Economía

"El deficiente sistema de salud pública determina que España lidere los contagios por habitante"

  • El economista Francisco Ferraro analiza las causas de por qué aquí el impacto de la crisis es mayor y lanza recomendaciones

Francisco Ferraro, presidente del OEA Francisco Ferraro, presidente del OEA

Francisco Ferraro, presidente del OEA

¿Por qué la economía española será la que más se hunda entre los países desarrollados? ¿Por qué Andalucía caerá más incluso que la media nacional? ¿Qué se puede hacer? A esas preguntas respondió ayer el presidente del Observatorio Económico de Andalucía (OEA), Francisco Ferraro, en el ciclo del Centro de Estudios Andaluces El Covid-19 y la economía andaluza: impacto y tendencias.

En su diagnóstico, incluyó entre las causas de la mayor debacle la falta de especialización productiva, “con el mayor peso del turismo del mundo en el PIB, el 11,8%, y Andalucía con el 13%”; la temporalidad del empleo, que hace “más fácil despedir a alguien”; la debilidad del tejido empresarial, con empresas en su mayoría muy pequeñas; el elevado déficit y la elevada deuda y el sistema de salud pública. “El deficiente sistema de salud pública ha determinado el mayor número de contagios por habitante del mundo y eso ha llevado a un confinamiento severo y a mayores restricciones para la economía”, afirmó, para añadir a continuación que “intereses partidistas y territoriales han dificultado la gobernanza de una emergencia sanitaria”, en un clima político “dominado por el desgaste del adversario”.

Ferraro, que también citó entre las causas del impacto económico la falta de reformas estructurales, afirmó que “de lo que hagamos en los próximos días y meses va a depender nuestro futuro en los próximos años”. Y no se refería al Gobierno únicamente, sino a toda la sociedad. A los ciudadanos les hizo una llamada a la responsabilidad. “Creemos que nuestro futuro depende más de lo que hagan los Gobiernos, lo cual inhibe nuestra responsabilidad”. También apeló a la solidaridad de las rentas más estables hacia las vulnerables y también una apelación al consumo, siempre que se pueda. Y a las empresas les animó a “pensar en su fusión (en el caso de las pequeñas) y “ver una oportunidad” en los cambios de hábitos y consumos que “van a abrir nuevos mercados”.

Por último, pidió “un gran pacto político”, que el Gobierno “apoye a las empresas viables” y “un marco fiscal explícito en el que sepamos cuánto nos vamos a endeudar y cuánto vamos a pagar”. A la Junta, por último, le sugirió que concentre sus escasos recursos en “apoyar proyectos empresariales con futuro” y no en regar a todos los sectores.

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