Elecciones Generales 2011

Carpetazo a una campaña triste, anodina y sin apenas crispación

  • El PSOE, que más ha parecido un aspirante que un partido de gobierno, apela al ciudadano a detener a la "derecha reaccionaria" y el PP, que se siente ganador, sostiene que sólo con ellos se creará empleo.

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La campaña electoral ha terminado. Lo hizo justo cuando dejaba de ser viernes 18 para empezar a ser sábado 19. Durante toda la jornada de hoy, denominada de reflexión, y la de mañana, reservada para ir a votar, ningún partido podrá reclamar el apoyo de los ciudadanos a sus siglas. Es una tradición que no se cumple en todos los países (en Gran Bretaña, por ejemplo, se puede pedir el voto hasta en la puerta misma del colegio electoral) pero que aquí se mantiene inalterada desde que se reinstauró la democracia. El que no haya tenido tiempo de difundir todos sus mensajes en estas dos últimas semanas, ya no podrá hacerlo.

Aunque la impresión, a toro pasado, es que en esta campaña los mensajes se dejaron claro muy desde el principio. A diferencia de otras (el ejemplo más reciente y tenso son las municipales de junio) no ha habido apenas crispación ni ataques descarnados entre los partidos y apenas ha habido un par de intervenciones por parte de la Junta Electoral. Flota en el aire la sensación, o al menos así lo perciben muchos, de que ya estaba todo decidido antes de que los partidos empezaran a reivindicar el apoyo popular.

Y esa sensación es la de que habrá cambio de gobierno, que el PP ganará por una holgada mayoría y desbancará del poder a los socialistas. Un triunfo que, según las encuestas, también se producirá en la provincia de Granada. Por primera vez en su historia, los populares tienen una opción real de ganar en votos y diputados a sus más directos adversarios.

Ayer, las principales formaciones hicieron un balance de su actuación, un resumen de las propuestas que han realizado a lo largo de los últimos quince días. El PSOE lo hizo en una rueda de prensa en la que intervinieron su secretaria general, Teresa Jiménez, y el cabeza de lista al Congreso, José Martínez Olmos. El PP escogió la vía del comunicado, suscrito por Concha de Santa Ana, número uno al Parlamento, y Marifrán Carazo, coordinadora de la campaña.

Teresa Jiménez entiende que su grupo ha hecho una campaña "muy didáctica", mientras que la del PP ha sido "la del silencio y el programa oculto". No obstante, matizó que ya no lo es tanto porque el líder nacional de los populares, Mariano Rajoy, ya habría sugerido que hará los recortes que tantas veces ha negado.

Del contenido de una entrevista que Rajoy concedió a El País, el PSOE interpreta que el PP acabará con la Ley de la Dependencia porque no la ve viable. "Eso es un ataque frontal a los más débiles", significó Teresa Jiménez, que detalló que en ese caso se dejarían de prestar 31.600 servicios y se perderían más de 8.000 empleos.

"Ocultar las intenciones es lo más perverso", afirmó la dirigente socialista, que entiende que la "falta de compromiso" de sus rivales respecto a asuntos esenciales como esa ley, la defensa de los servicios públicos o el mantenimiento de las prestaciones para los desempleados es "una estafa a los electores y una irresponsabilidad que los deslegitima".

Añadió que ante esa "política reaccionaria" que representaría Rajoy, el PSOE es la única solución posible, que sólo ellos pueden impedir el acceso de la derecha al poder y los consecuentes "pasos atrás en el estado del bienestar".

También atacó a los populares en asuntos más granadinos. "El PP cierra bibliotecas, ataca al PTS y a Sierra Nevada y quiere agujerear la Alhambra".

El PSOE, por lo demás, cree que comparece a la cita con los deberes hechos, tanto en el conjunto de España como en Granada, "donde Fomento ha invertido 1.600 millones en ocho años, mientras que el PP gastó 400".

Curiosamente, en la nota del PP no hay ninguna alusión a los socialistas, un poco en la línea que ha seguido en todos estos días. Hasta tal punto ha aplicado esa máxima que muchas veces pareció más el campeón que el aspirante.

Los populares prefieren poner el acento en que en la campaña han estado en todos los rincones de la provincia y se han reunido con numerosos colectivos para transmitirles su mensaje: España necesita un liderazgo fuerte para generar confianza y así crear empleo. Y eso, sostienen, sólo lo pueden garantizar ellos.

"Somos conscientes de la tremenda tasa de paro, sabemos que uno de cada dos jóvenes granadinos no encuentra un primer empleo, de la misma forma que somos conscientes de que hay que sanear las cuentas públicas y controlar el déficit para que así los proveedores puedan recibir sus pagos por parte de las administraciones para que sus negocios no se vean abocados al fracaso", manifestaron De Santa Ana y Carazo.

Repitieron una de sus propuestas estelares: culminar la reforma del sistema financiero "porque la falta de financiación está ahogando a muchas familias, pymes y autónomos". También abogaron por una reforma fiscal, a través de la bajada de impuestos, para que "se incrementen los recursos del Estado y se dinamice la economía".

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