David Sánchez: Game over (1-2)

Real Balompédica Linense - Atlético Onubense | La crónica

La Balona destituye a su entrenador después de perder a manos del Atlético Onubense, que remonta con goles de dos exalbinegros, David Pecellín y Álex Cantera

Los linenses exhiben cuando se ponen por delante la enésima muestra de insolvencia y falta de fútbol

La Balona llegará al partido del miércoles con el Coria con un entrenador o un tándem de interinos

David Sánchez, durante su último partido como entrenador de la Balona, este domingo
David Sánchez, durante su último partido como entrenador de la Balona, este domingo / Erasmo Fenoy

Punto final a una etapa. A la enésima en una Balona en la que cuesta Dios y ayuda que un entrenador comience y acabe una temporada. Por algo será. La Real Balompédica Linense destituyó a David Sánchez apenas unas horas después de que el equipo albinegro cayese ante el Atlético Onubense (1-2), lo que suponía su quinta jornada sin vencer. Dos exbalonos, David Pecellín y el tarifeño Álex Cantera pusieron, con sus goles, los últimos clavos en la tumba [futbolística] del preparador. Ambos tuvieron la deferencia de pedir disculpas a la grada por su crimen.

Si no fuese porque supondría una ofensa a una mente prodigiosa como la de Gabriel García Márquez sería lícito recurrir al manidísimo tópico de la muerte anunciada. El club había perdido la confianza en el preparador sevillano desde antes del tren de borrascas y se ha limitado a esperar que los resultados hiciesen el trabajo de ejercer de guillotina. La semana pasada este medio ya advirtió que el teléfono del míster podía sonar en cualquier momento. Lo hizo este domingo, pero era una llamada de efecto retroactivo.

Lo malo de esta decisión es que Sánchez deja tras de sí un bloque en avanzado estado de descomposición. Un cadáver [futbolístico] al que sólo el demérito de sus frágiles rivales mantiene en puestos de privilegio [es un decir] de una competición que provoca sonrojo por su paupérrimo nivel.

Víctima de la tozudez

La salida de David Sánchez llega fruto de una obstinación casi enfermiza que el entrenador disfrazaba de mal entendida confianza en sus jugadores. Y que nadie sostenga que esta afirmación llega a toro pasado. Está escrito y repetido.

El centro del campo de los albinegros lleva meses siendo un disparate. Un desatino al que quiso poner un parche alineando en el pivote a un Jonaet López que se ve a la legua que no es mediocentro. Y negándose a dar la alternativa al canterano Raúl Andrades, que esta vez, frente a un grupo de chavales, no hubiese podido sentirse intimidado. Pueden apostar que no lo hubiese hecho peor de los que jugaron. Al final sale siempre Aschalew Sanmartí para echar el balón hacia atrás una decena de veces.

Pero no es lo único. Mantener a Pepe Rincón en la titularidad cuando el jerezano atraviesa un mal momento inaceptable era un crimen hasta para el propio interesado. Como lo era en esa misma banda no buscar soluciones al lateral derecho, en el que Chey lleva semanas haciendo aguas. ¿Para qué vino entonces Ángel Mancheño?

La extraña postura del meta Marcos al encajar el 1-0, obra de Boateng
La extraña postura del meta Marcos al encajar el 1-0, obra de Boateng / Erasmo Fenoy

No acaba ahí la autopsia de este proyecto futbolístico que toca a su fin. Sánchez volvió a alinear ante el filial del Recre a Cascajo y Diego como hombres más adelantados. Pero [y escrito está] este último es un hombre de área. Un finalizador. Y hacerle venir a recibir es dejar a su equipo huérfano de referente. Y coartar lo que Cascajo puede aportar de mediapunta. Vaya, hacerlos jugar a ambos contra natura.

Todo eso, sin entrar en el debate de la portería, en la que Antonio Hermosín ya está otra vez al nivel del comienzo de temporada, que consiste en que encaja tantos goles como lanzamientos recibe.

No sólo es el entrenador

Dicho de otra manera, que David Sánchez ha ido cavándose su propia tumba. Pero ojo que ni esto es el Castillo de Hogwarts ni el entrenador que venga va a ser Harry Potter. El preparador sevillano ha caído víctima de su extrema tozudez. Pero también de una plantilla que está descompensada y huérfana de calidad hasta niveles irritantes.Cuestiones éstas en la que hay más responsable que el ahora destituido.

