El mejor potaje de tagarninas del Campo de Gibraltar se sirve en Algeciras
Un plato de raíz campesina, ligado a la lluvia y a la memoria familiar, se ha convertido en uno de los emblemas de este negocio que cuenta con diez años de tradición
De Tarifa a Japón en bicicleta para cambiar vidas: el reto solidario de Alfie Recarte
Durante la temporada de lluvias, cuando el campo vuelve a brotar, las tagarninas reaparecen como uno de los ingredientes más singulares de la cocina tradicional andaluza. Esta hierba silvestre, asociada durante generaciones a la cocina doméstica, es la base de uno de los platos más demandados en la Tapería Lola, un negocio que abrió sus puertas hace diez años apostando por recetas “de toda la vida”.
“Era una comida que se hacía en mi casa desde siempre y que nos gustaba mucho”, explica Lola, la propietaria. Esta decidió trasladar a su negocio los platos que cocinaba su madre, sin recurrir a fórmulas modernas ni reinterpretaciones.
Una cocina basada en el campo y en la temporada
El potaje de tagarninas es una receta ligada directamente al ciclo natural de la tierra. Las tagarninas crecen de forma silvestre tras las lluvias y, aunque hoy existen cultivos en viveros, su sabor no es el mismo. Esta planta requiere de una limpieza minuciosa, ya que cuenta con numerosos pinchos antes de ser cortada y cocinada.
La base del plato es similar a un guiso de cerdo, al que se añaden alubias blancas, garbanzos y, finalmente, las tagarninas, que aportan un sabor característico y reconocible.
De la joyería a la hostelería por necesidad
Lejos de una vocación hostelera, la apertura del negocio respondió a un cambio vital. Tras más de 30 años vinculada al sector de la joyería, las circunstancias obligaron a Lola y su familia a reinventarse. “Con la edad que teníamos, había que montar algo. Como se me daba bien tratar con la gente y cocinar, decidimos abrir este restaurante”, explica.
Diez años después, la tapería se ha consolidado gracias a una clientela fiel, atraída por sabores que remiten a la cocina de antes. Para quienes no han probado nunca las tagarninas, la propietaria reconoce que pueden generar recelo inicial. “Es una hierba y no es algo habitual, pero quien las prueba, sobre todo la gente que las recuerda de siempre, suele repetir”.
Temas relacionados
No hay comentarios