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El gobierno de San Roque acuerda cobrar 77 euros al año por la basura

  • El pleno aprueba un plan de saneamiento que prevé una subida general de impuestos y tasas hasta 2015 para mitigar la deuda, cuantificada en 66 millones · El PSOE propone medidas alternativas

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Los impuestos y la situación económica del Ayuntamiento centraron el debate plenario de anoche en San Roque donde el equipo de gobierno aprobó subir las dos tasas que rigen la retirada y tratamiento de la basura -hasta ahora exentas- hasta los 77 euros por unidad familiar.

La presentación de un plan de saneamiento con el que el gobierno municipal espera reconducir la deuda, que cuantificó en 66 millones de euros a finales de 2008, también encontró la oposición del PSOE al considerar que llevará aparejada una subida general de tributos de hasta el 30% en seis años, hasta 2015.

Así, el equipo de gobierno propuso modificar las tasas de basura para cobrar 36 euros anuales por la recogida y otros 40,99 por el tratamiento alegando que existe una deuda con la Mancomunidad que amenaza con no permitir vaciar los camiones de basura en el vertedero. El PSOE, a través de su portavoz, Juan Carlos Ruiz Boix, replicó que ambas modificaciones no son necesarias y propuso buscar vías alternativas de financiación o, por el contrario, favorecer que el impuesto sea progresivo en función de la generación de residuos por vivienda.

El PA y la edil Rosa Macías condicionaron su voto favorable a que la revisión de tasas mantenga a cero el precio para las familias en situación económica desfavorable. El alcalde, Fernando Palma, justificó que la revisión prevé mantener la gratuidad para las familias que acrediten estar por debajo del Salario Mínimo Interprofesional o en paro.

Previamente, el debate político derivó en cruces dialécticos entre el concejal de Hacienda, Jesús Mayoral (PIVG), y el portavoz socialista cuando se abordó la situación de las arcas municipales con continuas alusiones a la gestión del anterior equipo de gobierno. Fue en el punto cuarto, donde se dio cuenta de la liquidación presupuestaria de 2008, cuando se reveló que la deuda municipal, según el informe de intervención, ascendía a 31 de diciembre de 2008 a 66 millones de euros, lo que fue aprovechado por el PSOE para criticar que Palma cuantificase el débito municipal en 102 millones al poco de llegar a la Alcaldía. Mayoral hizo continuas alusiones a que el Consistorio ha gastado más de lo que ingresaba durante la gestión de Ruiz Boix en Hacienda.

En el siguiente punto, relativo al plan de saneamiento, Mayoral defendió un paquete de medidas entre las que se incluyen solicitar un crédito de 8 millones; auditar al departamento de recursos humanos con la posibilidad de presentar un ERE; revisar todas las tasas e impuestos, entre ellos el de Bienes Inmuebles y reducir los gastos comunes para ingresar un 30% más al año.

Ruiz Boix criticó que las medidas sólo perjudican a los ciudadanos con medidas como la subida de la basura, la posibilidad de despidos en el Ayuntamiento y peores servicios. El PSOE propuso diez medidas alternativas que no fueron tenidas en cuenta, entre ellas, mayor presión fiscal para las industrias y búsqueda de vías alternativas de financiación que no repercutan en las familias.

El pleno también aprobó comprar parte de la empresa Amanecer para garantizar su continuidad -en este caso, por unanimidad- y crear una empresa mixta para el mantenimiento de los polígonos industriales, con el voto en contra del PSOE.

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