Suplemento FITUR 2020

Campo de Gibraltar, una mirada al pasado

  • La comarca dispone de un rico patrimonio arqueológico con un grado alto de conservación

Campo de Gibraltar, una mirada al pasado Campo de Gibraltar, una mirada al pasado

Campo de Gibraltar, una mirada al pasado

El Campo de Gibraltar es conocido por sus playas, su gastronomía y sus increíbles puestas de sol. Atractivos turísticos evidentes pero que no son los únicos de los que se pueden disfrutar en esta región del sur de Andalucía. Y es que la riqueza patrimonial y arqueológica de la región es extensa y presenta en general un muy buen estado de conservación.

Los romanos llevaron su imperio hasta esta zona, lugar estratégico por su posición sobre el Estrecho de Gibraltar que permitía controlar las rutas comerciales de paso entre el Mediterráneo y el océano Atlántico. Situada en las proximidades de la desembocadura del río Guadarranque, en el término municipal de San Roque, se encuentra el enclave arqueológico de Carteia.

Fundada por los fenicios entre los siglos VII y VI a.C., pasó a manos de los cartaginenses en el siglo IV a.C., en las que se mantendrían hasta las guerras púnicas, cuando pasó a manos romanas. Con distintos tipos de hábitat hasta los inicios de la Edad Media, acabó convirtiéndose en un pequeño recinto militar en época musulmana, del que se conservan vestigios.

A lo largo de la visita se puede contemplar una puerta de entrada a la ciudad de época púnica; los accesos a la zona de la ciudad antigua, posible foro, a través de una monumental escalinata en arenisca; los restos de un templo de grandes dimensiones y sus originales restos ornamentales, varias domus, un extenso y completo complejo termal; restos de la muralla y la Torre del Rocadillo, baluarte de vigilancia construido a finales del s. XVI. Se puede deambular por los restos de sus calles, observar la topografía y extensión de la ciudad, en la que no falta un gran teatro de época augústea.

Pero el enclave de época romana más conocido son los restos de Baelo Claudia, bautizada así por el emperador Claudio, que le otorgó el rango de municipio, y declarada Monumento Histórico Nacional. En este yacimiento se pueden contemplar todos los elementos definitorios de una ciudad romana en un entorno natural inigualable.

La ciudad es una ciudad-factoría romana que sorprende por su estado de conservación. Fue importante en la época por sus conservas y salazones, al estar situada en una zona de mucho tránsito de pesca, sobre todo el atún. Con sus restos se realizaba la salsa denominada garum, que era exportada a todo el imperio. Se encuentra rodeada por la muralla que servía para usos defensivos y en el exterior de la misma se sitúa su gran necrópolis, adornada con algunos monumentos funerarios.

En el siglo III d.C. un terremoto asoló la ciudad, aunque resistió un pequeño núcleo de población hasta los inicios del siglo VII d.C., cuando el asentamiento se abandonó definitivamente y para siempre. En 1917 comenzaron a realizarse las primeras excavaciones en la zona de Bolonia y se descubrieron los restos.

El Conjunto Arqueológico de Baelo Claudia es una de las mejores muestras del urbanismo romano que se conocen y es, junto a ciudades como Sevilla y Málaga, Baelo Claudia es escenario del Festival de los Teatros Romanos de Andalucía. La mayoría de edificios que se conservan fueron construidos bajo el mandato de Claudio, aunque también existen algunos de la época de Augusto.

Parece ser que el centro monumental, donde se sitúa el foro y todos los edificios necesarios para la organización administrativa, fue construido de una sola vez, siguiendo un eje perpendicular a la orilla del mar.

Este yacimiento arqueológico no es el único atractivo patrimonial de Tarifa. El Castillo de Guzmán el Bueno, en pleno casco antiguo de la localidad, es una bella fortificación elevada sobre una meseta rocosa que fue construida por el califa Abdarrahmán III. Ya en época cristiana, se abren ventanas y se levanta la impresionante torre octogonal del Homenaje, conocida hoy como de Guzmán El Bueno.

