El Ayuntamiento de Algeciras abre la posibilidad de demoler el Asilo de San José, salvo su capilla
El pliego técnico, base para la reconversión del recinto en una residencia privada de mayores, alude a la rehabilitación del cuerpo original del edificio o a su demolición y reconstrucción "con un lenguaje arquitectónico contemporáneo"
Derecho del Asilo
La iniciativa del Ayuntamiento de Algeciras para transformar el antiguo Asilo de San José en una residencia de mayores de titularidad privada abre la puerta a la demolición de todo el inmueble, incluyendo la fachada de unos 75 metros de longitud, con la única excepción de la pequeña capilla de estilo neogótico que forma parte del conjunto.
Así se recoge en el pliego de prescripciones técnicas particulares con el que el Ayuntamiento pretende sustentar la futura concesión del antiguo asilo a una empresa privada para construir las instalaciones y prestar el servicio. El Pleno municipal de este viernes, 30 de enero, incluye en el punto sexto del orden del día la propuesta de inicio del procedimiento para la adjudicación de la concesión de uso privativo del antiguo asilo. El gobierno local del PP plantea la creación de un centro residencial para mayores con un mínimo de 130 plazas y 7.000 metros cuadrados de superficie construida con gestión privada en régimen de concesión.
El Asilo de San José, construido entre 1905 y 1914, pertenece al patrimonio municipal desde 1999 y se encuentra precintado desde 2010 como consecuencia de los graves problemas de conservación que presenta el inmueble, agravados por el abandono desde que dejara de ser la sede de la Congregación de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados.
Demolición y conservación, dos opciones
El pliego técnico, base sobre la que se sustentará la construcción y gestión de la futura residencia, define la edificación como compuesta de un cuerpo original que incluía la capilla y las sucesivas ampliaciones. La edificación original consta de una crujía cuyo frente principal da a la avenida Blas Infante y con vuelta a la calle José Román, con dos plantas.
El Consistorio propone una rehabilitación integral, parcial o una nueva edificación, sin un blindaje expreso para la fachada y la crujía principal
Sobre ese cuerpo de edificación se apoya la capilla, que dispone de cuatro patios originales adosados y con azulejos cerámicos, que posibilitan la iluminación de las vidrieras laterales, así como las escaleras de acceso a la planta superior en las que hay un panel de azulejos dedicado a Santa Teresa de Jesús Jornet. La edificación original de 1914 se completa con dos pasillos laterales y paralelos a la dimensión longitudinal que permiten el acceso a las dependencias adyacentes.
El Consistorio propone una rehabilitación integral, parcial o una nueva edificación sobre la parcela con una serie de condicionantes que carecen de un blindaje expreso para la fachada y el conjunto de la crujía principal; es decir, para el cuerpo original del asilo y el alzado visible desde la avenida Blas Infante, incluyendo la portada principal del edificio.
"Tal como se expone en el apartado correspondiente del Pliego, será posible y valorable la opción de rehabilitar la crujía paralela a la avenida Blas Infante y calle José Román. En caso de optar por su demolición se deberá mantener la volumetría, altura e imagen urbana, con un lenguaje arquitectónico contemporáneo", recoge expresamente el pliego.
La conservación de la fachada y del interior del volumen de la crujía (incluyendo la escalera principal) queda a expensas de los proyectos que se presenten al concurso. Y en caso de plantearse una demolición (por imposibilidad de conservación o por costes, por ejemplo) no se establecen garantías para su reconstrucción con idéntica estética y características, sino que se abre la puerta a un edificio con una apariencia completamente nueva. Y contemporánea.
Sobre la capilla, el pliego añade: "Es obligación del adjudicatario mantener y rehabilitar la capilla, integrándola en la edificación propuesta con un uso compatible". Nada dice, sin embargo, sobre el retablo de estilo neoclásico ni sobre los patios laterales adyacentes que dan sentido a las vidrieras.
Además, el documento refleja que al cuerpo primitivo se le implantaron "sin ordenación previa" ampliaciones que han dado lugar a una "yuxtaposición de volúmenes funcionalmente inservibles para cualquier nueva actividad". Estas ampliaciones prevén ser demolidas en su totalidad para permitir una edificación conforme a los criterios actuales y usos previstos.
