Otro empate que maldita la gracia (1-1)
Real Balompédica Linense - San Roque de Lepe | La crónica
La Balona enlaza su tercer fracaso, pero los errores de sus rivales le permiten seguir segunda
Los albinegros completan un pésimo primer tiempo y mejoran tras el descanso con más actitud, pero sin fútbol
Una vez más salvada por la campana. Y es muy posible –a la espera de lo que diga la tele– que en esta ocasión también por un error arbitral, ya que es más que probable que la asistencia de Juaniyo a Julio Algar en el gol del empate llegase precedida de fuera de juego. La Real Balompédica Linense evitó su segunda derrota en el Ciudad de La Línea de la temporada, pero la estadística le recuerda que suma dos puntos de los últimos nueve. Es verdad que esta vez, por ocasiones sobre todo, estuvo más cerca del triunfo que el rival. Pero eso y nada, al final, es lo mismo.
Desde que hizo cumbre y alcanzó el liderato se ha ido desdibujando. Ha perdido todas las señas de identidad que hicieron del mes de enero una fiesta continua. Si se mantiene en la segunda plaza del grupo X de Tercera Federación es más por demérito de los rivales directos, que ninguno pasó del empate este domingo, que por sus propias virtudes. Pero claro, el Ciudad de Lucena se escapa poco a poco.
Más de lo mismo. De un lo mismo que es malo, descorazonador. La Balona, huérfana de fútbol hasta decir basta, se salva de la derrota en el tramo final. En esos minutos postreros a los que llega más fresca porque por algún lado se le tiene que notar que es un equipo profesional en una liga de amateurs. Y en este caso, porque el rival se puso en carretera a las siete de la mañana y entre eso y calorcito alguno de los suyos apenas podía andar en los últimos compases.
Está escrito que lo de formar un centro del campo con Aschalew Sanmartí (otra vez desafortunado) y Cristian Boateng es una apuesta cierta por jugar sin criterio. Que se alineen juntos fuera de casa en un equipo que quiere ser dominante como la Balona ya resulta como poco curioso. Que lo hagan en casa suena casi a provocación.
Imperdonable olvido
La consecuencia de esta ocurrencia es que la Balona regaló literalmente el primer tiempo. El equipo, sin actitud ni orden, era un escrupuloso reflejo de la institución a la que dice representar. El reflejo de un club sin alma que olvidó rendir homenaje a su abonado número 1, Enrique Rodríguez Espinosa, fallecido hace una semana. No existe explicación ni justificación posible. Que ni lo intenten. Un club que no respeta al emblema de sus hinchas –de los que dan sentido a su existencia– no es que no merezca vencer al San Roque de Lepe, que eso no deja de ser casual. Es que le queda grande su inabarcable historia de más de cien años.
En lo futbolístico, en este primer tiempo lo único noticiable es que el juego estuvo parado diez minutos por un amago de lesión del árbitro, el sevillano Carlos Hidalgo, que incluso se tuvo que retirar a la caseta para ser masajeado. Como el partido no había empezado ya de por sí tarde, aún se retardaba más la hora de salida del estadio.
El resto del tiempo, nada. Un San Roque de Lepe exquisitamente metido en su campo y una Balona con encefalograma plano que no generaba una sola oportunidad. Como no había fútbol, el único recurso era el balonazo largo buscando a Zaki. Muy previsible todo. Un prodigio, vamos.
En el 48', en la legítima prolongación del primer periodo, Marlone y Pedro Morillo se comieron un pelotazo largo (como la semana pasada Julio Algar en Santiponce), robó Jhon Córdoba y Baaqui Adelayo a la segunda, porque el primer disparo lo rechazó Antonio Hermosín, hizo el 0-1. El equipo onubense volvió a casa con pleno de aciertos en disparos a puerta.
