La Línea

Un canto al linensismo

  • El grupo linense Enkalomao denuncia en su última maqueta el hartazgo de la ciudad frente a la imagen desvirtuada por las redes del narcotráfico

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La banda linense Enkalomao, encabezada por Marcos Ledesma, ha necesitado apenas un par de días para que su particular estilo musical, fusión del pop, flamenco, rock y jazz, haya ocupado un trocito del corazón de todos sus paisanos. En una de sus últimas maquetas, Enkalomao hace una encendida defensa de las bonanzas de la ciudad y reivindica que sus paisanos no son todo aquello que hacen ver los medios. El tema ya es viral en los grupos de la ciudad en las principales redes sociales.

La composición surgió a raíz de la masiva concentración del 8 de junio del año pasado, cuando La Línea se echó a la calle para recordar al policía local Víctor Sánchez y para clamar contra la acción de las redes ilegales del tráfico de drogas y el contrabando de tabaco. "No somos vulgares, tampoco anormales. Y aquí no vivimos igual que animales", comienza la letra, que se recrea en los principales valores de la sociedad linense que vive de su esfuerzo diario y rechaza la imagen vinculada al dinero fácil.

"Comemos, reímos, sentimos, tenemos mil males. No soy lo que dice la tele, sólo nos dormimos un poco en los laureles. Somos viento el moro, el Levante, el Poniente, también mu buena gente. No somos la lancha, la cartera ancha, los coches de lujo, el paquete en el agua, no somos billetes de cien debajo de un colchón", insiste más adelante.

"Aquí ya no hay rachas, ni buenas ni malas, y a golpe de pecho ya nadie nos gana, la supervivencia y la mafia conviven los dos. Mira por tu ventana, vuela con las pavanas, llévate esta sonrisa que te traigo yo. El tiempo cambia una jartá, y otra vez empieza a refrescar, si aquí es difícil acertar, difícil como respirar. Sin tu arena y sin tu mar quién te da la solución. Soy gente de zona que lee y que razona, que gana, que pierde, que siempre perdona, bordeo el peligro siempre que hay un trozo de sombra. Me gusta llenar bien la cesta, currar bien temprano, ganarme la siesta. Que vivan los novios que cruzan la Verja y que a nadie molesta.

Detesto la muerte, no tiento la suerte, no llevo pistola solo me hago el fuerte y aprieto los dientes al ver que otra vez se acercó", reza la letra, acompañada por sencillos acordes de una guitarra española.

"No puedo ni quiero vivir con el miedo, mirar a otra parte si escucho revuelo, de bombas, de piedras que tiran y ocultan tu sol", concluye el tema.

La reacción de la ciudadanía, cansada del continuo golpeo contra la imagen pública de La Línea, no se ha hecho esperar. En las redes sociales ya hay quien habla del "segundo himno" linense e incluso quien propone a la directiva de la Real Balompédica Linense que lo emita a través de su sistema de megafonía en los partidos que dispute el equipo albinegro en el Municipal. Dicho de otra forma, un canto al linensismo en estado puro.

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