editorial

Una campaña sin sorpresas

A diferencia de las dos anteriores, la campaña electoral que comenzó esta madrugada es parca en incógnitas. Hasta los contendientes conocen el resultado previsible, en el que coinciden todas las encuestas realizadas desde hace al menos un año y la propia percepción de los ciudadanos corrientes, incluyendo los que simpatizan con los perdedores. El Partido Popular se alzará con la victoria, aupado por una crisis económica a la que no se ve fin y que proporciona cada día un dato más sombrío que el anterior, y por la incapacidad del Gobierno Zapatero para hacerle frente, sobre todo por sus errores de diagnóstico y sus bandazos sobre la política a seguir. Ante esta realidad inapelable no resultan significativamente útiles para el candidato del PSOE ni su empeño en diferenciarse del Gobierno del que ha formado parte decisiva ni buenas noticias como la del anuncio del cese de la violencia de ETA en las que el propio Rubalcaba ha tenido protagonismo activo. De todos modos, la campaña servirá para dilucidar cuestiones que son importantes para la vida pública de los próximos años. Según se desarrollen estas dos semanas de debate y confrontación y según influyan en el sector del electorado, no poco numeroso, que aún no ha decidido el sentido de su voto o que puede verse inducido a cambiarlo, así se dibujará el panorama político inmediato. Queda por saber, en efecto, si Mariano Rajoy podrá gobernar con mayoría absoluta o suficiente o si, por el contrario, se verá obligado a firmar pactos de gobierno o legislatura o alcanzar pactos puntuales con otras fuerzas minoritarias, como los nacionalistas catalanes y vascos o el partido de Rosa Díez. También será importante el resultado en votos y escaños del PSOE, ya que un balance de derrota moderada permitiría a Rubalcaba liderar este partido en el futuro próximo, en sustitución de Zapatero, mientras que una debacle -igual o peor que la de Almunia en el año 2000- llevaría a su dimisión inmediata y un congreso socialista prácticamente de refundación.

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