EUROPA SUR En la batalla del coronavirus: mantenemos nuestra cita en los quioscos con despliegue informativo sobre la pandemia

Este martes, la Junta de Andalucía tomó unilateralmente, o eso dicen, la decisión de trasladar 27 abuelos de la residencia de mayores de Alcalá del Valle a la residencia de tiempo libre de El Burgos de La Línea. Esto causó un gran revuelo en la ciudad del Campo de Gibraltar y provocó indignación y malestar entre los vecinos linenses.

Sin embargo, como linense, no sentí indignación. Sentí vergüenza. Si me dicen: voy a mandarte 27 contagiados de coronavirus, que seguramente tengan que ir a la UCI de tu hospital lo primero que hago es llevarme las manos a la cabeza. ¿A quién se le ocurre tal decisión? ¿Cómo es posible que una ciudad que está cumpliendo con el confinamiento, que no tiene casos de contagio reciba tal regalo? ¿Ese es el nivel de los que nos dirigen? ¿Es que nadie va a tomar una decisión sensata? Es que me parece increíble mover a 27 abuelos más de 150 kilómetros para llevarlos a una ciudad limpia de coronavirus.

Pensándolo en frío. La Línea no tiene ningún caso activo de coronavirus, el hospital, nuevo, tiene camas y personal disponibles. La residencia de El Burgo está cerrada porque la Junta quería cerrarla. El personal que cuidará a los mayores seguramente sea subcontratado de fuera, luego los riesgos serán mínimos. Si todo se hace bien, no debería existir ningún riesgo. Si todo se hace bien, claro. Y es que, pese a comprender ambas posturas, ayer sentí vergüenza.

Algunos de los vecinos que se congregaron a las puertas de la residencia Tiempo Libre, llegaron incluso a apedrear a los agentes del orden que escoltaban a dichos abuelos. Incluso llegó a organizarse una cacerolada desde las casas. Esto provocó un aluvión de críticas a nuestra ciudad generalizando la conducta de unos como de todos.

Los vecinos que mostraron un enorme egoísmo (provocado por el miedo, dígase también), lo hicieron, pero no en mi nombre. Y hago mía la voz de los muchos linenses que nos esforzamos por mejorar la imagen de nuestra ciudad. En mi nombre, bienvenidos, abuelos.

MÁS ARTÍCULOS DE OPINIÓN Ir a la sección Opinión »

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios