Las gildas que están revolucionando Algeciras se comen en el Mercado de Abastos

Tradición familiar, producto local y nuevas tendencias gastronómicas conviven en uno de los puestos históricos del mercado algecireño

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Charcutería Mary y Sandra, en el mercado de abastos de Algeciras
Charcutería Mary y Sandra, en el mercado de abastos de Algeciras / Daniela Alias

Tres generaciones después de que un pequeño puesto comenzara a abastecer a los barrios cuando aún no existían supermercados, el negocio familiar del Mercado de Abastos de Algeciras Charcutería Mary y Sandra mantiene viva la esencia del comercio tradicional mientras se adapta a los nuevos hábitos de consumo y a las tendencias gastronómicas que marcan las redes sociales.

Lo que empezó con la venta de garbanzos, harina, azúcar o tocino sigue hoy en manos de Sandra, la tercera generación de charcuteros, que ha transformado el puesto en un referente local por su apuesta por productos singulares, quesos artesanos y una amplia variedad de gildas que atraen tanto a clientes habituales como a nuevos públicos.

Tres generaciones han regentado esta charcutería
Tres generaciones han regentado esta charcutería / Daniela Alias

Un puesto que nació cuando no había supermercados

El origen del negocio se remonta a los años en los que las pequeñas tiendas de barrio eran el único punto de suministro, porque los supermercados no existían. El abuelo de Sandra fue el primero en levantar el puesto, al que más tarde se incorporó su hija menor, Mary, que dedicó su vida al mercado hasta su jubilación.

Los dueños de la charcutería al comienzo del negocio
Los dueños de la charcutería al comienzo del negocio / Daniela Alias

Tras una etapa fuera del negocio, Sandra, la actual responsable, regresó al puesto hace 25 años, atraída por el trato directo con el público y la vida del mercado, un entorno que define como “parte de su identidad”.

Quesos exclusivos que no salen de la comarca

Entre los productos más demandados del puesto, Sandra destaca los quesos payoyos de Villaluenga del Rosario, especialmente los curados que no llegan a grandes ciudades como Madrid o Barcelona.

A ellos se suman elaboraciones poco habituales como quesos con castañas, con arándanos, con bizcocho, chocolate y naranja o uno creado por la propia Sandra, un stilton macerado con Pedro Ximénez, miel de Bolonia y frutos secos.

Las gildas, el nuevo reclamo del mercado

La gran novedad del puesto son las gildas, convertidas en fenómeno gastronómico y viral en redes sociales. El negocio ofrece hasta 14 variedades diferentes, que el cliente puede combinar a su gusto: desde la clásica hasta opciones con pulpo, con queso, con atún o con cereza.

Las gildas se han convertido en un reclamo para este puesto
Las gildas se han convertido en un reclamo para este puesto / Daniela Alias

Esta diversificación ha permitido atraer a un público más joven y curioso, sin perder a la clientela tradicional.

Tradición, producto local y adaptación constante

Además de las gildas y los quesos, el puesto mantiene una cuidada selección de productos de la zona, como los chicharrones que llegan varias veces por semana desde la provincia de Cádiz o conservas artesanas procedentes de distintos puntos del litoral andaluz.

Este puesto es uno de los ejemplos de cómo el Mercado de Abastos de Algeciras sigue siendo un espacio vivo, donde conviven la memoria comercial de la ciudad y las nuevas formas de consumo, demostrando que la tradición también puede reinventarse sin perder su esencia.

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