Provincia

La fuerte subida del IAE pone contra las cuerdas a las bodegas jerezanas

  • Fedejerez traslada sin éxito al gobierno local la indignación del sector por el incremento de la presión fiscal

  • La patronal bodeguera alerta del freno a las inversiones y a la creación de empleo

Las bodegas están que trinan con la subida del Impuesto de Actividades Económicas (IAE), el único de los tributos sujeto este año a modificación junto a la actualización de las tarifas del agua aprobada por el gobierno local con el apoyo de Ganemos e IU en pleno y que, en el peor de los casos, ha supuesto el desembolso adicional de hasta 100.000 euros. La patronal bodeguera habla incluso de un caso en el que la subida se eleva al 300%, extremo que niega el Ayuntamiento a no ser que incluya alguna sanción por fraude en la declaración del IAE.

El ejecutivo socialista alega que, pese al incremento medio del 30% en los coeficientes que se aplican para el cálculo del impuesto, a través del que prevé recaudar 1,7 millones de euros más, Jerez sigue siendo de las ciudades con el IAE más barato, ya que tras la subida pasa de ser la decimoquinta a la sexta ciudad de la provincia en este concepto, por detrás de Cádiz, El Puerto o Sanlúcar. A esta cantidad se suman los ingresos previstos por la recaudación de las inspecciones contra el fraude en el IAE, del orden de 2,2 millones de euros de los que ya se han recaudado 830.000 euros en el primer semestre.

Las firmas bodegueras afectadas, aquellas que facturan más de un millón de euros anuales -el suelo a partir del que se tributa en el IAE-, han hecho llegar su indignación a Fedejerez, desde la que alertan de las posibles consecuencias sobre inversiones y el empleo del aumento de la presión fiscal. La patronal apunta que también está en peligro la colaboración de las bodegas en muchas actividades municipales y fiestas de la ciudad por el malestar generado por esta medida.

"Jerez necesita inversión y que las empresas estén cómodas", principios que rompe esta decisión, con la que el presidente de Fedejerez, Evaristo Babé, asegura que "el Ayuntamiento carga contra los que más aportan y no puede pretender solucionar sus necesidades financieras presionando a los que más impuestos pagan y más empleo generan".

La federación de bodegas, que cuenta con el apoyo de la Confederación de Empresarios de Cádiz y la Cámara de Comercio, agradece la deferencia y el trato dispensado por los responsables de Economía durante la reunión mantenida para trasladarles, aunque sin resultados, su rechazo a la subida impositiva. "No pueden dar marcha atrás porque el Ayuntamiento está intervenido", explica Babé a modo de resumen de la reunión.

Según el responsable bodeguero, el gobierno local acordó la modificación sin previo aviso pese a los estipulado en el convenio de colaboración suscrito con las bodegas, pero el enfado se sustenta sobre todo en la disparatada subida del impuesto y en la decisión de aplicarlo de golpe y porrazo.

"Si hay que subir, que se haga de forma gradual", señala Babé, quien deja entrever que las bodegas merecen un trato diferencial por sus implicaciones históricas y culturales, además de económicas. "Hay que apoyar a las bodegas", indica el responsable de Fedejerez en alusión a su valor estratégico como motor de la economía jerezana y como uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad.

El delegado municipal de Economía, Santiago Galván, se aferra a que la subida afecta sólo a empresas con un volumen considerable de facturación, no así a autónomos, al tiempo que detalla que durante la reunión se ofreció a asesorar a las bodegas para la declaración del IAE en los próximos ejercicios, "como siempre dispuestos a ayudar en el sentido de que puedan cambiar cosas y corregir otras para así pagar menos".

Distinto es que se haya detectado algún fraude en el IAE de las bodegas, que tienen que hacer frente al pago de las sanciones con hasta cuatro años de carácter retroactivo -el resto está prescrito-, aunque Galván afirma que también se les ha ofrecido la posibilidad del pago fraccionado en varios años.

"No es nada bueno para las empresas", insiste el presidente de Fedejerez, quien confirma que, por cuestiones obvias -las bodegas ocupan instalaciones históricas en enclaves estratégicos-, el "riesgo de huida" es mínimo, aunque "hay compañías que se plantean de todo". La subida, en cualquier caso, "disuade posibles inversiones que podrían hacerse en otros sitios, porque se teme que en pocos años vuelva a hacerse lo mismo", significa Babé, quien puntualiza que "aunque otras ciudades tengan tipos muy altos, Jerez también los tiene, y esta medida no genera confianza, que es lo que necesitan las empresas".

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