El apartado de construcción del pliego reitera esta doble posibilidad. "Las obras consistirán en la demolición y reconstrucción del edificio existente, a excepción de la capilla, o en la demolición parcial y rehabilitación integral de la mencionada primera crujía, según se justifique en el Proyecto previo a presentar, y con el consentimiento del Ayuntamiento de Algeciras mediante el responsable del contrato, que se pronunciará sobre la idoneidad del proyecto según baremos de integridad, solución constructiva, consideraciones medioambientales y viabilidad en general", consta en el escrito.
La redacción del proyecto de obras queda emplazada una vez que se produzca la adjudicación del inmueble. En este paso, y bajo la tutela municipal, el pliego establece que el licitador deberá hacerse cargo de los estudios geotécnicos, el estudio estructural y de patologías, así como cualquier otro documento necesario.
Estena Inversiones activa el procedimiento
El concurso estará abierto a los proyectos de empresas interesadas en asumir el recinto, adaptarlo para el uso previsto y explotar el servicio asistencial, si bien ya hay una compañía interesada que, a su vez, ha llevado al Consistorio a poner en marcha el procedimiento.
Se trata de Estena Inversiones, firma del sector con residencias de mayores repartidas por todo el país y que posee acuerdos con operadores como Sanitas Residencial y Ballesol. Esta compañía lleva algo más de tres años en conversaciones con el Ayuntamiento y presentó en junio de 2025 la solicitud del uso privativo del inmueble municipal.
Para ello se ampara en los artículos 61 y 65 del Decreto 18/2006 que regula los bienes de las entidades locales en Andalucía. Esta norma faculta a terceros a solicitar el uso común especial o privativo del dominio público presentando una memoria explicativa de la utilización y sus fines y otra justificativa de la conveniencia, oportunidad o necesidad.
En el concurso, aunque abierto a las ofertas de cualquier empresa, la solicitante tendrá cierta ventaja con un derecho de tanteo en caso de que su propuesta no sea elegida. Para ello, podría igualar la plica seleccionada siempre y cuando no exista una diferencia superior a un 10% del total de la puntuación.
En la solicitud, Estena Inversiones manifiesta que pretende la "completa rehabilitación, respetando el estilo original de la fachada". A falta de un análisis pormenorizado del estado de conservación de la crujía original (cosa que el pliego emplaza una vez que se haya elegido el concesionario), la afirmación puede considerarse una declaración de intenciones o un compromiso que puede estar sujeto a cambios, ya que pasar de la rehabilitación a la demolición y construcción de una nueva fachada (siquiera con el mismo diseño que la original) está amparado por el pliego técnico.
E igualmente podría producirse que una empresa diferente ganara el concurso bajo el planteamiento inicial de la demolición del máximo de estructuras permitidas, lo que igualmente supondría el fin de la fachada original.
Los interrogantes del pliego
El pliego de prescripciones técnicas particulares no resuelve varios interrogantes sobre la futura residencia. El documento establece un canon anual mínimo de 120.107,99 euros a favor del Ayuntamiento por la cesión del recinto (un 5% del valor del suelo) aunque no se especifica el plazo en años previsto para la concesión.
En el ámbito constructivo, aunque el documento plantea la conservación de la capilla, no se especifica si se refiere únicamente al volumen constructivo (la estructura) o si este concepto también abarca a todos sus elementos: la estructura de madera del techo, los elementos interiores (rosetones, púlpito y altar) y el retablo de madera.
"A pesar de que ningún elemento de la finca se encuentra incluido en el Catálogo de Protección del Plan General de Ordenación Urbana vigente, es de resaltar la importancia de mantener y rehabilitar la capilla dado su valor sentimental e histórico para la ciudad, siendo además el único edificio neogótico existente", refleja el documento.
Otro de los interrogantes pasa por el futuro de las dependencias de la coordinadora Barrio Vivo. Esta entidad tiene su sede en la parte izquierda de la crujía principal (vista de frente). El ala derecha acoge la Escuela Oficial de Idiomas (EOI) y se encuentra segregada de la concesión prevista.
En cuanto a la prestación del servicio, el Consistorio se refiere al mínimo de 130 plazas y abre la posibilidad de puntuar en el concurso que dicha cifra se amplíe en al menos un 10% a la par que se ofrezcan servicios complementarios. Pero no se especifica si el Ayuntamiento se reservará un cupo de plazas para la gestión pública.
Los jardines, el único elemento protegido
Por encima de voluntades y compromisos, la realidad sobre el papel del Asilo de San José evidencia su desprotección. Ninguna de las construcciones de la finca se encuentra incluida en el Catálogo de Protección del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), siquiera la capilla, pese a su valor.
El Catálogo de elementos y bienes protegidos del PGOU únicamente incluye los jardines en el denominado como grado 5. El recinto tiene dos zonas ajardinadas que suman en total 1.394 metros cuadrados: una en la entrada y en paralelo a la avenida Blas Infante; y junto a la calle Teniente Miranda se abre otro jardín interior con un lado abierto a la calle mediante una cerca.
"Se trata de jardines antiguos muy consolidados, de propiedad privada, con árboles de gran envergadura", reza la ficha del catálogo que se integra en el pliego. El conjunto posee interés como espacio de descanso para el propio uso residencial del asilo y contribuye a la buena imagen de la avenida. Por lo tanto, el catálogo obliga a su conservación y mantenimiento (lo que ampara las labores de jardinería y pequeños tratamientos de pavimentos y elementos auxiliares, bancos, etc) y prohíbe expresamente cualquier construcción sobre ellos.
Las construcciones, al contrario, carecen de cualquier figura de protección pese a que la crujía original tiene más de cien años. En julio de 2021, el Pleno del Ayuntamiento aprobó por unanimidad una moción presentada por Adelante Algeciras que instaba a rehabilitar el edificio y a llevar a cabo una reparación urgente de la capilla. La propuesta también comprometía al Ayuntamiento a modificar el catálogo de edificios a conservar en el PGOU. Cuatro años y medio después, esa moción sigue pendiente de ser cumplida.
Además, la parcela del Asilo San José está incluida en el Área de Protección Arqueológica, sujeta a un régimen cautelar de preservación del interés público. Ello implica que la ejecución de obras que afecten al subsuelo requieren una intervención arqueológica previa, que podrá dar lugar a proyectos de excavación arqueológica y, en su caso, al inicio de excavaciones. Ya sucedió en el cercano Centro de Interpretación Paco de Lucía, en el que se hallaron restos de un antiguo cementerio de carácter histórico.
Un edificio en la Lista Roja
En septiembre de 2019, el Asilo de San José fue incluido en la Lista Roja de Hispania Nostra, la plataforma que vela por el patrimonio en riesgo en España. Los motivos de su inclusión fueron patrimoniales y artísticos: una capilla de estilo único en el Campo de Gibraltar, fruto del intercambio con la comunidad británica local; una construcción más que centenaria, y un interés artístico excepcional en sus vidrieras. La inclusión reflejaba una realidad que a día de hoy sigue siendo incómoda: una ciudad como Algeciras, que ha perdido la mayoría de su patrimonio histórico, no podía permitirse seguir perdiendo más de su identidad.
La residencia universitaria, proyecto descartado
A partir del año 2020, comenzaron a perfilarse distintas iniciativas para rescatar el antiguo asilo del olvido. En abril de aquel año, el Ayuntamiento y la Universidad de Cádiz avanzaron en un proyecto ambicioso: la conversión del asilo en una residencia universitaria. Con más de 700 estudiantes de fuera de la comarca matriculados en el Campus Bahía de Algeciras, la necesidad era evidente. La empresa Acciona Campus, que gestiona complejos residenciales para estudiantes en varias ciudades españolas, mostró interés inicial en el proyecto, aunque las reuniones posteriores no terminaron de cristalizar.
Previamente, en 2019, el Ayuntamiento y el Obispado de Cádiz y Ceuta también hablaron de la restauración del retablo y su traslado a la iglesia de La Palma, otro proyecto que tampoco vio la luz.
A lo largo de 2023, el Ayuntamiento continuó trabajando en distintos proyectos. El alcalde, José Ignacio Landaluce, mencionó entonces que el Ayuntamiento llevaba más de seis años de gestiones previas para tratar de dotar al inmueble de contenido. El proyecto que manejaba entonces el equipo de gobierno consistía en la recuperación de la capilla para su desacralización y conversión en espacio cultural, manteniendo las vidrieras y el altar. En las otras dos alas, además de la fallida residencia universitaria, también se había planteado la posibilidad de instalar una residencia para ancianos.
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