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Del chándal al traje

  • Suker, presidente de la Federación Croata, vive su particular Mundial entre corbatas, vodka y sospechas

Davor Suker. Davor Suker.

Davor Suker. / RONALD WITTEK / efe

Tras poner fin a su gran carrera como delantero, Davor Suker cambió el chándal por el traje. Ya no calza botas de tacos. Ahora lleva corbata. Y aunque es el jefe del fútbol croata y su selección está a un paso de hacer historia en el Mundial, a veces le gustaría estar lejos de Rusia.

"No fue fácil porque iba en traje y corbata y tienes que seguir un protocolo", señaló cuando le preguntaron sobre cómo celebró el pase de su equipo a las semifinales. "Me hubiera gustado estar en bermudas, con amigos y ver el partido con unas cervezas", dijo.

Dario Simic, rival de Suker en las elecciones de 2017, denunció "irregularidades"

Lo dijo con un hombro empapado. "Esto de aquí es agua, pero antes de los penaltis tuve que tomar vodka", explicó tras la agónica tanda ante Rusia en los cuartos de final. En octavos ante Dinamarca también hubo agonía, penaltis y vodka para Suker.

El legendario delantero, que tiene ahora 50 años y algún kilo de más, está viviendo con intensidad el Mundial. Es el rostro de la generación del 98, aquel equipo que alcanzó el tercer puesto en Francia. Suker fue el máximo goleador del torneo con seis tantos.

¿Puede esta generación de Croacia igualar el éxito de 1998? Suker escuchó esa pregunta cien veces durante las últimas semanas en croata, español, inglés e incluso alemán. De momento, los Modric, Rakitic y compañía ya lo han igualado y mañana, ante Inglaterra en Moscú, buscarán un lugar en la final del domingo.

"Yo confío en este equipo, en este entrenador. En 1998 ocurrió algo similar a lo de ahora... Lo veo en los ojos de los jugadores cuando los visito en los entrenamientos y cuando como con ellos", señaló.

Suker brilló como delantero en la década de los 90. Tras jugar en el Dínamo de Zagreb, dio el salto a España y vistió los colores de Sevilla y Real Madrid, con el que ganó la Liga de Campeones en 1998. Después jugó en el Arsenal, en el West Ham y en el 1860 Múnich. Con la selección marcó 45 goles en 69 partidos.

Tras retirarse, creó su propia escuela de fútbol y comenzó a involucrarse en la federación de su país. Y en 2012 ganó las elecciones a presidente tras la renuncia de Vlatko Markovic, que llevaba 14 años al frente del organismo.

Renovó su mandato en 2014 y por último en 2017. En esas últimas elecciones, el ex futbolista derrotó a Dario Simic y el equipo del derrotado denunció irregularidades.

Suker recibió entonces el apoyo del director ejecutivo de la federación, Damir Vrbanovic. Meses después, Vrbanovic fue condenado a tres años de cárcel junto al poderoso directivo Zdravko Mamic por malversación de fondos en el traspaso de futbolistas. Vrbanovic todavía no entró en prisión porque hay un proceso de apelación en curso.

El caso tiene raíces muy profundas e incluso alcanzan a Modric, la gran estrella de la actual Croacia. El futbolista del Madrid está acusado de falso testimonio y podría ser condenado hasta a seis años de prisión.

Suker quiere aparcar el tema de momento. "No voy a entrar en esos temas legales tan complicados porque en Croacia somos maestros en convertir lo positivo en negativo", señaló el presidente de la federación.

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