Marbella FC - Real Balompédica Linense | Pretemporada (0-1) La Balona progresa adecuadamente

  • Los linenses vencen a domicilio al Marbella, uno de los gallitos de su grupo

  • Pito Camacho, de cabeza, anota el gol de los albinegros tras una falta botada por Din

  • Los visitantes van de menos a más y acaban por maniatar al rival

El gol de la Balona en la victoria ante el Marbella.

La Balona sigue creciendo. Y además lo sigue haciendo por un camino más que esperanzador. Diríase que muy ilusionante. El equipo de La Línea ha batido este miércoles y de manera merecida -aunque el empate tampoco hubiese sido un disparate- a uno de los gallitos del grupo IV-A de la Segunda B, el Marbella FC. Un tanto de Pito Camacho tras una falta botada con precisión por Din dio el triunfo a los de Antonio Calderón, que fueron de menos a más durante el choque. Tras una primera media hora en la que el rival tuvo el control del balón y dispuso de ocasiones, la Balona acabó por maniatar a un contrincante con maneras de excelente equipo, al que le arrebató el esférico… y lo que es aún más importante, las ideas.

La Balona sigue sembrando para cuando llegue la hora de la verdad. Una semana después de empatar con el Almería, este miércoles derrotó al Marbella en un partido puede que menos brillante, pero igual de sacrificado por parte de los de La Línea, que no pudieron contar con algunos de sus efectivos (el meta Williams, Koroma, Walosso) al no tener la documentación completada ni con Paco Candela, que un pequeño problema físico que invitaba a no correr riesgos.

En los primeros treinta minutos fue el conjunto de Aira el que tuvo el balón. Parecía que a la Balompédica le costaba entrar en el juego. Como resultado de ese dominio territorial se produjeron tres acciones de peligro en el marco visitante. Las dos primeras llevaron la firma de Manel Martínez y Gustavo Quezada, y en ambas estuvo certero en la réplica Nacho Miras, al que poco a poco se le ve que se va asentando en la portería. La tercera fue un balón pasado al que llegó muy forzado Javi Añón, de manera que su cabezazo se marchó fuera.

El minuto de agua tuvo el efecto de un tiempo muerto. Calderón ajustó algunos pequeños detalles y desde ese momento y hasta el descanso el Marbella ya no encontró el camino hacia el marco de la Balompédica, que jugó de celeste. Los linenses consiguieron que su rival comenzase a sentirse incómodo sobre el inmaculado césped de La Dama de Noche.

De hecho fue la Balona la que comenzó a estirarse. Luis Alcalde hizo su primera aparición en un disparo cruzado que se marchó fuera por muy poco (30’) y Peque tuvo problemas en una situación ventajosa y su disparo, excesivamente flojo, durmió en las manos de Alfonso Herrero. Al menos  la Balona se había dejado ver en ataque.

Tras el intermedio Calderón no solo introdujo cuatro cambios, sino que varió el dibujo. Colocó a Masllorens –que desde ese puesto aportó mucho equilibrio- por delante de la zaga y planteó un 1-4-1-4-1 con Alcalde y Peque –otro que mejoró sensiblemente- en las bandas. La responsabilidad de dirigir la orquesta se la entregó a un Gabriel Chironi que da la sensación de que todo lo que hace lleva añadido muchas dosis de criterio.

La prueba salió redonda. El Marbella ya no lograba siquiera tocar con tranquilidad y en una falta botada por Din, Pito Camacho se sacó la espina de un verano complicado con un cabezazo inapelable.

A partir de ese momento, y quedaba media hora larga por delante, los linenses se replegaron con un orden exquisito y solo pasaron apuros muy al final, en uno de esos balones colgados que se envenenan.

La Balona continúa levantando el vuelo en una pretemporada que da para que su hinchada se sienta optimista. No hace falta que nadie diga que faltan cosas por pulir. Lo contrario sería hasta contraproducente.

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