El Castillo formaba parte del complejo defensivo que junto con las murallas, que aún se conservan, rodeaban la población. A unos 300 metros se encuentra el Castillo de Santa Catalina, situado en la colina del mismo nombre, y que fue construido en 1933 por orden de la comandancia de Marina.

También del siglo XX son las fortificaciones que se sitúan en los alrededor de La Línea de la Concepción, construidos antes de la Segunda Guerra Mundial ante las tensiones vividas en el Estrecho de Gibraltar, un lugar de gran importancia estratégica militar para las potencias de la época. El gobierno español construyó en la costa linense alrededor de 500 búnkeres para protegerse del conflicto mundial y de una posible invasión.

El Ayuntamiento de la Línea decidió apostar por convertir los mismos en un novedoso reclamo turístico, rehabilitando una decena de ellos para que puedan ser visitados y divulgar una parte de la historia de la comarca.

Patrimonio interior

Hacia el interior del Campo de Gibraltar se encuentra uno de los lugares más acogedores, incluido recientemente en lista de los pueblos más bonitos de España. Se trata de la villa-fortaleza de Castellar de la Frontera. Situada a 250 metros sobre el nivel del mar, el poblamiento está extraordinariamente conservado y se puede pernoctar en su hotel, que forma parte del complejo defensivo original.

Sus angostas calles de piedra y sus paredes blancas transportan al visitante a varios decenios atrás. Las vistas del Estrecho de Gibraltar y la costa africana desde sus miradores permitirán obtener una perfecta panorámica de muchos kilómetros.

Rodeando el Castillo y el Pueblo Nuevo de Castellar se encuentra la Finca de la Almoraima, con más de 14.000 hectáreas de extensión. Un ecosistema natural que permite un sinfín de actividades al aire libre, como rutas a caballo, visitas a cuevas con arte rupestre o actividades de multiaventura.

Además, se pueden observar aves rapaces, como buitres y halcones, y animales como el gamo, el jabalí o el ciervo, cuya berrea en la época de celo atrae cada año a cientos de curiosos. La finca, que se dedica a la explotación ganadera y agrícola, acoge un antiguo convento reconvertido en un espectacular hotel.

Más hacia el interior se encuentra Jimena de la Frontera, un tradicional pueblo blanco recostado sobre una ladera y rodeado por el Parque Natural de los Alcornocales, el valle del rio Guadiaro, y las vegas del Rio Hozgarganta. Declarado Conjunto Histórico Artístico. En sus alrededores se pueden encontrar restos de arte rupestre, como los de la cueva de Laja Alta. Corona la localidad su castillo, un conjunto arqueológico

en el que podemos encontrar restos romanos como son el Templo, y las dos Puertas Triunfales, de los Siglos I y III a.c., los restos de la Iglesia mozárabe, denominados popularmente como "Baño de la Reina Mora", los aljibes árabes y lo más destacable como son la Torre Albarrana y la Torre de Homenaje.

No hay que olvidar tampoco el patrimonio del resto de ciudades de la comarca, y que también disponen de un patrimonio digno de admirar. Es el caso de Algeciras con la Iglesia Nuestra Señora de la Palma, la plaza de toros Las Palomas o el Parque María Cristina. En los Barrios, destacan su bello casco histórico y su monumento natural La Montera del Torero y en San Roque su centromonumental.

Por último, y no por ello menos importante, se encuentra Los Barrios, entre el Parque Natural Los Alcornocales y el Paraje Natural Marisma de Palmones, cuya playa lleva el mismo nombre. Los Barrios tiene una importante red de senderos dentro del Parque los Alcornocales. Ejemplo de estas rutas son el sendero Valdeinfierno o el Corredor Verde Dos bahías. Una de las visitas más aclamadas es la del Charco Redondo, embalse que forma el río Palmones y en el que se pueden realizar actividades como la canoa, piragua o rutas en kayak.

Está claro que las playas no son sólo el reclamo turístico de los visitantes que se desplazan al Campo de Gibraltar. También los turistas disfrutan de un rico patrimonio cultural de lo más variado y creativo. La naturaleza tiene un gran protagonismo dentro de todas las actividades que se pueden realizar en cada uno de los municipios campogibraltareños.