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El Miércoles de Ceniza y el comienzo del Ramadán coinciden en 2026

El 18 de febrero marca un hecho poco frecuente: el inicio de la Cuaresma católica y el mes sagrado del Islam arrancan el mismo día

Ramadán 2026: estas son las fechas clave y así se prepara el Campo de Gibraltar para el mes sagrado

Vecinas de Algeciras hacen sus compras en la tienda especializada en especias y hierbas puesta en marcha por Aricha Azizi. / Erasmo Fenoy

Este 2026 será testigo de una coincidencia calendario en mano poco frecuente: el Miércoles de Ceniza y el comienzo del Ramadán caerán en la misma fecha, el 18 de febrero. Dos tradiciones milenarias de ayuno y reflexión espiritual se encontrarán en el tiempo, invitando a profundizar sobre las similitudes y diferencias entre estas prácticas religiosas que, curiosamente, parecen tomarse con más rigor en el mundo musulmán y judío que entre muchos cristianos contemporáneos.

El ayuno ha sido durante siglos una práctica central en las tres grandes religiones monoteístas: judaísmo, cristianismo e islam. Sin embargo, mientras los judíos mantienen el Yom Kipur como jornada solemne de abstinencia y los musulmanes observan rigurosamente el Ramadán, la Cuaresma cristiana ha visto reducida su exigencia a la mínima expresión: abstinencia los viernes y ayuno únicamente el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Cuaresma: cuarenta días hacia la Pascua

La Cuaresma comprende los cuarenta días que preceden a la Pascua, el periodo más importante del calendario cristiano. Se trata de un tiempo de preparación, conversión y ayuno para disponer los corazones hacia la celebración de la Resurrección de Cristo. Aunque en sentido estricto solo el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo son días de ayuno obligatorio, durante toda la Cuaresma los fieles son invitados a desprenderse de lo superfluo y dedicar especial atención a su vida espiritual.

Esta conmemoración rememora los cuarenta días que Jesús pasó en el desierto antes de iniciar su vida pública, donde fue tentado por el diablo. Es un tiempo marcado por la dificultad y la búsqueda, pero vivido con un horizonte de esperanza: la Pascua de Resurrección.

Ramadán: el mes sagrado del Islam

El Ramadán es el noveno mes del calendario lunar musulmán y constituye uno de los cinco pilares del Islam. Durante este periodo, los creyentes deben abstenerse de comer, beber y mantener relaciones íntimas desde el amanecer hasta la puesta del sol, según prescribe la segunda sura del Corán. Esta obligación afecta a todos los musulmanes adultos y sanos, quedando exentos únicamente enfermos, ancianos, niños, mujeres embarazadas y personas en viaje.

El mes conmemora la revelación del Corán al profeta Muhammad, considerado palabra increada de Dios descendida a los hombres. Curiosamente, ya en la tradición árabe preislámica el Ramadán era considerado un mes sagrado, tradición que el Islam incorporó y reconfiguró, estableciendo este mes de ayuno a semejanza de la Cuaresma cristiana y marcando una ruptura con el mundo judío.

Similitudes entre dos caminos espirituales

A pesar de sus diferencias teológicas, Cuaresma y Ramadán comparten numerosos rasgos. Ambas son conmemoraciones que marcan una pausa significativa en el calendario litúrgico, con un marcado carácter purificador que va más allá de las simples imposiciones cotidianas. Representan momentos en los que el espíritu humano se vuelve hacia Dios, origen de todo lo creado.

Las dos festividades exigen una renuncia a los placeres mundanos, favoreciendo la introspección mediante una oración intensificada, acompañada de ayuno y abstinencia. Además, ambas están marcadas por el calendario lunar: la Pascua cristiana coincide con la primera luna llena después del equinoccio de primavera, situándose entre el 22 de marzo y el 25 de abril. Este 2026, se extiende desde el domingo 29 de marzo hasta el domingo 5 de abril. El Ramadán, por su parte, avanza aproximadamente quince días cada año según el calendario lunar islámico.

Finalmente, cada tradición celebra su conclusión con un momento crucial: los cristianos con la Resurrección de Jesucristo, y los musulmanes con la fiesta del Cordero (Id al-Fitr), ambas ocasiones de alegría y celebración con familiares y amigos.

Las diferencias fundamentales

Sin embargo, afirmar que el Ramadán es "la Cuaresma de los musulmanes" sería inexacto. La diferencia principal radica en el sentido profundo de cada festividad: la Cuaresma conmemora la pasión, muerte y resurrección de Cristo como Hijo Encarnado de Dios, mientras que el Ramadán hace memoria de la revelación del Corán al profeta Muhammad.

Otra distinción notable es el rigor en la observancia del ayuno. Los musulmanes tienen prescrito en el Corán abstenerse de todo alimento sólido o líquido durante las horas de luz, una obligación que se mantiene con firmeza en la práctica contemporánea. En cambio, el ayuno cuaresmal cristiano ha ido perdiendo rigor con el tiempo, desprendiéndose de su carácter social para primar el aspecto personal. Fue el Papa Pablo VI quien, en la Constitución Apostólica Poenitemini de 1966, fijó el ayuno y la abstinencia únicamente para el Miércoles de Ceniza y el Viernes Santo.

Este 18 de febrero, cuando cristianos y musulmanes inicien simultáneamente sus respectivos caminos de reflexión y ayuno, quizá sea una oportunidad para el diálogo interreligioso y para redescubrir el valor de estas antiguas prácticas espirituales en un mundo cada vez más secularizado.

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