Con el título –y por consiguiente el ascenso directo– cada vez más lejano el objetivo tiene que no sólo llegar al play-off en la mejor posición posible, sino hacerlo, que es mucho más importante, en la mejor dinámica imaginable. Que el Córdoba ascendió a Primera siendo séptimo.

Del partido quedan pocas cosas más por decir. Ganó en La Línea un Atlético Onubense que llegó después de perder en seis de sus siete desplazamientos precedentes, que viajaba con 17 futbolistas, con bajas notables y sin porteros del plantel de Tercera Federación. Lo que en el argot se conoce como un bollito.

Ventaja inicial dilapidada

Por si no fuera suficiente la Balona se encontró con un gol en el minuto dos. Uno de esos que alguien recuperará en cualquier momento para contar los tantos más absurdos de la temporada en TikTok. Boateng quiso centrar o quitarse el balón de encima, que no es fácil determinarlo. Y el meta Marcos, al que todavía le temblaban las canillas, casi dejó pasar el esférico.

Álex Cantera pide disculpas a la grada tras anotar el 1-2
Álex Cantera pide disculpas a la grada tras anotar el 1-2 / Erasmo Fenoy

Era el escenario ideal. Y la Balona lo malogró fruto de su propia ineptitud o cobardía. Que tanto monta. El que en ese momento era el equipo de David Sánchez puso de manifiesto todos los pecados ya detallados. Regaló el empate con Chey mirando cómo centraban y Julio Algar marrando a la hora de despejar. Desperdició después dos o tres oportunidades –que por cierto sirvieron para que el guardavallas del filial del Recre se rehiciese– y acabó perdiendo por una absurdez de Marlon en la salida del balón en el tiempo añadido mientras a su gente [y por lo que se ve a su presidente] se le acababa la paciencia.

Para que la sensación de caos se extendiese, el partido tuvo que estar detenido durante diez minutos al filo del descanso porque un conocido aficionados, Manolo Tavares, sufrió un desvanecimiento en la grada de Tribuna. Abandonó el estadio por su propio pie.

Acababa de empezar el mes de diciembre de 2018 cuando la Balona derrotó en un entonces maltrecho Municipal al Recreativo de Huelva con dos goles de Gastón Cellerino en un partido que acabó con fiesta en la grada. No han transcurrido ocho años y en una categoría inferior, muy inferior, a aquella Segunda B el filial del Decano sentencia a un entrenador albinegro en un estadio que es la envidia de la división. Podrán poner todos los paños calientes que quieran, pero es una señal inequívoca de la decadencia que sufre la centenaria Real Balompédica. Lo único bueno que tiene todo este desaguisado es que esta Balona aún tiene derecho a creerse con el derecho a entonar el Llegaremos a Tiempo que tan bonito cantaba Rosana.

Ficha técnica

Real Balompédica (1): Antonio Hermosín; Chey (Ángel Mancheño, 58’), Marlone, Julio Algar; Pedro Morillo; Pepe Rincón, Joanet López (Aschalew Sanmartí, 58’), Boateng (Álvaro González, 77’), Sergio Pérez (Juaniyo, 77’); Cascajo (Zaki, 58’) y Diego.

Atlético Onubense (2): Marcos; Diego Jiménez (Dylan, 62’), Isra Contioso, Álex Jiménez, Adán Benítez;Cachorro, Matías, Robert, Pablo Évora (Cantal, 82’), Pecellín (Dani Romero, 82’) y Almeida (Álex Cantera, 62’).

Árbitro: Cristian Naranjo Marín (Sevilla), auxiliado en las bandas por Diego Jesús Romero y Samuel Plaza. Notable alto.

Tarjetas: Amarillas a los locales Tomi Lanzini (45’, en el túnel de vestuarios, para forzar la sanción), Zaki (68’), Marlone (84’) y Aschalew Sanmartí (91’) y a los visitantes Diego Jiménez (28’), Pecellín (47’), Cachorro (68’), Álex Jiménez (82’), Dani Romero (89’), Adán Benítez (92’) y Cantal (92’)

Goles: 1-0, Boateng, con fallo clamoroso del meta Marcos (2’). 1-1, David Pecellín cabecea un centro desde la izquierda (14’). 1-2, Álex Cantera, con un disparo raso dentro del área (93’).

Incidencias: Encuentros de la vigésimo quinta jornada del grupo X de la Tercera Federación, disputado, en horario matinal, en el Ciudad de La Línea. El choque estuvo detenido durante diez minutos al final del primer periodo tras sufrir un aficionado un desvanecimiento en la grada de Tribuna. Abandonó el estadio por su propio pie.

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