Provincia

El timo del falso chalé de Airbnb

  • Desmantelada desde Cádiz una red nacional de rumanos que estafó 400.000 euros con falsas ofertas de pisos turísticos

Una familia francesa que llega a Roche desde el aeropuerto en taxi a la dirección que le indicó el supuesto arrendador y se encuentra con un propietario que afirma que él no tiene su chalé en alquiler. El padre de una futura universitaria en Madrid que alquila desde Cádiz un piso por el que ha pagado 1.800 euros, luego encuentra uno mejor, anula el anterior y paga otros mil y, además, le clonan la tarjea, con lo que al final le limpian casi 4.000 euros. Una familia del norte que llega al piso turístico en el casco histórico de Cádiz y se encuentra con otra familia ya alquilada.

Estos tres casos son denuncias reales presentadas en la comisaría provincial de Cádiz que pusieron sobre alerta a la brigada de delitos informáticos y cuya investigación ha finalizado con la localización y detención de los dos rumanos que, desde Madrid, estafaron más de 400.000 euros ofertando desde la plataforma Airbnb de manera pirata pisos que ni les pertenecían ni habían pisado en su vida. En la provincia se llegaron a producir más de una docena de denuncias; en toda España cerca de 500.

La alerta saltó por denuncias de fraude en alquileres de Roche, Chiclana y Cádiz

Los estafadores se dedicaban a cobrar copiando anuncios reales de esta plataforma especializada en pisos turísticos una vez que derivaban a las víctimas hacia páginas clonadas desde donde se pedían cantidades que iban a parar a cuentas en el extranjero o cuentas abiertas por 'muleros', personas reclutadas para que pusieran su nombre y su DNI a cambio de comisiones para que allí se pudiera depositar el botín. Entre la cúpula de esta célula de delincuencia, los reclutadores y los 'muleros' se han producido 45 detenciones, si bien en prisión ahora mismo sólo se encuentran los dos rumanos que dirigían las operaciones. Uno de ellos tenía orden de captura de Europol y se había instalado en España hasta con tres identidades falsas.

Fuentes directas de la investigación explican que "además pedían copias de DNI de las víctimas para después utilizarlos como falsos propietarios de los pisos que alquilaban y dar apariencia de credibilidad. Se escabullían hackeando la red wi fi de los vecinos con roputers poco protegidos, por lo que la indagación se perdía en personas que no tenían que ver con el timo".

La madeja de la que se fue tirando desde Cádiz, siguiendo la pista del dinero, fue la de aquellas personas que prestaban sus DNI para la apertura de cuentas en las que se depositaban las cantidades. En una estructura piramidal estaban los dos detenidos rumanos que estaban al frente de esta célula, dependiente de una red mucho mayor y de dimensiones mundiales, más los seis o siete reclutadores que buscaban a las personas que se prestaban a ser titulares de cuentas.

Si se pregunta a los investigadores si existe forma de seguir tirando el hilo hasta llegar a la red principal que ha ideado este sistema de timos en el que caen miles de turistas de apartamento al año, admiten que hay un momento en que ese hilo se pierde. "La organización es mucho mayor y existen personas con nombres y apellidos , pòpsiblemente en el Reino Unido, que están al frente de ella y con ramificaciones en todo el mundo haciendo lo mismo que aquí, pero tienen los suficientes cortafuegos para que sea, de momento, imposible llegar a ellos".

De momento, lo desmantelado no es pequeño. Esta red pudo haber actuado en más de 500 operaciones fraudulentas con damnificados que pagaron de media mil euros cada uno creyendo que actuaban en una red segura de contratación, como es Airbnb, y que se dieron cuenta de que habían sido, sin darse cuenta desplazados de ella. "Aquí Airbnb es una damnificada más", concluyen.

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