay por qué no serlo en los momentos buenos. Los triunfos del domingo en Conil y del partido aplazado con el Atlético Central de este miércoles aúpan a los de David Sánchez a la tercera plaza del grupo X de Tercera Federación al final de la primera vuelta. A sólo dos puntos de la dupla de líderes. Asentada en los puestos de play-off, esos en los que el técnico advirtió que no era un fracaso no estar a estas alturas. Pero vaya, que si se está, mejor que mejor.

La Balona escala a un punto más cercano a su objetivo, que sigue siendo el ascenso directo, más como un bloque sólido que como un conjunto brillante. Como un equipo de Tercera Federación, que es lo que demanda esta división, por mucho que a veces dé coraje admitirlo. Lo demostró en el siempre áspero Pérez Ureba. Y volvió a hacerlo ante su gente. Supo sufrir cuando fue necesario. Aquello del mono de trabajo que escribían los clásicos.

El éxito de esta escuadra parece indubitable que se construye desde la defensa. Y dos porterías a cero —después de la sangría con la que había terminado 2025— le han servido de catapulta hacia esa tercera posición que amansa, y mucho, las aguas siempre revueltas en torno a esta Balona cuyo entorno es apasionado. Para lo bueno y para lo malo.

Con un equipo muy reconocible, los albinegros salieron al campo con disposición de querer ganar. Tomi Lanzini va apareciendo. Tiene momentos y aunque hay que pedirle más continuidad aporta un criterio del que su equipo carecía sin él. Boateng cumplió a la perfección su papel de escolta.

Esta vez la Balompédica se fue al campo contrario. Ejerció de equipo deseoso de parecer grande. Sin complejos. Y no es que generase un aluvión de ocasiones, pero en todo momento daba la sensación de que si sucedía algo, iba a ser dentro del área de Josemi. Ya era más que en muchos otros partidos.

Tomi Lanzini pide un empujón a los aficionados
Tomi Lanzini pide un empujón a los aficionados / Andrés Carrasco

Y eso algo no tardó en llegar. A los cinco minutos Juaniyo —que está muy vivo, muy presente en este periodo de la competición— profanó la vigilancia a la que le sometía el conjunto hispalense, pero un defensa se tiró al suelo justo para interceptar un disparo muy bien intencionado.

En el 25 se produjo la primera escaramuza sevillana, pero Osborne remató mal un pase hacia atrás.

Y llegó el 35’ Sergio Pérez, que dejó cositas interesantes, sacó un centro magnífico que Juaniyo —otra vez Juaniyo— acertó a rematar robándole la cartera a la zaga. El gol era suyo, pero el balón se estrelló en el poste para que Álvaro González rematase casi a puerta vacía. El 20 -que se reivindicó y mientras tuvo fuelle jugó su mejores minutos con la camisola albinegra- lo necesitaba más.

Álvaro González, en el momento de anotar el único gol del encuentro
Álvaro González, en el momento de anotar el único gol del encuentro / Andrés Carrasco

Ni sucedieron grandes cosas hasta el descanso ni hubo cambios en el paso por los vestuarios. A la vuelta la Balona salió como queriendo dar el tiro de gracia al Central.

Pasado el empujón inicial, con los cambios, el guion cambió. La Balona entregó el cuero al rival a la espera de una contra para sentenciar que nunca terminó de cuajar. El Atlético Central es un equipo con criterio, pero tuvo más balón que peligro. No hay que engañarse, en eso tuvo mucho que ver su rival. Que a base de correr, de correr mucho, lo minimizó. Lo cortocircuitó.

Lo único que causó susto a la parroquia local fue un remate de Manu Gavilán en una postura muy rara que no se sabe muy bien cómo acabó en el larguero. Esta vez a los de La Línea también les acompañó la suerte. Que tampoco pasa nada que suceda de vez en cuando. A eso le llaman la suerte de los campeones. De los campeones, ojo.

La última media hora fue un quiero y no puedo de la escuadra visitante, que se estrellaba en una Balona exquisita en cuanto a orden defensivo -vaya partido de Diego Domínguez y Julio Algar- y comprometida en el trabajo. Generosa. Solidaria. Como le gusta a su gente. Que lo de Recia no se lo llaman por gusto. A falta de buen fútbol, que si no se ve en Primera en esta categoría es mucho pedir, con ese esfuerzo le va a bastar a este equipo para ganar muchas veces.

Diego Domínguez festeja el triunfo sobre el Atlético Central
Diego Domínguez festeja el triunfo sobre el Atlético Central / Andrés Carrasco

La extrema indulgencia del árbitro, que perdonó dos o tres segundas tarjetas, estuvo a punto de llevar la contienda al mal camino. Pero los jugadores estuvieron por encima del trencilla y mantuvieron las formas.

Al final, sufriendo menos de lo esperado, la Balona logró un sacrificado triunfo. Una victoria de un valor incalculable por lo que supone en la clasificación pero también por lo que proporciona de autoestima para los de dentro y de credibilidad para los que los siguen desde fuera. Hay veces en una competición que lo único importante es ganar. Y la Balona lo hizo, seguramente porque fue el único que lo buscó de verdad. Queda justo la mitad del camino por recorrer. Pero el equipo de La Línea lo afronta en el sitio adecuado. Lo dicho, el vaso está medio lleno.

Ficha técnica

Real Balompédica (1): Antonio Herrmosín; Chey, Diego Domínguez, Julio Algar, Pedro Morillo; Pepe Rincón, Lanzini (Diego, 77’), Boateng, Álvaro González (Aschalew Sanmartí, 62’); Sergio Pérez (Cascajo, 56’) y Juaniyo (Zaki, 56’).

Atlético Central (0): Josemi; Rafa Navarro, Pablo Becken (Juan Soto, 70’), Raúl Navas, Luis Madrigal; Pablo Haro, Virtudes, Espinar, Juan Gómez; Manu Gavilán (Joan Mari, 70’) y Pablo Osborne (Silvio, 75’).

Árbitro: Rubén Cartes Burgos, de Huelva. A base de querer ser permisivo acabó pasándose de la raya. Hasta a tres jugadores (Sergio Pérez, Becken y Luis Madrigal) pudieron ser expulsados por doble amarilla. Bien en la dirección del juego.

Tarjetas: Amarillas a los locales Sergio Pérez (45’) y Julio Algar (63’), así como para los visitantes Becken (20’), Juan Gómez (70’) y Luis Madrigal (87’).

Gol: 1-0, Álvaro González remacha a puerta vacía tras un remate de Juaniyo al poste (35’).

Incidencias: Encuentro de la decimosexta jornada del grupo X de Tercera Federación, aplazado de manera anticipada por la Federación Andaluza el pasado cuatro de enero como consecuencia de las intensas lluvias que caían en la zona. Presenciaron el choque en directo 1.803 espectadores.

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