Ite, misa est

Meter a Dios en política, una forma impura de hablar en nombre de Dios, engendraría monstruos como el Santo Oficio, el Nacionalcatolicismo o la Teología de la Liberación.

El peor virus

El patriarcado nos asignó el papel de esposas y madres subordinadas; romper el confinamiento patriarcal está costando sangre, sudor y lágrimas.