La Balona, un 'fake team' (0-0)
CD Pozoblanco - Real Balompédica Linense | La crónica
Los albinegros, que sólo generan una ocasión de auténtico peligro, empatan en Pozoblanco, enlazan cuatro jornadas sin ganar y ya esán a ocho puntos de la cabeza
Tras un primer tiempo aceptable, los linenses regresan tras el descanso a su imagen plana y desprovista de fútbol de las últimas semanas
Pues no. Definitivamente, no. Esta Balona no es ese equipo hecho para ascender directamente en mayo que se le vendió a su afición. O lo disimula muy bien. Tres puntos con dos miserables goles en los últimos 360 minutos, como el algodón, no engañan. No pueden engañar a un solo hincha. Por mucho que tres de esos cuatro partidos los haya disputado fuera de casa. Especialmente porque hace cuatro días mal contados a esta Balompédica se le daba mejor juega en ruta que en su estadio. Ahora, ni lo uno ni lo otro.
Esta vez le tocó empatar en Pozoblanco. Ante un rival ordenado y sacrificado, bien trabajado. Pero poco más. Porque no tiene para donde rascar. Un equipo más de esa paupérrima Tercera Federación, que por otro lado es lo que está siendo últimamente también esta Balompédica. Con una diferencia: los que portan esa túnica otrora sagrada en blanco y negro son profesionales y viven única y exclusivamente para esto. La mayoría de sus rivales están preñados de gente que amanece a las seis de la mañana para echar un suelo. Que no es un factor baladí. O no debería serlo. Igual es que alguno/muchos de esos futbolistas a los que esta Balona le está permitiendo vivir el sueño de la profesionalidad están sobrevalorados.
La Balona, dicho queda, es, lamentablemente, una más en este grupo X. Una a la que ya se le va desvaneciendo la ilusión de campeonar. Y ojo, que nadie dé por hecho lo del play-off, que se le está poniendo muy mala carita a la cosa, porque los perseguidores sí que ganan. Siquiera de vez en cuando.
La Balompédica se presentó en Pozoblanco vestida de azul. Como si quisiese invocar el espíritu de aquel equipo que en 2011 rompió en ese mismo escenario la competición y emprendió un camino rutilante para acabar subiendo a Segunda B. Pero aunque la mona se vista de seda... y es que comparar a este equipo con aquel de Rafa Escobar está a medio camino entre la herejía y la enajenación mental transitoria.
David Sánchez, que a estas alturas de la liga parece que sigue buscando su once, hizo hasta cinco cambios en la formación de salida. Dio entrada a Chey, Joanet López, Cascajo, David Muñoz y Diego en detrimento de Ángel Mancheño, Aschalew Sanmartí, Sergio Pérez, Álvaro González y Zaki. Menos mal que, según él, no acabó descontento con el rendimiento de su equipo una semana antes frente al San Roque de Lepe. Porque si le llegan a defraudar acaba jugando Pepe El Masa de mediocentro.
Lo cierto es que la primera parte del conjunto albinegro no fue mala. A ver, si se compara con los tres partidos precedentes fue espectacular. Pero es que ya parece que es obligado conformarse con poco. Con muy poco. El equipo albinegro tuvo actitud. Algo que al parecer ahora hay que celebrar y que en agosto se le suponía de fábrica, como el valor en el ejército.
Además, los linenses movieron el balón con más criterio que últimamente (queda dicho que no era muy complicado) y estuvieron casi siempre en el campo de su rival. En eso tuvieron mucho que ver los destellos de Álvaro Cascajo, reconvertido en activo mediapunta.
Claro que en este caso, cabe preguntarse eso de si la cebra es blanca con rayas negras o negra con rayas blancas. Porque habría que adivinar hasta qué punto esa aparente superioridad era consecuencia de las virtudes de los de La Línea o tenía mucho que ver que el empate no le disgustaba para nada al Pozoblanco, que se sentía cómodo metido en su trinchera.
Lo cierto es que el primer tiempo acabó con la sensación de que la Balompédica había sido mejor, pero con el meta Jerry sin haber pasado una sola situación de sobresalto. Total, ojana.
Peor tras el descanso
Pero tras el descanso, ni eso. El conjunto linense regresó a ese equipo plano, sin sustancia, sin fútbol de sus peores pesadillas. Y de su afición. Esta segunda parte se hizo inacabable. Durante muchos minutos no sucedía nada. Absolutamente nada.
David Sánchez tomó la cuando menos discutible decisión de prescindir precisamente de Cascajo, que era el que más inquietud generaba en el rival. Al técnico del Pozoblanco, Alberto Fernández, le faltó poco para irse hacia él y darle un abrazo. Y al sustituido muy poco para irse también hacia el técnico, pero para mentarle a sus difuntos, o al menos eso se deducía de sus gestos. El entrenador balono dio entrada a Zaki, incomprensiblemente sacrificado en el arranque. Pero si éste quiere ser el equipo arrollador por el que suspira su gente igual podrían haber optado por formar con dos nueves (Zaki y Diego) y Cascajo por detrás. Entre otras cosas porque Diego de segunda punta se diluye. Y si para es preciso defender con tres, pues… tampoco es que el Pozoblanco generase peligro alguno.
A renglón seguido el preparador balono agotó otra ventana de cambios para dejar fuera a Joanet López. Se entiende que porque acababa de ver una tarjeta. A este ritmo sus futbolistas no van a meter el pie por miedo a ser amonestados y ser relevados. Porque no es la primera vez que sucede.
Al final llegaron las prisas. La llamada a la heroica, que no siempre funciona. Cada vez menos, aunque en esta ocasión pudo suceder. Porque la única ocasión llegó en la prolongación. Que ya es triste. Fue un lanzamiento de Zaki que se envenenó después de pegar en un defensa y buscó la escuadra, pero Jerry hizo un verdadero paradón y evitó la derrota de su equipo. Todas las semanas no puede tocar el gordo.
Otro final y otra decepción. Y cabezas gachas camino de la caseta. En una imagen que comienza a ser desesperanzadoramente habitual. El líder está ya a ocho puntos. La sexta plaza, sólo dos por detrás. Que el míster rece para que esta semana no le suene el teléfono a deshoras. No vaya a ser que le den una mala noticia.
Ficha técnica
CD Pozoblanco (0): Jerry, Kiliam, Juan Luna, David García (Alvarito, 46’), Fran Gómez (Hamza Es Sakaf, 82’), Vargas, Hugo Suecum, León (Álvaro Torralbo, 71’), Diwarra, Sarr y Osuman.
Real Balompédica (0): Antonio Hermosín; Chey, Marlone, Julio Algar, Pedro Morillo; Pepe Rincón, Boateng, Joanet López (Aschalew Sanmartí, 62’), David Muñoz (Sergio Pérez, 69’); Cascajo (Zaki, 57’) y Diego (Juaniyo, 69’).
Árbitro: Cristóbal Muñoz Arjona (Granada). Por encima del nivel del partido. Sobresaliente.
Tarjetas: Amarillas para los locales Juan Luna (30’), al meta suplente Cuevas (41’) en el banquillo- y Diawarra (92’), así como para los balonos Joanet López (59’).
Incidencias: Encuentro de la vigésimo cuarta jornada del grupo X de Tercera Federación, disputado, en horario matinal, en el Virgen de la Luna de Pozoblanco (Córdoba). Buena entrada de público, con casi nula representación de la hinchada de la Balona.
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