Real Madrid-Viktoria Pilsen | Crónica

El Real Madrid encuentra muy poca paz en la Champions (2-1)

  • Victoria que salva de momento a Lopetegui, pero que no fue suficiente para un Bernabéu que pitó sonoramente a los jugadores al acabar el partido

Benzema celebra con Ramos su gol Benzema celebra con Ramos su gol

Benzema celebra con Ramos su gol / Efe

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El Real Madrid encontró algo de paz en su torneo fetiche, la Liga de Campeones, al vencer 2-1 al Viktoria Plisen y cortar una racha de cinco encuentros seguidos sin ganar, pero demostró que todavía tiene muchísimo trabajo por delante para salir de la crisis en la vive.

Karim Benzema (11') y Marcelo (55') adelantaron al Real Madrid en el Santiago Bernabéu y un tanto de Patrik Hrosovsky en el 79' ante la pasividad de la defensa blanca regaló diez minutos de enorme tensión que acabaron con una pitada de miles de hinchas en la capital española.

En cada acercamiento del modesto equipo checo en ese tramo final se mascaba la tragedia. En un gol del Pilsen podía estar la sentencia de Julen Lopetegui, cuyo futuro al frente del equipo español pende de un hilo cada vez más fino.

Ese tanto, por suerte para el técnico, no llegó y todo apunta a que Lopetegui se sentará el domingo en el banquillo del Camp Nou para dirigir al Real Madrid. El clásico contra el Barcelona será decisivo.

El primer triunfo del Real Madrid desde el 22 de septiembre llegó de una manera poco ortodoxa: un 2-1 ante uno de los peores equipos de la Champions y suspirando por el pitido final del árbitro.

Lo único positivo que pudo sacar el Real Madrid fue que volvió a saborear una victoria que le deja con buenas perspectivas en la Champions League, la competición que ganó las tres últimas temporadas. Tiene ahora seis puntos después de tres jornadas y comparte ahora el liderato del Grupo G con la Roma, que venció hoy por 3-0 al CSKA de Moscú en la capital italiana.

Después de tres derrotas seguidas y cinco encuentros en total sin ganar, el Real Madrid necesitaba no sólo vencer, sino hacerlo por cuantos más goles mejor. Necesitaba una inyección de moral con el clásico a la vuelta de la esquina y el rival invitaba a ello. Pero ni en la Champions parece encontrar tregua un Real Madrid que nada se parece al de la temporada anterior.

Lopetegui realizó cuatro cambios respecto al once titular de la derrota ante el Levante y colocó a Lucas Vázquez, un extremo, en el lateral derecho. Además, devolvió al ataque a Benzema y Bale, con la clara intención de hacer goles.

El Real Madrid salió volcado hacia el área rival en el minuto cinco ya acumulaba tres córners y un cabezazo de Sergio Ramos al palo. Poco después, en el 11', llegó el primer tanto: Lucas Vázquez puso un centro perfecto a la espalda de la defensa y Benzema remató de cabeza al fondo de las redes.

Son ya 14 temporadas seguidas las que lleva el delantero francés marcando en la Champions, competición de la que es el cuarto máximo goleador con 57 tantos, sólo por detrás de tres leyendas como Rául, Lionel Messi y Cristiano Ronaldo.

Siempre discutido, Benzema fue el mejor del Real Madrid en la primera mitad. Extraño fue que además fuera el jugador que más orgullo y garra mostró, lo que no habla especialmente bien de sus compañeros.

Y es que tras el gol inicial, el Real Madrid sesteó hasta el descanso. El conjunto de Lopetegui sólo contó dos ocasiones claras más antes de la pausa. Fueron de Benzema e Isco, que pecaron de egoístas en el área rival.

El Real Madrid se fue en ventaja al descanso pero con malas sensaciones y entre pitos. Y es que el Plzen tuvo varias oportunidades para lograr el empate ante una defensa blanca demasiado pasiva y desordenada, un mal síntoma a pocos días de visitar al Barcelona.

Y la segunda mitad comenzó igual: el extremo visitante Milan Petrzela falló una ocasión muy clara y el Santiago Bernabéu volvió a responder con abucheos.

Los aplausos regresaron con el gol de Marcelo en el 55' tras un taconazo de Bale que dejó al brasileño solo delante del portero. En el inicio de la jugada estuvo el uruguayo Federico Valverde, que debutó oficialmente con el primer equipo del Real Madrid instantes antes al sustituir a un desacertado Isco.

El Real Madrid encadenó varias ocasiones para colocar el 3-0, pero ni Bale ni Benzema ni Lucas Vázquez pudieron ampliar las distancias. Y en el 79' llegó el tanto de Hrosovsky, que aprovechó el enésimo desconcierto de la defensa del Real Madrid para batir a Keylor Navas.

Al borde del abismo, al Real Madrid le empezaron a temblar las piernas, regalando balones sencillos, perdiendo marcajes fáciles y sin respuestas en el área rival. Fueron diez minutos en los que la hinchada blanca miraba atónita el desorden de los suyos mientras los checos celebraban cada acercamiento. El pitido final llegó acompañado de pitos, uno de los peores escenarios a cinco días del clásico.

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