La renovación del PSOE de Andalucía La hora de Ruiz Boix

  • Paso a paso, sin premuras, pero con la determinación de un martillo pilón, el alcalde de San Roque y número dos del PSOE gaditano tiene sus miras puestas en nuevos horizontes

Juan Carlos Ruiz Boix Juan Carlos Ruiz Boix

Juan Carlos Ruiz Boix / Daniel Rosell

Tres victorias en otras tantas citas municipales en San Roque -las dos últimas, con mayoría absoluta- le han dado a Juan Carlos Ruiz Boix la confianza y respaldo suficientes como para intentar aventurarse en otras arenas políticas. Sin prisas y sin hacer un pronunciamiento expreso, su objetivo es cambiar de horizontes y tratar de convertirse en uno de los referentes de la renovación del PSOE de Andalucía.

Los socialistas conforman un partido que a día de hoy es una olla de cocción lenta en la que, por debajo de una superficie aparentemente en calma, todos los ingredientes se mueven inquietos. La irrupción del jiennense Felipe Sicilia como posible candidato para sustituir a Susana Díaz como líder es reflejo de esa ebullición incesante que acabará por hacerse visible en los procesos congresuales de 2021. Ruiz Boix no está al margen de ese guiso y sin dejar de lado la Alcaldía sanroqueña ni la vicesecretaría general del PSOE gaditano, busca una mayor proyección política para él y, por ende, para el Campo de Gibraltar.

Lo que toca ahora son los Presupuestos Generales del Estado de 2021, pendientes de los acuerdos que el Gobierno de PSOE y Unidas Podemos puedan trabar con sus mismos socios de investidura. O quizá sin alguno de ellos, con Ciudadanos posiblemente al quite. Si Pedro Sánchez consigue ese objetivo habrá logrado trazar el camino para agotar la legislatura, repitiendo sucesivos pactos con los mismos aliados en los años siguientes. Entonces podrá dedicar más tiempo al partido. Más en concreto, a consolidar las estructuras internas del sanchismo frente al viejo aparatish que resiste en algunas comunidades y provincias.

Esa nueva fase, llevada a la práctica, pasa por el relevo de buena parte de las direcciones del partido en aquellos territorios que, si bien ya no son abiertamente hostiles hacia el presidente del Gobierno y secretario general, tampoco tienen en su mano el poder en las instituciones públicas. Blanco y en botella: Andalucía.

En opinión de muchos dirigentes, la recuperación del poder de la Junta de Andalucía no se concibe en el PSOE sin el relevo de aquellos que lo perdieron en diciembre de 2018

En opinión de muchos dirigentes, la recuperación del poder de la Junta de Andalucía no se concibe sin el relevo de aquellos que lo perdieron en diciembre de 2018. No se trata solo de una pelea interna por el poder, sino del convencimiento de que Susana Díaz dejó de ser la la estrella aupada, la gran esperanza del socialismo en el mismo instante en que perdió la primarias frente a Pedro Sánchez. Juanma Moreno remató la faena tras jurar como presidente de la Junta.

Los nombres

Además de Felipe Sicilia hay más nombres sobre la mesa, pero ninguno acaba por decidirse. Pedro Sánchez se ha comprometido a quedarse al margen de la pelea por el poder en Andalucía y, sin su red de protección, cualquier paso en falso por parte de un candidato despistado puede acabar en un resbalón serio.

Juan Espadas se ha autodescartado: como alcalde de Sevilla, tiene más fácil ver al Betis campeón de Liga que conseguir que le voten en Granada o Málaga. Que se lo digan a Juan Ignacio Zoido como presidente del PP-A. Hay otras caras conocidas, como la ministra de Hacienda, María Jesús Montero o, incluso, su colega de Agricultura, Luis Planas, frustrado candidato en las inexistentes primarias del PSOE-A de 2013. Pero puede que los tiempos y aspiraciones de ambos hayan caducado. Tampoco se olvida al sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, en la lista de ministrables y de los pocos que apostaron por Sánchez desde un inicio.

Es en este escenario donde emerge la figura de Ruiz Boix, a quien el traje de regidor hace tiempo que se le quedó pequeño. Fuera del Campo de Gibraltar y hasta de la provincia de Cádiz (pese a ser portavoz socialista en la Diputación) es prácticamente un desconocido, pero si Rodríguez Zapatero y Pedro Sánchez surgieron prácticamente de la nada para llegar a la secretaría general, tampoco nada impide a priori que este ambicioso licenciado en Económicas y Empresariales aspire a estar en la nueva dirección socialista en un lugar preferente. Quienes le conocen dicen que su aspiración es llegar al Congreso de los Diputados, aunque en el fondo no se pone ningún techo.

De sus intenciones dejó algunas muestras en la entrevista publicada por Europa Sur el pasado 7 de septiembre. Los mejores titulares son aquellos que se encuentran entre líneas, invisibles, en las palabras que uno espera leer pero no acaba de encontrar en el texto. ¿Susanista o pedrista? En su respuesta, ni atisbo de apoyo a Susana Díaz: “Estamos ahora mismo en el apoyo al presidente del Gobierno y secretario general del partido, Pedro Sánchez, de la misma forma que estamos todos por recuperar el Gobierno de la Junta de Andalucía. Nos vamos y me voy a situar del lado que suponga una alternativa a recuperarla cuanto antes” […] “Tenemos que estar todos unidos por conseguir el reto de recuperar la Junta, pero no excluyo a nadie. Cuando lleguemos a los congresos y a ese proceso, ya veremos. Cuando lleguemos al río, cruzaremos el puente”.

Un punto de vanidad hace que se le atragante el recuerdo de haber sido desplazado de la lista al Congreso o no haber sido elegido senador por la comunidad autónoma

Como en tantas ocasiones con personajes que despuntan, el peor enemigo de Ruiz Boix le mira frente a frente cada mañana desde el espejo. Un punto de vanidad hace que se le atragante el recuerdo de haber sido desplazado de la lista al Congreso o no haber sido elegido senador por la comunidad autónoma. Otros sartenazos que apunta en su cuenta como saldo negativo son la pérdida de la vicepresidencia de la Diputación de Cádiz o que una de sus concejalas no sea hoy presidenta de la Mancomunidad de municipios del Campo de Gibraltar.

Irene García, Fran González, Chiqui Jiménez Barrios, Francisco Menacho, Juan Cornejo, José Luis Blanco y algún otro ilustre socialista gaditano estuvieron en su día, junto con Ruiz Boix, entre quienes se situaron en el partido en contra de Luis Pizarro y de González Cabañas. Ganaron el pulso. La diferencia entre todos ellos y el alcalde de San Roque es que el resto ya encontró premio fuera de terruño local... Paso a paso, le replica entre dientes a la imagen del espejo. El salto llegará.

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