Despidos y búsqueda de mercados alternativos: el juego online de Gibraltar ya nota el impacto de la subida de impuestos
Marcas como 888 y William Hill se plantean la venta total o parcial de su negocio para soportar el duro golpe
Gibraltar busca alternativas a la subida de impuestos al juego en la tecnología, la inteligencia artificial y el 'blockchain'
La decisión del Gobierno del Reino Unido de aumentar significativamente los impuestos sobre el juego online ha generado un importante sacudida en la industria del juego y las apuestas de Gibraltar, uno de los grandes pilares económicos del territorio. Los operadores gibraltareños, que dependen en gran medida del mercado británico, se ven obligados a replantear sus estrategias para adaptarse a un entorno fiscal mucho más exigente y proteger su competitividad internacional.
Pese a las reiteradas gestiones del ministro de Comercio e Industria de Gibraltar, Nigel Feetham, para advertir sobre el impacto que el incremento del impuesto sobre el juego a distancia podría tener en la Roca, el Tesoro británico ha confirmado esta semana que no reconsiderará su decisión.
La primera consecuencia no se ha hecho esperar: la empresa de juegos Evoke, con sede en la Roca, está considerando la venta de su negocio o de parte de sus activos tras iniciar una revisión estratégica motivada por la medida de Reino Unido. Evoke es propietaria de la casa de apuestas británica William Hill y de la empresa de casino online 888, dos marcas que durante años han mantenido una presencia significativa en el Peñón.
Evoke ha contactado con entidades bancarias para analizar distintas opciones estratégicas, entre ellas la posible venta de activos o la división del grupo. Tras conocerse esta revisión, las acciones de la compañía subieron un 14%. No obstante, en un comunicado, la compañía Evoke subrayó de que “no existe certeza alguna de que se materialice ninguna transacción”.
Impacto
La subida de impuestos aprobada afecta tanto al Remote Gaming Duty, que grava el juego a distancia, como al General Betting Duty, correspondiente a las apuestas online. El Remote Gaming Duty se incrementará del 21 % al 40 % a partir de abril de 2026, mientras que el General Betting Duty pasará del 15 % al 25 % desde abril de 2027. Estas tasas se aplican sobre los ingresos brutos de los operadores, lo que representa una presión considerable sobre los márgenes, especialmente para aquellos que operan con grandes volúmenes en el Reino Unido.
El impacto de estas medidas sobre Gibraltar es significativo. La industria del juego representa aproximadamente el 30 % del PIB del territorio y genera más de 3.400 empleos directos, además de aportar un tercio de los ingresos fiscales locales. La subida impositiva británica amenaza con reducir la rentabilidad de muchas compañías, lo que ya ha llevado a varias de ellas a anunciar planes de reestructuración y ajustes operativos.
El presidente del Comité de Impuestos del Consejo de Juegos y Apuestas de Reino Unido, Stephen Hodgson, afirma que el impacto será dramático y supondrá mucha presión sobre las finanzas públicas. Hodgson cree que ahora le toca a la industria mitigar el impacto de este aumento de impuestos, que inevitablemente resultará en despidos y, en última instancia, afectará a los ingresos del Gobierno de Gibraltar.
En la misma línea se ha expresado Nigel Feetham, que ha participado en amplias conversaciones con la Oficina de Impuestos, la Comisión de Juego, y los máximos ejecutivos de la Comisión de Servicios Financieros y de la Autoridad correspondiente. "Se trata de una cuestión de vital importancia para Gibraltar y que puede afectar directa e indirectamente a nuestros ingresos públicos", dijo tras apostar porque Gibraltar sea pragmático y priorice políticas inteligentes para ayudar a las empresas domiciliadas a superar los obstáculos. "El Gobierno del Reino Unido tiene la obligación moral de abordar parte del impacto", consideró.
Según informa la GBC, Feetham intentó promover una modificación del Proyecto de Ley de Finanzas del Reino Unido con el objetivo de amortiguar los previsibles recortes de costes y los programas de despidos que podría afrontar el sector, así como de salvaguardar la economía gibraltareña. Sin embargo, la propuesta no prosperó.
Medidas
Entre las primeras medidas adoptadas por los operadores se incluyen recortes de costes y optimización de recursos. Esto se traduce en reducción de plantillas, incremento de la automatización de procesos, y disminución de inversiones en marketing y promociones dirigidas al mercado británico. Al mismo tiempo, se espera un proceso de consolidación del sector, con fusiones y adquisiciones de empresas más pequeñas por parte de grupos más grandes, buscando amortiguar el efecto de la presión fiscal.
En respuesta a esta situación, las empresas gibraltareñas están explorando estrategias de diversificación geográfica. La búsqueda de mercados alternativos fuera del Reino Unido, incluyendo Europa continental, América Latina y Asia-Pacífico, se ha convertido en una prioridad. La diversificación permite reducir la dependencia de un único mercado y distribuir el riesgo asociado a cambios regulatorios y fiscales.
El Gobierno de Gibraltar, consciente de la vulnerabilidad de su economía, ha acelerado la implementación de un nuevo marco regulatorio, el Gambling Bill 2025, que busca modernizar la industria local, atraer nuevos operadores y servicios innovadores, y reforzar la reputación del territorio como jurisdicción competitiva y segura. Esta reforma se concibe como un mecanismo de resiliencia frente a los cambios externos y como una manera de mantener a Gibraltar como un hub de referencia en el sector del juego online.
Paralelamente, los operadores están invirtiendo en tecnología y eficiencia operativa. La automatización, la inteligencia artificial y la digitalización de procesos son herramientas clave para reducir costes estructurales y aumentar la productividad. Estas medidas buscan compensar el incremento de la carga fiscal sin comprometer la calidad de los servicios ni la experiencia de los jugadores.
Sin embargo, los desafíos son numerosos. La subida de impuestos puede afectar al empleo y provocar recortes de plantilla o disminución de salarios en los sectores vinculados al juego online. Existe también el riesgo de deslocalización de operaciones a otras jurisdicciones con cargas fiscales más bajas, como Malta, lo que podría reducir aún más la contribución económica de Gibraltar al PIB local. Asimismo, algunos expertos advierten que la presión fiscal podría empujar a los jugadores hacia mercados no regulados, aumentando la competencia desleal y sus riesgos asociados.
Reacción
Para contrarrestar estos efectos, Gibraltar también busca diversificar su economía, promoviendo otros sectores como las tecnologías digitales, el blockchain y los servicios financieros avanzados. La intención es disminuir la dependencia exclusiva del juego online y fortalecer la resiliencia económica ante cambios fiscales externos.
La industria del juego online de Gibraltar se encuentra en un periodo de ajuste profundo. La subida de impuestos del Reino Unido ha obligado a los operadores a replantear su estrategia, combinando reducción de costes, diversificación de mercados, innovación tecnológica y adaptación regulatoria. La capacidad de Gibraltar para mantener su competitividad internacional dependerá de la rapidez y efectividad con la que estas medidas logren mitigar la exposición al mercado británico sin comprometer la escala y la rentabilidad de la industria.
El desafío es doble: proteger los empleos y la contribución fiscal del sector, mientras se asegura que Gibraltar siga siendo un destino atractivo y estable para operadores internacionales en un mercado global cada vez más competitivo y regulado. La industria y el Gobierno trabajan en paralelo para enfrentar la presión fiscal, pero el camino hacia la adaptación completa será largo y exigente.
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