ENCICLOPEDIA DE LA LÍNEA | PERSONAJES ILUSTRES, FAMOSOS Y POPULARES (CXXVIII) El Maestro Soro y Antonio Seguí 'El Bueyero'

  • El autor recuerda la trayectoria del músico y compositor Francisco Soro Soler

El Maestro Soro El Maestro Soro

El Maestro Soro

La Enciclopedia de La Línea recoge en el tomo III las biografías de 329 personajes linenses o muy vinculados a la ciudad. Están representados casi todos los estamentos y profesionales. Contiene historias de literatos, pintores, docentes, sacerdotes, médicos, cantaores, cantantes, bailaores, compositores, músicos y toreros, además de psicológicos, locutores, deportistas y actores.

Francisco Soro 'Maestro Soro' (Músico y compositor) 

Francisco Soro Soler, aunque nació en Fortuna (Murcia), vivió desde los doce años en Barcelona. En el Conservatorio Municipal de Música de la capital catalana estudió Música, especializándose en el instrumento de la Trompeta y en Dirección de Orquesta. Obtuvo el Premio Trompeta de Oro en Inglaterra por su virtuosismo. Creó la primera orquesta española de señoritas con la que recorrió diversas capitales españolas. Compuso un importante número de partituras que aún se siguen interpretando en varios lugares nacionales y extranjeros.

Precisamente, a través de su hija, Amalia, hemos sabido que el Maestro Soro compuso el primer himno a La Línea, un pasodoble-marcha registrado en los años 40 en la Sociedad General de Autores, con el nombre de Rincón entre dos mares; fue en esos años cuando el maestro llegó a nuestra ciudad tras efectuar una gira de conciertos por Francia, Marruecos y Gibraltar, desde donde pasó a La Línea y aquí permaneció durante cerca de cuarenta años. Siempre se sintió un linense más y quiso tanto a su pueblo de adopción que dedicó su vida a formar músicos y artistas de una manera completamente altruista. Fundó la Banda Municipal de Música y también la de la Cruz Roja, que durante largos años participaron en diversos acontecimientos populares.

Creó la Agrupación Artística Linense, de la que salieron grandes artistas, entre ellos Lolita Torrejón, Merci Peña, magnífica cantante de copla, Araceli Otero, las bailarinas hermanas Velasco, el guitarrista conocido internacionalmente Emilio Ruiz, hermano de la bailarina Rosa Mary Ruiz, una guapa joven que obtuvo el premio de Miss España y que ahora vive en Puerto Rico.

La Canción del olvido, en un festival a beneficio de Cruz Roja. La Canción del olvido, en un festival a beneficio de Cruz Roja.

La Canción del olvido, en un festival a beneficio de Cruz Roja.

El Maestro Soro, junto con su esposa, Doña María Serra de Soro, descubrieron, enseñaron y promocionaron a un gran número de alumnos, dedicando su esfuerzo, su gran formación musical y artística y su dinero para que La Línea contara con un nutrido grupo de figuras.

La Agrupación Artística Linense colaboró durante muchos años, organizando festivales para ayudar a diversas instituciones sociales, religiosas y deportivas. Con un gran elenco formado por alumnos de su Academia, que contaba con profesores de baile, se montaban espectáculos y números de baile totalmente modernos y avanzados para la época. Escenificaciones como Rosas tempranas, Alegría campera, Hungría de mis amores, Fiesta en Palacio, El Taller de muñecas, Luisa Fernanda, Fantasía de las Mil y Una noches, El milagro, Estampa de cante grande, comedias como Agárrate Feliciano y las zarzuelas La Dolorosa y La Canción del Olvido formaban parte de su repertorio.

Dentro del espectáculo formó el ballet Las 11 Mirandas (que empezaron siendo tres), compuesto por niñas; entre ellas Rosa Mari Ruiz, Pastora Oda, Conchi Díaz, Maribel Brochs, hija de un gran flautista, Marujita Navarro, Adela Rueda, Maruchi Gregori, Merche Arjona, Pepi Gómez, hija del gran Manolo el Chófer, y la propia hija del Maestro: Amalita Soro.

La Agrupación Artística Linense, en el homenaje a la Balona por el ascenso a Segunda. La Agrupación Artística Linense, en el homenaje a la Balona por el ascenso a Segunda.

La Agrupación Artística Linense, en el homenaje a la Balona por el ascenso a Segunda.

En uno de los eventos y para ayudar a la Balompédica Linense, creó un equipo femenino artístico que interpretó, compuesto por él, Vamos a jugar al fútbol, que causó gran sensación ante el público que asistía, por su concepción escénica. El Maestro Soro contó siempre con la inestimable ayuda de un estupendo profesional del teatro como Carlos Cabo, que entonces se encargaba del Teatro Parque. También Agustín Pol colaboraba desde joven y fue acogido por el matrimonio Soro con cariño. El último acontecimiento lírico teatral que organizó el Maestro Soro fue la zarzuela La Canción del Olvido, a beneficio de Cruz Roja Española. Tanto a los cantantes Margarita Vázquez, Carlos Padilla y José Luís García como a los actores y orquesta que tomaron parte en la obra, los preparó y dirigió el matrimonio Soro. A los pocos días el Maestro sufrió un infarto y tiempo más tarde una embolia cerebral, de la que no se recuperaría y que le hizo permanecer enfermo y en cama durante varios años hasta morir en enero de 1972.

A pesar de que su dedicación a la enseñanza de la música y a la dirección de la banda le ocasionaron bastantes disgustos, él siempre deseó, junto con Doña María, seguir enseñando y ayudando a los artistas linenses, que sin su ayuda desinteresada no hubieran podido llegar donde deseaban.

Como eran tiempos de postguerra (años 40 y 50), había ocasiones en las que el Maestro Soro tenía que recuperar del entonces Monte de Piedad, instrumentos musicales que alguno de los componentes de la banda de música empeñaba por necesidades económicas. Luchó, como si de algo suyo se tratara, para que los músicos y los artistas tuvieran una dignidad y un reconocimiento. Él veía que en ciertos lugares de España el ser artista conllevaba una significación peyorativa y a un músico, se le consideraba poco menos que un saltimbanqui, aunque este músico estuviera refrendado por un Conservatorio y grandes conocimientos musicales.

Tanto el Maestro Soro como su esposa eran personas modestas, sencillas y queridas por el pueblo. No les gustaba figurar, ni venderse, que ha sido y es tan usual cuando se carece de verdadera importancia. Ellos no lo necesitaban, y así fueron por la vida en este trocito de Andalucía que ellos escogieron para vivir y morir. Aunque su recuerdo no muere porque muchos siguen guardando una hermosa imagen de estas personas que fueron auténticos mecenas para La Línea; con generosidad y honestidad y sin esperar nada a cambio.

Antonio Seguí 'El Bueyero'

Cantaor natural de La Línea de la Concepción nacido en 1941. Canta desde muy pequeño, con 12 años actúa en teatros y programas de radio. En un programa de 1955 del teatro linense Trino Cruz se puede ver que actúa en dos sesiones, tarde y noche. También estuvo actuando fuera de nuestra comarca. Asimismo, actuaba contratado en la Feria de nuestra localidad en diferentes casetas.

Estuvo cantando en salas de fiestas, buscándose la vida y en todas las fiestas privadas y reuniones que se organizaba en La Línea. Su voz apropiada para los cantes libres, clara, limpia. Hace muy bien los fandangos de Juan Maravillas y otros cantaores de esa línea. Posteriormente solo canta para sus amigos y familiares.

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