La Balompédica suspende en protocolo
Real Balompédica Linense
El olvido del homenaje a su abonado número 1, Enrique Rodríguez, el enésimo gesto desafortunado de los albinegros con su entorno en el presente curso
La Balona se queda huérfana: muere su abonado número 1, Enrique Rodríguez Espinosa
La Real Balompédica Linense no guardó el domingo el obligado minuto de silencio en memoria de su abonado (antes socio) número uno, Enrique Rodríguez Espinosa, fallecido una semana antes. Un error imperdonable que pone una vez más de manifiesto que los actuales mandatarios de la entidad, con el presidente Andrés Roldán a la cabeza, no cuidan el protocolo como el mimo que se hizo en periodos precedentes.
Los balonos añejos, los que vieron durante décadas a Enrique Rodríguezjunto a su hermano José María en su localidad de la zona alta de Tribuna del Municipal echaron en falta en los prolegómenos del encuentro entre la Balona y el San Roque de Lepe una muestra de cariño para el socio número uno, que solo ya por esa condición encarnaba el espíritu inasequible al desaliento de la hinchada albinegra. Nada tiene que ver este hecho con la irregular marcha del equipo de Tercera Federación. ¿O sí?
No es el primer detalle que pone de manifiesto una preocupante falta de conexión entre el club y la sociedad que lo envuelve.Europa Sur ya denunció el pasado tres de febrero cómo el club había decidido dejar en casa para ahorrarse una cantidad irrelevante de dinero a José García [Pepe el Masa] en el desplazamiento a Ceuta. Una decisión que correspondió a la directora general, María Martos, quien incluso desoyó una oferta del vestuario para correr con los gastos de ese billete, según confirmaron a este medio varios integrantes de la plantilla.
En diciembre la Peña Balona organizó un homenaje a la plantilla que había participado en la recordada eliminatoria de Copa frente al Athletic Club en 2015.
Un día después una representación de aquel equipo acudió al choque que enfrentaba a los albinegros con el Dos Hermanas. El grupo estaba formado por nombres tan significados en la historia reciente de la entidad como los de Copi, Carlos Guerra, Juampe, Ismael Chico, Olmo, Javi Gallardo y los técnicos Juan Mari Sánchez y Miguel Ángel Ordóñez Chichi.
Este colectivo se llevó la satisfacción de recibir un más que merecido reconocimiento en el césped por parte del público, pero sus integrantes fueron luego relegados a un segundo plano en la grada y ni siquiera fueron invitados al cátering que el club suele compartir con los invitados en el descanso.
También en este mismo mes de febrero, la Peña Balona entregó su primer trofeo Sentimiento Balono al Atlético Zabal, el filial por excelencia desde ni se sabe, y a Ismael Chico, uno de los nombres icónicos de la centenaria historia de la Real Balompédica.
La representación de la Real Balompédica en el acto, encabezada por el directivo Javier Baglietto, fue minúscula. Tanto que provocó el enfado del presidente de la Peña, Julio Vega, quien en redes sociales expresó su malestar de forma contundente.
“Muy decepcionado con mi Balona”, escribía. “No ha tenido la Balompédica en este 50 aniversario de la Peña, ni una mención, ni consideración, ni una palabra de reconocimiento hacia la Peña que nos dé ánimo”.
“A una institución como es Ismael, no ya a la Peña, que al fin y al cabo estamos para servir a la Balompédica, sino a Ismael, es de vergüenza y una falta de respeto total. No es de recibo. Y así lo público. Muy contento por el evento, pero mi Balona, a la cual quiero y muero por ella, no ha estado a la altura”, añadía.
No hace demasiado tiempo tras las porterías del entonces estadio Municipal fueron instalados dos grandes carteles en los que se leía la palabra inensismo. Las vallas publicitarias puede que no sean necesarias, pero los balonos de pro echan de menos, y mucho, ese espíritu en el caminar diario de la entidad a la que respaldan.
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