Cultura

Monumental Sweelinck

  • Con un cofre de doce discos para los Salmos, Glossa culmina la publicación de toda la obra vocal del músico neerlandés

En junio de 2009 traje a esta misma página el arranque de una edición discográfica excepcional en torno a la figura de Jan Pieterszooon Sweelinck (1562-1621), un compositor considerado esencial en el desarrollo de la música para teclado en la Europa de transición entre el Renacimiento y el Barroco, pero poco conocido en su faceta de autor de música vocal. El Gesualdo Consort Amsterdam, dirigido por el bajo Harry van der Kamp, presentó entonces en el sello madrileño Glossa un proyecto monumental, que suponía la publicación fonográfica de toda la obra para voces del poco difundido músico neerlandés.

La colección se inició con un álbum de tres cedés dedicado a la música profana, que en el mercado holandés se publicó en un libro-disco perteneciente a la serie de las Ediciones Singulares de Glossa, mismo formato que desde entonces fue acogiendo en Holanda cada una de las cuatro publicaciones dedicadas a los salmos, tal y como Sweelinck las editó entre 1597 y 1614. Hace unos meses, apareció el último volumen de la colección, un doble cedé con las Cantiones sacrae, y ahora por fin se lanza internacionalmente la edición de los salmos completos en un impecable cofre de doce cedés.

Sweelinck había nacido en Deventer, aunque siendo muy niño se instaló con su familia en Ámsterdam, donde con solo 15 años sustituyó a su padre como organista de la Iglesia Vieja. La llegada del calvinismo a la ciudad limitó notablemente su dedicación al órgano, cuyo uso quedó muy restringido en los servicios religiosos. Se concentró entonces en la escritura polifónica de los salmos a partir de las melodías contenidas en el Salterio de Ginebra, que se había concluido el mismo año de su nacimiento, impulsado por Calvino, quien, siguiendo el modelo de los corales luteranos, ordenó la composición de sencillas melodías para el conjunto de los 150 salmos de David a partir de traducciones métricas al francés preparadas por dos teólogos de la iglesia reformada, Clément Marot y Theodore de Béze.

Gran conocedor de la tradición polifónica flamenca, Sweelinck usó la melodía de partida de cada salmo como cantus firmus, elaborando a partir de ella cada pieza con una extraordinaria variedad de recursos, que incluye la imitación y la homofonía en diversas formas, colocando la colección en un terreno no lejano al de los madrigales espirituales, y ello dentro siempre de un estilo que por su complejidad (hay piezas incluso a 9 voces) está más cercano al de un Orlando de Lasso que al más austero de un Claude Lejeune o un Claude Goudimel (quien dejó dos versiones diferentes de cada salmo a partir también del salterio ginebrino).

En esta extraordinaria integral, Harry van der Kamp incluye la melodía original de cada salmo además de algunas piezas laudísticas y organísticas escritas por Sweelinck como variaciones. Admirable trabajo del Gesualdo Consort Amsterdam, reunión de destacados solistas del entorno de los Países Bajos, que solventan el reto con precisión, claridad y riqueza de matices extraordinarias.

Gesualdo Consort Amsterdam. Harry van der Kamp Glossa (12 CD) (Diverdi)

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