EUROPA SUR En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Análisis

Nicolás Sierra

Socio responsable de KPMG en Andalucía

La empresas andaluzas ante el Covid-19

Es necesario que las empresas adopten ya medidas para poder mantener su actividad

A medida que la actividad productiva se retoma progresivamente, somos cada vez más conscientes de que la realidad que nos encontraremos cuando pase la pandemia será muy diferente a la que vivíamos hace algo más de dos meses. Esta semana, ya las ocho provincias andaluzas han entrado en la fase 1 de la desescalada y, a pesar de que el efecto durante la semana anterior fue de una tímida normalización, la sensación generalizada es que la recuperación de la normalidad será muy lenta, al menos en estas primeras fases, donde empiezan a ser palpables los daños que a nuestro sector empresarial han causado estas semanas la paralización de la actividad y la pérdida de la confianza del consumidor. No cabe duda de que el camino a la recuperación presenta incertidumbres que exigen a las empresas una rápida capacidad de adaptación con el fin de superar los retos a los que deberán hacer frente en los próximos meses.

Los empresarios andaluces son conscientes del desafío, tal y como revela el tercer sondeo Perspectivas 2020 de la empresa española ante el Covid- 19, elaborado recientemente por KMPG y CEOE. En este informe, el 68% de los directivos andaluces califica la actual situación económica de mala o muy mala y el 70% prevé que la economía empeoraría en los próximos doce meses. Esa visión negativa se refleja en sus previsiones sobre facturación, con un 84% anticipando que caerá, así como en sus perspectivas de inversión, que reducirá el 70% de los empresarios encuestados.

Y es que los empresarios han percibido el fuerte impacto que las medidas de confinamiento han tenido sobre el normal funcionamiento de las empresas, especialmente en aquellas que pertenecen al sector servicios, mayoritario en Andalucía, y especialmente el sector turístico que estaba viviendo una era dorada y se ha visto paralizado súbitamente. De este modo, un tercio de los encuestados revela que ha visto su actividad reducida a menos del 10% durante el confinamiento y solo un 13% asegura que la ha mantenido por encima del 80% en ese periodo.

Teniendo en cuenta la estructura del tejido empresarial de la región y la paralización de la actividad, no resulta sorprendente que los directivos andaluces consideren que las áreas que se han visto más afectadas por la pandemia sean la tesorería y la paralización de la actividad comercial. Esta crisis ha puesto de relieve lo imprescindible que es para las empresas la optimización de su fondo de maniobra y reforzar los procesos de digitalización, con el fin de que dispongan de canales de venta resilientes en este tipo de coyunturas, así como la necesidad de diversificar y optimizar las carteras de clientes y servicios. Asimismo, la actual coyuntura obliga a las empresas a valorar el impacto en sus cuentas de la pandemia y prever cuáles serán sus necesidades de financiación para garantizar la continuidad de sus negocios.

La paralización de la actividad también se ha visto reflejada en las medidas de carácter laboral que los empresarios andaluces han tenido que adoptar para mitigar los efectos de la pandemia. El 47% de los directivos encuestados ha presentado ERTE por fuerza

mayor y el 19% lo ha hecho por causas productivas. Otras medidas destacadas han sido la anticipación de vacaciones y la introducción de modificaciones en las condiciones de los contratos. El empleo se ha convertido así en uno de los ámbitos en los que los efectos de la pandemia son más visibles.

Además, la incertidumbre en torno al proceso de desescalada y, más concretamente, las incógnitas que aún rodean el levantamiento de los restricciones a la movilidad de los ciudadanos, obligan a ser cautos en las perspectivas sobre el empleo. Solo el 5% de los empresarios andaluces prevé aumentar su plantilla en 2020, mientras que dos tercios de los directivos anticipan que se verán obligados a reducirla.

No obstante, en una comunidad en la que el turismo representa el 13% del PIB, la reciente publicación por parte de la Comisión Europea de un marco común para reactivar el sector turismo, que contempla el restablecimiento del transporte aéreo y establece los protocolos de salud los alojamientos, podría tener un impacto positivo en las previsiones de empleo y de la situación económica en general para los próximos meses que la encuesta no refleja.

Es necesario insistir en la necesidad de que las empresas tomen ya las medidas que les permitan contar con las herramientas necesarias para mantener su actividad. Los principales organismos internacionales ya advierten del impacto de la pandemia en la economía. Por tanto, cuanto antes se adapten las empresas, con más instrumentos podrán contar para volver a los niveles de facturación e inversión previos a la emergencia sanitaria, impulsando así el empleo.

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