Más ganas tras el descanso
Tras el intermedio el equipo de casa demostró al menos otro talante. Más implicación. Como si al menos durante un ratillo hubiese recuperado el amor propio, que por otro lado es lo menos que se despacha en un conjunto con aspiraciones. De fútbol nada, porque no hay. Y donde no hay no se puede buscar. Tampoco es que acorralase al San Roque, que por otro lado no le hacía ascos a estar metidito atrás. La tarjeta que vio su portero, Santi Maidana, en el 53' por perder tiempo, era todo un síntoma.
En el 56' entraron en el campo Joanet López y Diego. El primero, como ya sucedió en Santiponce, por lo menos pone más criterio en el mediocentro.
A pesar de desaprovechar las faltas laterales y los saques de esquina hasta enfadar a la grada, los de casa tuvieron varias llegadas preñadas de peligro, pero no encontraban al rematador. Y cuando lo hallaban se tropezaban con el meta lepero. En el 52' puso literalmente el rostro para frenar un remate de Julio Algar. Y en el 66' interceptó otro, éste de espuela, de Zaki.
En el tramo final y ya con tres delanteros en el campo (y tres defensas) llegó por fin el empate. En una acción ensayada en la que la asistencia de Juaniyo genera infinitas dudas. Puso la firma Julio Algar, que no es la primera vez que salva los muebles. Y quién sabe si no evitó una crisis aún mayor de puertas para adentro.
Después de tres o cuatro coletazos estériles llegó el final. Llegó otra decepción para la hinchada albinegra, que loca por irse a almorzar dada la hora, apenas empleó tiempo en hacer reproches a los suyos.
El que más y el que menos presumía que el paso por la Tercera Federación iba a ser triste. Lo que muy pocos pensaban es que se iba a hacer tan tedioso. Tan desilusionante. Y eso que la Balona sigue segunda. Pero como es que compo dejo enseñado Gabriel Navatto Baby, en esto del fútbol no solo cuentan los marcadores, sino como se consiguen.
Ficha técnica
Real Balompédica Linense (1): Antonio Hermosín; Mancheño (Chey, 46’), Marlone (Juaniyo, 83’), Julio Algar, Pedro Morillo; Pepe Rincón, Aschalew Sanmartí (Joanet López, 57’), Boateng, Sergio Pérez (Cascajo, 61’), Álvaro González (Diego, 57’) y Zaki.
San Roque de Lepe (1): Santi Maidana, Manuel Rodríguez (Litri, 76’), Juan Mari, Francis Ruiz, Luis Piro, Ritoré, Víctor (Matheus, 57’), Camacho (Jesuly, 90’), Rubén García, Baaqi Adelayo (Dani Gil, 76’) y Jhon Cordoba (Cheikh, 57’).
Árbitro: Carlos Hidalgo Márquez (Sevilla). Con la salvedad del gol de la Balona, que en todo caso si existiese error sería responsabilidad de su auxiliar, muy certero.
Tarjetas: Amarillas a los visitantes Rubén García (44’), Manuel Rodríguez (47’ del primer tiempo),Dani Madiana (53’), Piro (63’) y Juan Mari (72’).
Goles: 0-1, Baaqi Adelayo aprovecha un fallo colectivo de la defensa de la Balona (48’ del primer tiempo). 1-1, Julio Algar, a puerta vacía, tras una asistencia con la cabeza de Juaniyo, que partió de situación muy dudosa (84’).
Incidencias: Encuentro de la vigésimo tercera jornada del grupo X de Tercera Federación, disputado en el Ciudad de La Línea a una hora tan inhabitual como las 13:00, lo que unido a las fiestas de Carnaval pasó factura en la asistencia de espectadores: 1.476. Los locales no guardaron un minuto de respeto por el reciente fallecimiento de su abonado número 1, Enrique Rodríguez Espinosa. El juego estuvo detenido durante nueve minutos en el primer tiempo para que fuese atendido el colegiado, que al volver de vestuarios pidió perdón a la grada, que le aplaudió.
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