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El Atlético de Madrid vuelve a fallar y salva un empate ante el Eibar (1-1)

  • Un gol del debutante Borja Garcés en el descuento evitó una dolorosa caída para los rojiblancos, frustrados por el portero visitante, Dmitrovic.

Diego Costa. Diego Costa.

Diego Costa. / Rodrigo Jiménez, EFE

Un gol del debutante Borja Garcés en el cuarto minuto de tiempo de descuento evitó una dolorosa caída para el Atlético de Madrid, que salvó así un empate 1-1 ante el Eibar en el inicio de la cuarta jornada de la Liga española de fútbol.

El serbio Marco Dmitrovic frustró al Atlético con una actuación soberbia bajo el arco del Eibar, que arrancó un empate del Wanda Metropolitano en un duelo que tuvo que esperar a sus minutos finales para ver algún gol. 

La magistral actuación del arquero del Eibar presidió el choque por la cuarta fecha, que los vascos creyeron decantar con el gol del mallorquín Sergi Enrich en el minuto 87 y que igualó de nuevo el español Borja Garcés en el 94'.

No podía haber tenido mejor debut el joven delantero rojiblanco, que recién entrado burló al excelso Dmitrovic y evitó la que habría sido la segunda derrota de los dirigidos por Diego Simeone en lo que va de campeonato. 

Dos semanas después de haber caído ante el Celta, el Atlético buscaba una victoria que endezara su rumbo en la Liga y respondiera a su condición de candidatos a todo. No le sobró juego, pero sí ocasiones para conseguirla. Pero topó con una actuación memorable del arquero del Eibar, que también mereció el punto que se llevó.

Ante dos de los mejores delanteros del fútbol europeo –Antoine Griezmann y Diego Costa–, Dmitrovic se lució a lo largo de todo el encuentro. El arquero serbio del Eibar se erigió en el principal protagonista del choque ya en un primer tiempo dominado por el Atlético a ritmo casi siempre cansino.

Dos buenas intervenciones suyas ante Griezmann evitaron que los rojiblancos se fueran a la pausa con ventaja. Luego, su repertorio alcanzó para malograr los intentos de Saúl Ñíguez y Diego Godín también.

A la excelente actuación de Dmitrovic, el Eibar sumó un entramado defensivo tan bien armado que los de Simeone tuvieron tremendas dificultades para crear en el mediocampo. Y si bien en ataque apenas amenazaron con el zurdazo de José Ángel Cote que se estrelló en el palo, los vascos supieron responder a un Atlético falto de imaginación y velocidad.

El francés Thomas Lemar, fichaje estrella de los de Simeone en el pasado mercado, dejó apenas algunos destellos de calidad. Pero perdió tantos balones en el inicio del segundo parcial, que el técnico argentino optó por relevarlo.

Fue justo en los mejores minutos de los rojiblancos, que regresaron de la pausa como una furia, decididos a decantar el choque en los primeros compases. Dmitrovic se agigantó de nuevo para repeler todos los intentos del Atlético. Directa o indirectamente, el arquero del Eibar frustró hasta cuatro ocasiones en los tres primeros minutos del segundo parcial.

Ni Godín de cabeza ni Diego Costa desde el borde del área pudieron doblegar al serbio, que también había contribuido a desbaratar otro par de acciones contiguas. Prácticamente solo, Dmitrovic sostuvo entonces a un Eibar totalmente sometido a los designios de un Atlético que se fue frustrando progresivamente con las atajadas del protagonista del duelo.

Así, a los de Simeone no le quedó más remedio que abrirse. Y dar opción a que el Eibar gozara de un par de contraataques que también pudieron acabar en gol. Casi inédito, el esloveno Jan Oblak metió la mano para evitar el tanto en uno de ellos. El palo frustró el segundo.

Fueron minutos de un cierto respiro para Dmitrovic, que ocupó todo el arco para frustrar otra gran ocasión de Diego Costa, antes de firmar otra atajada brillante ante Griezmann. El choque se convirtió en un toma y daca, con los de Simeone cada vez más ansiosos por anotar.

En unos minutos finales de infarto, quien lo hizo fue, sin embargo, Enrich, ocho meses después de su último gol. Solo ante Jan Oblak, el delantero del Eibar metió el pie para empujar el protestado centro del argentino Pablo De Blasis y deshacer un empate que ya no era bueno para el Atlético. Incansables y heridos, los de Simeone reaccionaron en el descuento el tanto salvador del debutante Garcés.

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