Algeciras CF - CD Utrera | La crónica (1-1) El Algeciras se agarra a un filo

  • Los albirrojos tiran de orgullo para rescatar el empate ante el segundo y siguen a siete puntos de la cuarta plaza

  • Pipo (75’) iguala el gol de Titi (55’) en un duelo jugado de poder a poder y Chapa se autoexpulsa (90’)

El albirrojo Zafra se escapa de dos jugadores del Utrera en el Nuevo Mirador. El albirrojo Zafra se escapa de dos jugadores del Utrera en el Nuevo Mirador.

El albirrojo Zafra se escapa de dos jugadores del Utrera en el Nuevo Mirador. / Erasmo Fenoy

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Cuando estaba a punto de caerse por el precipicio, cuando la grada ya mascullaba el desplome y la sombra de una segunda vuelta insufrible pululaba por La Menacha, el Algeciras CF se agarró con las yemas de los dedos al filo, al último saliente de una liguilla que, no hay que engañarse, sigue muy cuesta arriba, con siete escaladores por delante para cuatro puestos. Los albirrojos tiraron de orgullo para salvar un punto (y quién sabe si una temporada) ante el CD Utrera. Un latigazo de Pipo a falta de un cuarto de hora neutralizó el tanto de Titi y prendió la chispa de esa comunión entre equipo y afición que hace temblar los cimientos del Nuevo Mirador y mantiene viva la ilusión por alcanzar el objetivo de estar entre los cuatro primeros.

El Algeciras de Emilio Fajardo sobrevivió y compitió ante el Utrera de Jesús Galván, el segundo mejor equipo del grupo X de Tercera división. El técnico albirrojo, invicto tras su tercer partido al mando, apostó por su esquema de tres centrales y por Antoñito como referencia de un ataque con Pipo y Alberto en los costados, con la idea de dar movilidad ante la ausencia de sus dos delanteros, Antonio Sánchez y Karim. La idea sirvió durante el primer tiempo, pero tras el gol del Utrera, obra de Titi en el minuto 55, Fajardo echó mano del banquillo con Zafra y Moha para zarandear el encuentro y la maniobra funcionó. Esa zozobra incomodó al Utrera, que demostró entereza al final.

Algeciras y Utrera igualaron en un duelo que se pudo llevar cualquiera de los dos, un choque intenso, súper táctico, con ocasiones, con arreones, con paradas y con mucho respeto. Los albirrojos resistieron las acometidas de un rival que salió en tromba. El Utrera embotelló al Algeciras durante los diez primeros minutos con una cascada de oportunidades para marcar. Titi la tuvo a la media vuelta dentro del área, a renglón seguido fue Sergio Ortiz, después vino Javi Medina y por último Juanjo despejó un chutazo que iba a puerta. Fue como una estampida.

Los de casa se sacudieron el miedo y, poco a poco, volcaron el partido al otro lado del campo. Apareció Pipo para dar claridad en la primera llegada del Algeciras, con una internada de Juanjo en el minuto 17. Gran partido del lateral sevillano por la derecha. El meta utrerano Ayala sacó luego el puño a un cabezazo de Pablo de Castro que se colaba tras un saque de esquina. La balanza se equilibró a lo largo de una primera mitad jugada de tú a tú, de poder a poder, con un derroche enorme de físico. José Carlos acalló los rumores de su marcha y volvió a estar irrefrenable por la banda izquierda.

Tras el descanso, el Utrera volvió a salir con más decisión. Javi Medina dejó solo a Sergio Navarro en el 50’ pero éste erró solo ante la figura de Romero. Cinco minutos después una falta lateral originó el tanto del Utrera. Con el balón en el aire, uno de los visitantes cayó al suelo y en el desconcierto el esférico fue a parar a botas de Titi, letal para fusilar escorado.

Se hizo el silencio en el Nuevo Mirador. Sepulcral hasta que Fajardo empezó a mover la banqueta. El primero en entrar fue Javi Zafra, que últimamente viene desesperando a la grada, pero este domingo propició un caos muy necesario. Fue un momento clave porque el Utrera no supo cerrar su ventaja. La nobleza de este conjunto le llevó a buscar el segundo y el Algeciras se lanzó a tumba abierta porque palpó que ya no le quedaba otra. El míster miró a la banda y gritó el nombre de Moha, el ariete del filial. Los albirrojos volcaron su ataque por la derecha y la entrada de Moha dio más presencia arriba. El chico incordió, peleó, bajó a recibir y tiró a portería. ¿Que le falta madurar? Claro, de lo contrario no estaría en el Algeciras metido en el pozo.

Moha encendió a la hinchada en el 72’ cuando en una galopada su tiro se topó con el meta Ayala en una acción al borde del área. ¿Dentro o fuera? Llame usted al VAR, pero una imagen posterior parece indicar que el asistente acertó. En plena ebullición volvió a aparecer Pipo. El canario se atrevió con un lanzamiento desde la frontal del área y batió a un portero que tardó un mundo en reaccionar con toda la maraña de jugadores por delante.

Fue el estallido. Fue el momento del Nuevo Mirador. Con la caldera en marcha, el Algeciras lo intentó. Pipo estuvo a punto de marcar el segundo casi desde el mismo sitio pero su tiro se marchó lamiendo un palo. Entonces Fajardo quemó el último cambio: Chapa, un chaval de la casa, más piernas para el centro del campo. Y la decisión le salió rana porque el canterano se autoexpulsó en apenas un abrir y cerrar de ojos con dos amarillas, la segunda al borde del penalti y con una falta peligrosísima que no tuvo consecuencias. Tendrá difícil Chapa volver a entrar en el once si no templa esos ánimos.

La expulsión abortó cualquier tipo de ofensiva en el tiempo añadido, en parte también porque el Utrera no se amedrentó y echó el cuerpo hacia delante. Eso sí, la última ocasión la tuvo el Algeciras con una falta casi desde el córner de Pipo.

El pitido final dejó aplausos de la grada a un equipo que puso todo lo que tenía y empató ante un gran rival, un digno aspirante a la pelea que se marchó del Mirador como llegó, con diez puntos de ventaja. El Algeciras sigue a siete puntos del cuarto, de la UD Los Barrios, que empató en Puente Genil, pero resta una jornada menos. Si queda mucho o queda poco lo dictaminará este equipo en las próximas jornadas.

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