Salud

El mal uso de los antibióticos complica el tratamiento de las infecciones

  • Las bacterias frecuentes muestran cada vez más resistencia a los nuevos fármacos. Aunque el foco se centra en infecciones graves y hospitales, la mayoría de las recetas proceden de Atención Primaria.

Preservar la eficacia de los antibióticos, constituye un problema debido al desarrollo creciente de resistencias bacterianas a la casi totalidad de familias de antibióticos conocidas. En España actualmente existen bacterias habituales, tanto en el medio extrahospitalario (Streptococcus pneumoniae, Haemophilus influenzae, Escherichia coli) como hospitalario (Staphylococcus aureus, Klebsiella pneumoniae, Acinetobacter o Pseudomonas aeruginosa, etc.) que, por haber desarrollado resistencia a numerosos antibióticos en porcentaje variable, pueden resultar muy difíciles de tratar.Uno de los principales problemas en relación con las bacterias es el aumento de la resistencia a antibióticos de última línea, es decir, de aquellos que se consideran como la última opción disponible para el tratamiento de la infección. Mañana viernes se celebra el Día Europeo para el Uso Prudente de Antibióticos.

La actual situación limita de forma seria las opciones de tratamiento en pacientes graves infectados por bacterias multirresistentes, aquellas resistentes a tres o más familias de antibióticos". Según el doctor Jesús Otero, miembro de la SEIMC, hay que ser conscientes de que el número de antibióticos en investigación es escaso. Por ello, "si los problemas de resistencia continúan al ritmo actual, podríamos enfrentarnos a una situación semejante a la de la era pre-antibiótica, en la que no había tratamiento adecuado para las infecciones bacterianas". Se estima que más de 25.000 pacientes mueren al año en Europa por bacterias multirresistentes. La multirresistencia a Escherichia coli, bacteria responsable de infecciones intestinales y extraintestinales, en ocasiones graves, se ha duplicado en España en la última década, al pasar del 12 % en 2001 al 25 % en 2010.

Generalmente se suele hablar de infecciones graves y del ámbito hospitalario, pero este es un tema en el que la Atención Primaria cobra especial protagonismo. Un estudio reciente, publicado en Family Practice ofrece algunas claves del panorama en España. El uso de antibióticos se da principalmente en la atención primaria: la media de uso no hospitalario es superior a 10 dosis diarias d por 1.000 habitantes día (DHD). En los hospitales es de 3 DHDS.

En el período de 1997 a 2009, la media de uso no hospitalario de antibióticos en el ámbito del Sistema Nacional de Salud fue 20,15 DHDS. Estas cifras son mayores aún si el total de las ventas de antibióticos se tienen en cuenta (un título que también incluye recetas de médicos privados y los medicamentos dispensados sin receta médica), que se elevó a 28,93 DHD en el año 2005 y que sitúan a España entre los países más consumidores.

Según el estudio coordinado por Adolfo Figueiras, del Departamento de Medicina Preventiva y Salud Pública de la universidad de Santiago de Compostela, en comparación con otros países europeos, por lo tanto, España se muestra elevadas tasas de resistencia a los antimicrobianos de los patógenos de la comunidad. este estudio ha querido analizar qué factores influyen en la prescripción de antibióticos los centros de salud. Destacan el miedo a dejar de tratar un problema de origen viral, la presión de los pacientes y la industria farmacéutica y la falta de información del médico para frenar inercias clínicas y poder cambiar los hábitos.

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