¿Arte prehistórico o una gamberrada? Alarman unas misteriosas manos en la cueva de Bacinete, en Los Barrios
El profesor Yborra alerta de la posible falsificación de unas manos rupestres en uno de los yacimientos más valiosos y desprotegidos del Campo de Gibraltar
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La aparición de dos manos pintadas en rojo en el conjunto rupestre de Bacinete, en el término municipal de Los Barrios, ha encendido las alarmas entre los expertos en patrimonio. Las imágenes, difundidas este sábado en redes sociales por José Juan Yborra, doctor en Filosofía y Letras y estudioso del arte y la cultura del Estrecho, podrían no corresponder a una manifestación prehistórica auténtica, sino a una mistificación reciente que, de confirmarse, supondría “una grave y premeditada agresión a nuestro patrimonio artístico y cultural”.
Las fotografías muestran dos manos derechas en negativo, silueteadas en rojo mediante una técnica que imita el aerografiado prehistórico: una palma apoyada sobre la roca y el pigmento proyectado alrededor. Un motivo bien conocido en el arte paleolítico, pero inusual en Bacinete, un enclave caracterizado sobre todo por representaciones de cuadrúpedos y figuras antropomorfas.
“Un amigo senderista me llamó hace unos días y me dijo: Qué chulas las manos de Bacinete, ¿no?”, relata Yborra en conversación telefónica con Europa Sur. “Me sorprendió porque yo nunca había visto manos allí, así que le pedí que me enviara las fotos”.
Aunque el investigador no ha visitado físicamente el abrigo desde el hallazgo, hay dos indicios que le hacen sospechar que las pinturas no son antiguas, si bien insiste en que será necesaria una investigación científica para confirmar cualquier hipótesis. “El color rojo es demasiado intenso y llamativo para estar a la intemperie después de miles de años”, explica. “Y al ampliar la imagen parece que la pintura está por encima del liquen, lo que indicaría que se ha hecho sobre la superficie actual”.
No un grafiti cualquiera
Lejos de tratarse de una pintada vulgar, Yborra subraya que, si se confirma la falsedad, el autor sabía perfectamente lo que hacía. “Quien las ha realizado tiene conocimientos sobre pintura prehistórica: conoce la técnica del aerografiado, el significado simbólico de las manos y el uso de pigmentos como el ocre”, afirma.
“No es vandalismo inconsciente. Es otra cosa”, insiste Yborra. “Y eso lo hace aún más preocupante”
El procedimiento, detalla, no es complejo, pero sí específico: machacar óxido de hierro hasta convertirlo en polvo, mezclarlo con agua u otro aglutinante y proyectarlo mediante la boca o un tubo hueco —una caña, un hueso— sobre la mano apoyada en la roca. “No es vandalismo inconsciente. Es otra cosa”, insiste. “Y eso lo hace aún más preocupante”.
Un patrimonio excepcional… y desprotegido
La cueva de Bacinete forma parte del llamado arte sureño, un conjunto de manifestaciones rupestres únicas del sur de Andalucía, ubicadas en un entorno de enorme valor paisajístico dentro del Parque Natural de Los Alcornocales. A pesar de su riqueza, el enclave no cuenta con visitas públicas reguladas ni con una protección eficaz, una situación que ya provocó graves daños en 2019 y que, según Yborra, sigue favoreciendo episodios de deterioro y vandalismo.
“Urge el reconocimiento más eminente de unos enclaves que, en la mayoría de los casos, se encuentran en la desprotección más absoluta”
“El Campo de Gibraltar alberga centenares de cavidades con pinturas y grabados prehistóricos que abarcan desde el Paleolítico hasta la Edad del Hierro”, recuerda el investigador. “Manos en positivo y en negativo, figuras animales, antropomorfos, signos abstractos… Es un legado extraordinario que refleja miles de años de presencia humana y necesidad de expresión simbólica”.
Una llamada urgente a la protección
Más allá de la polémica sobre la autenticidad de las manos, Yborra aprovecha el suceso para reiterar una reivindicación histórica: la necesidad urgente de proteger de forma real y efectiva yacimientos como Bacinete. “Urge el reconocimiento más eminente de unos enclaves que, en la mayoría de los casos, se encuentran en la desprotección más absoluta”, denuncia en su publicación.
Entre las medidas que plantea figuran su declaración como Bien de Interés Cultural (BIC) y, a largo plazo, la aspiración de que el arte rupestre del Campo de Gibraltar sea reconocido como Patrimonio Mundial por la Unesco.
Mientras tanto, la aparición de estas misteriosas manos plantea una pregunta inquietante: ¿estamos ante un hallazgo excepcional o ante una falsificación que pone en evidencia, una vez más, la fragilidad de nuestro patrimonio más antiguo?
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