Economía

Gran Vía, la cerveza para los hosteleros

Boris de Mesones, a la izquierda, y Fernando Olalla, en la sala de catas de la fábrica de Gran Vía. Boris de Mesones, a la izquierda, y Fernando Olalla, en la sala de catas de la fábrica de Gran Vía.

Boris de Mesones, a la izquierda, y Fernando Olalla, en la sala de catas de la fábrica de Gran Vía.

José Ángel García

Escrito por

· Alberto Grimaldi

Redactor jefe de Economía

Hacer una cerveza de calidad que esté pensada para satisfacer al cliente y al hostelero. Ésa es la filosofía que movió Carmen Escaño y Pedro Cánovas a fundar Cervezas Gran Vía, una nueva cervecera ubicada en Sevilla que tuviese un nuevo modelo de negocio, pensado para que un producto que supone el 30% de las ventas de bebidas en los locales de hostelería deje un margen mayor.

Y es que los fundadores han sido hosteleros antes que cerveceros. Su idea de producir un sólo tipo de cerveza de calidad, en un sólo formato –barriles de 50 litros– y exclusivamente para el canal horeca acaba de hacerse realidad. Gran Vía estrena su fábrica, ubicada en el Polígono Los Palillos de Alcalá de Guadaíra, a escasos kilómetros de la ciudad de Sevilla. Si el Covid lo permite, su inauguración oficial será el próximo lunes 9.

Este modelo de negocio singular atrajo a inversores de éxito, como el presidente de Gestamp, Francisco Riberas Mena y otros empresarios: Javier Suárez Zapata, Eduardo Ramírez Medina, Alberto Rodríguez-Fraile o Mariano Miguel Velasco, además de los fundadores. Sus socios han invertido 20 millones de euros en crear y lanzar al mercado Gran Vía, que ya produce e inicia su comercialización.

Esta nueva industria local de alcance nacional se plantea vender en toda España y, a medio plazo, en Europa. Crea 50 empleos directos y unos 300 indirectos.

La fábrica está dotada con  dos modernas líneas de cocción, con cinco ollas cada una, capaces de producir diez lotes por jornada, unos 65.000 litros al día.

Todavía no está al cien por cien de actividad, pero la estimación es que cuando fabrique cerveza los siete días de la semana y las 24 horas del día, la producción alcance los 40 millones de litros por año.

El maestro cervecero tira una caña de la cerveza que ha creado. El maestro cervecero tira una caña de la cerveza que ha creado.

El maestro cervecero tira una caña de la cerveza que ha creado. / José Ángel García

Tanto el diseño de la maquinaria nacional empleada como de la propia receta de la cerveza tienen a Boris de Mesones como artífice. Es el maestro cervecero de Gran Vía y cuenta con más de 25 años de experiencia en el sector.  Se hizo maestro en el VLB de Berlín en 1998. Fue el primer juez español en la Copa del Mundo de Cerveza, con numerosos galardones a sus espaldas como la Medalla de Plata (dos años consecutivos) en el European Beer Star Championship, Medalla de Plata en la Asia Beer Cup o la Medalla de Oro en la Barcelona Beer Challenge. Es autor de varios monográficos y publica regularmente en prensa especializada. Ha colaborado con cervecerías de todo el mundo y es consejero del Doemens Institute de Munich.

De Mesones ha preparado, según relata en la propia fábrica, una receta que pueda ser apreciada por el consumidor de cerveza en todo el país, donde el mercado está muy regionalizado en función del tipo y la marca que más funciona en cada zona.

Cervezas Gran Vía / José Ángel García

Pero la gran novedad de Gran Vía radica en su modelo de negocio. “Gran Vía no vende nada que no se sea cerveza, ni mobiliario ni adelantos de dinero”, explica Fernando Olalla, director general financiero de la empresa. Aspiran, dice, a ser el “socio cervecero” del hostelero, para que éste esté sólo pendiente de “pinchar barriles y rotarlos  para obtener el máximo margen”.  La oferta de la cervecera sevillana será entre un 40% y 60% más barata, señala, que la de los grandes grupos del sector, asegura De Mesones.

“Queremos clarificar la oferta: servir una cerveza excelente, dotada con instalaciones –grifos y equipos propios– para el hostelero, que obtendrá con la venta de nuestro producto mucho más margen”, detalla Olalla.

Otra peculiaridad de Gran Vía es que se comercializará con esa marca principal y con otras de carácter local. Los socios fundadores han registrado más de 500 marcas, entre las que están Giralda, Mare Nostrum, Malvarrosa, Las Castiza, Dourada y otras muchas, pensadas para que el distribuidor dé al hostelero la opción de vender bajo una enseña que tenga connotaciones locales o regionales y ayude a promocionar la venta.

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