Antonio Sánchez ofrece un concierto empapado en la memoria de su tío Paco de Lucía
El sobrino del genio de la guitarra y otro algecireño, Antonio Martín, se funden en un sonido que pareció único
Antonio Sánchez, nieto, hijo y sobrino de Algeciras, nos regala su música
El concierto de Antonio Sánchez duplicó todas las expectativas en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, su tío, no sólo por el toque del hijo de Antonio Sánchez Gómez, sino por la suma de un joven algecireño que se llama Antonio Martín, con quien se fundió en un sonido que pareció único.
Arrancó Sánchez por la minera Alexandra, con un toque que marca los espacios de silencio entre los sonidos. Se pudo percibir algún detalle de su tío en forma de falseta. Sonó la guitarra en las manos de Antonio Sánchez con notas limpias, visibles, embriagadoras, introduciéndose por alegrías sin dar respiro, como el viento de levante que azotó el territorio del Estrecho hace unos días, donde también se empapa esa herencia que destila en su armonía el hijo de Antonio Sánchez Gómez.
El guitarrista se ofreció como solista ante un público respetuoso, aunque pudieron imaginarse las palmas en varios momentos. La taranta, en honor a su madre Manuela, emocionó. Para Antonio Sánchez, el concierto en el Centro de Interpretación Paco de Lucía, según declaró a Europa Sur, era “un gran salto porque la magnitud del lugar es importante”. Navegó por tangos para llegar a la bulería.
Entre el público estuvieron sus primos Maite y Ramón, hijos de María y Ramón Sánchez Gómez. “Cada vez que levanto la mirada no paro de ver a gente que me pone nervioso, pero que al mismo tiempo me alegra sentirlos cerca”, dijo Antonio. Entonó entonces una soleá, aún no terminada, en recuerdo de su padre, apodado en la familia como el Cabeza. Sí le puso cabeza y mucho sentimiento, con la rotundidad con la que Sánchez mueve sus dedos por los trastes de la guitarra.
Terminó su primera entrega por buleríavertiginosa con sabor a miel, A mi Paco, todo un ejercicio de memoria sobre sigue estando entre nosotros gracias a guitarristas como Antonio Sánchez. De nuevo, tío y sobrino sonaron juntos, aunque sólo hubiera una guitarra sobre el escenario. “Estoy agradecidísimo de estar aquí. No sé por qué, sólo aquí recuerdo mi niñez”, declaró al público antes de dar paso al algecireño Antonio Martín, quien está anunciado en el duodécimo Encuentro Internacional de Guitarra Paco de Lucía, que se celebrará el próximo mes de julio y cuya programación se había anunciado por la mañana en el mismo escenario. Martín ofreció una interpretación clásica que combinó bolero con sonido más aflamencado.
Ya juntos, Sánchez y Martín interpretaron una alabanza que el primero decidió que abriera Kavara, el disco donde incluyó todas las piezas que tocó en su cita algecireña de este mes de febrero. Fue un ejercicio de gratitud, daba alegría cómo sonaron los dos con esa complicidad que hicieron que pareciera todo muy fácil. Y de pronto Sánchez instrumentó Ziryab, esa composición majestuosa de su tío Paco, que tanto recuerda siempre a Algeciras.
Son parte de la escuela que inició don Antonio Sánchez Pecino, que sigue generando herederos año tras año. “¿Cuántas guitarras sonaron a un tiempo?”, pudo preguntarse más de uno al escucharlos. Enfilaron por rumbas el final de la noche con un último bis. Fue una noche de guitarra rotunda con muchos momentos de pellizco emocionante. La improvisación con ritmo se abrió camino para decir adiós.
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