La inminente publicación del tratado de Gibraltar deja menos de dos meses para adaptarse al derribo de la Verja
Los detalles del acuerdo se conocerán esta semana, pero deberá aplicarse de forma provisional antes del 10 de abril
Sectores económicos y trabajadores afrontan una transición exprés hacia una realidad todavía desconocida
La Comisión Europea publicará esta semana el acuerdo sobre Gibraltar que eliminará la Verja
El Gobierno de España ha anunciado que la Comisión Europea (CE) hará público esta semana el texto completo del tratado de Gibraltar y que Pedro Sánchez tiene previsto acudir al paso fronterizo con La Línea para escenificar su derribo. Entre uno y otro momento, a los diferentes sectores afectados por el acuerdo, a ambos lados de la Verja, les quedarán menos de dos meses, hasta el 10 de abril, para adaptarse a unos cambios cuyos detalles todavía desconocen completamente. Estos serán de proporciones tan “históricas” como el propio documento, que tendrán que estudiar contrarreloj cuando van a cumplirse diez años desde que se confirmó la salida de Reino Unido –y con él Gibraltar– de la Unión Europea (UE).
La cuenta atrás se ha activado en una semana decisiva. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, confirmó este lunes que el texto jurídico del acuerdo alcanzado entre Londres y Bruselas estará disponible un día por determinar de esta semana para descarga pública, despejando meses de negociaciones secretas tras el acuerdo político sellado el 11 de junio de 2025. El documento deberá ahora iniciar su proceso formal de ratificación en las instituciones europeas y en el Parlamento británico.
Desde el Ejecutivo se subraya el carácter histórico del momento. La vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, ha avanzado que el presidente podría participar “en breve” en un acto en el Campo de Gibraltar para simbolizar el derribo “definitivo” de la Verja, una reivindicación histórica de la comarca. Durante una visita a Grazalema, la ministra calificó la inminente publicación del tratado como “una magnífica noticia” para la provincia de Cádiz y, en particular, para el Campo de Gibraltar.
El pacto contempla la supresión de la Verja y la creación de un espacio de libre circulación que facilite el tránsito diario de miles de trabajadores y ciudadanos. Unas 15.000 personas cruzan cada día la frontera, una movilidad que el acuerdo busca preservar frente a la entrada en vigor del nuevo Sistema Europeo de Entradas y Salidas (SEES), previsto para el 10 de abril. Sin un marco específico, la implantación del control automatizado para ciudadanos extracomunitarios podría provocar colas masivas.
El objetivo de Bruselas es aplicar el tratado de forma provisional desde esa fecha, coincidiendo con la plena implantación del SEES. Para ello será necesaria la aprobación del Consejo de la UE y del Parlamento Europeo, así como la ratificación por parte del Reino Unido. Fuentes comunitarias confían en que el proceso avance sin sobresaltos, conscientes del impacto económico y social que tendría cualquier retraso.
Uno de los aspectos más sensibles del acuerdo es el sistema de controles en el puerto y el aeropuerto de Gibraltar. Según el modelo pactado, se implantarán controles fronterizos duales: las autoridades gibraltareñas mantendrán sus verificaciones habituales y España ejercerá los controles Schengen. En materia de mercancías, se eliminarán los controles físicos y se reforzará la cooperación aduanera.
El componente económico ha sido una prioridad para el Ministerio de Hacienda, que ha trabajado para evitar escenarios de competencia desleal entre los comercios del Peñón y los del Campo de Gibraltar. El acuerdo prevé ajustes fiscales progresivos, especialmente en productos como el tabaco, con el fin de reducir distorsiones y proteger el tejido comercial de la zona.
Para el Gobierno, la desaparición de la Verja representa mucho más que una reforma administrativa. Montero la definió como “historia de España” y defendió que permitirá el tránsito sin obstáculos en una comarca marcada durante décadas por la frontera física. El Ejecutivo ha mantenido reuniones con alcaldes, instituciones y agentes socioeconómicos para preparar la transición.
El alcalde de La Línea de la Concepción, Juan Franco, ha valorado el anuncio como un avance de enorme trascendencia para la ciudad, aunque reconoce que persisten incógnitas sobre el funcionamiento concreto del nuevo modelo. La preocupación principal gira en torno a los procedimientos prácticos y a la adaptación de empresas y trabajadores a las nuevas normas.
Mientras tanto, en la comarca se alternan la expectativa y la cautela. El acuerdo promete prosperidad y fluidez en el tránsito, pero también exige ajustes administrativos, fiscales y logísticos en tiempo récord. La publicación del tratado marcará el inicio de una carrera contrarreloj para entender y aplicar un texto llamado a redefinir la vida cotidiana a ambos lados de la frontera.
Si los plazos se cumplen, el 10 de abril no solo coincidirá con un nuevo sistema de control fronterizo europeo. Podría convertirse también en el primer día de una nueva etapa para Gibraltar y el Campo de Gibraltar, con la desaparición efectiva de la Verja como símbolo de división y el comienzo de un modelo de integración sin precedentes en la historia reciente de la región.
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