Andalucía

La Junta prevé un descenso de la recaudación de 3.000 millones de euros en 2021

  • El Gobierno central está estudiando la creación de un fondo para asumir el déficit de las comunidades autónomas por el Covid

El consejero de Hacienda, Juan Bravo. El consejero de Hacienda, Juan Bravo.

El consejero de Hacienda, Juan Bravo. / Rafa Alcaide/EFE

La Junta de Andalucía elevó su recaudación en los primeros ocho meses de este año un 1,4%, pero este reflejo es sólo un espejismo que se debe a la estrategia que el Gobierno central puso en marcha desde el inicio de la pandemia: absorber los déficit de las comunidades autónomas, mediante la la entrega del dinero previsto antes de la crisis sanitaria. Para 2021, la economía andaluza se desplomará un 12%, con lo que la recaudación total bajará unos 3.000 millones de euros. Si el Gobierno central no deja a las comunidades volver a cifras de déficit pasadas, y elevadas, la Junta tendría que recortar el gasto, lo que no es aconsejable en unos momentos en los que hay que aumentar el sanitario y el educativo.

El Gobierno central está estudiando varias opciones, según ha podido saber este medio. Una de éstas es la creación de un fondo de gasto para las comunidades, de modo que sería el Ejecutivo el que asumiría los excesos de la crisis, aunque se traduciría en mayor déficit y deuda para la administración central. Esta es la estrategia que se ha seguido hasta el momento; la otra pasa por dejar a las comunidades que incurran en déficit.

Las cuentas de la Junta quedaron ajustadas en 2019, el primer Gobierno del PP y de Ciudadanos alcanzó el déficit cero. En 2020 salvará la situación con las entregas extraordinarias del Ejecutivo central, pero 2021 se presenta como un mal año por la caída de la recaudación. 3.000 millones de euros supone el 2,6% del PIB, lo que podría traducirse en un déficit de la misma cantidad. El consejero de Hacienda, Juan Bravo, necesitaría que le autorizasen incurrir en ese desequilibrio. De momento, el Ministerio homónimo, dirigido por María Jesús Montero, no ha comunicado a las comunidades cómo deben hacer sus cuentas del próximo año.

El aumento de la recaudación en 2019 se debe a que el Gobierno central ha asumido el coste financiero de la crisis

En la rueda de prensa del Consejo del Gobierno andaluz de este martes, el portavoz Elías Bendodo presumió de que la recaudación de la Junta había aumentado -ese 1,4%- gracias a la bajada de impuestos. Nada más lejos de la realidad, la recaudación se ha mantenido porque el Gobierno central entregó a las comunidades unas cifras de IVA y de IRPF con las previsiones de antes de la pandemia. De hecho, los impuestos propios de la Junta sí bajaron, y bastante. El de Sucesiones y Donaciones sufrió una bajada del 47%; el de Transmisiones, del 33%, y el de Actos Jurídicos, un 25%.

Verdaderos desplomes que anticipan lo que ocurrirá en 2021. Juan Bravo, como el resto de sus colegas, esperan a que el Gobierno central les comuniqué cuáles son las previsiones y las autorizaciones de gasto. De momento, no se ha convocado el Consejo de Política Fiscal y Financiera, aunque el presidente Pedro Sánchez lo había anunciado para este mes. Sí se conoce que el Gobierno central debe explicar a Bruselas cuál es su escenario antes del 15 de octubre.

El de 2021 será el tercer presupuesto del Gobierno de Juanma Moreno, y puede ser el último de esta legislatura. El presidente tendrá de plazo hasta septiembre de 2022 para convocar las elecciones autonómicas. Si no alcanzase un acuerdo parlamentario con Vox, siempre podría prorrogar las cuentas y aguantar hasta ese otoño.

Los problemas fiscales de las comunidades autónomas van a comenzar en 2021 y seguirá, al menos, hasta 2022, con independencia de si la economía se activase para entonces. Las liquidaciones de 2019, que se materializan en 2021, serán muy negativas. 

Lo que sí ha hecho el Gobierno central es autorizar a Navarra y el País Vasco a incurrir en déficit, pero ello se debe a que las comunidades forales no reciben entregas a cuentas ni liquidaciones. Se administran con la recaudación del mismo año, por lo que ya han notado las caídas. En el caso del Gobierno de Vitoria, podrá llegar a un déficit del 2,6%. El Gobierno andaluz ha solicitado estas mismas cifras, pero esto debe ser una decisión que se adopte en el Consejo de Política Fiscal y Financiera.

La Junta seguirá necesitando gastar más en sanidad y en educación, por lo que no tiene capacidad para reducir su presupuesto.   

   

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