Sucesos

Todas las claves de la investigación sobre el crimen de Salvi en San Roque

El hallazgo de la escopeta del asesinato de Salvi

El asesinato de Salvador Galdeano Ñolo, conocido en su círculo más cercano como Salvi, ha vuelto a la actualidad casi seis meses después de su muerte a balazos en San Roque por parte de un vecino (apodado como Lulu) con el que había discutido días antes y que fue detenido a los pocos días del crimen.

El arresto esta semana de tres parientes del acusado, su padre y dos tíos, considerados por las autoridades como colaboradores necesarios, ha devuelto al primer plano un suceso que conmocionó al Campo de Gibraltar en el arranque del año. 

La investigación de la Guardia Civil considera que una "fuerte discusión casual" entre Salvi y Lulu, ocurrida el 31 de diciembre de 2023, fue el detonante del asesinato perpetrado el pasado 2 de enero al que los tribunales tratan de dar luz en medio de las reclamaciones de justicia por parte de los familiares del joven fallecido.  

Salvi, empresario del sector del ocio, recibió dos disparos con una escopeta del calibre 12, uno en la cabeza y otro en el pecho, mientras se encontraba en el salón de su domicilio viendo la televisión en la madrugada del 2 de enero. Al otro lado de la ventana, según la investigación de la Guardia Civil, se encontraba Lulu.

La Guardia Civil tuvo conocimiento del asesinato a las 9:40 de la mañana de ese mismo día, cuando una familiar entró en la casa y se encontró el cuerpo sin vida de Salvi. Esta persona llamó inmediatamente a los servicios sanitarios, que confirmaron el fallecimiento. Se activó el protocolo judicial, se produjo el levantamiento del cadáver y comenzó la investigación por parte del Área de Delitos contra las Personas de la Comandancia entre una fuerte alarma social en San Roque.

Los investigadores ataron cabos pronto: Salvi había denunciado a Lulu dos días antes de su muerte (el 31 de diciembre de 2023) porque le había "amenazado gravemente de muerte", según la reconstrucción efectuada por la Guardia Civil. Aunque se barajaron diferentes líneas de investigación, la principal siempre fue que el autor del asesinato fue el denunciado. 

La discusión tuvo bastante relevancia en el pueblo y, después del crimen, "los vecinos daban por hecho que había sido esta persona". "Esto llegó a oídos del autor, quien ya por la mañana se quiso poner en contacto con la Guardia Civil a través de un familiar para prestar declaración, poner en conocimiento lo que había ocurrido presentando una coartada", explicó en enero el capitán de la Guardia Civil Pedro Manuel García Vázquez.

El mismo día 2, el supuesto asesino se presentó en el cuartel de San Roque para realizar un relato de sus acciones durante la noche y la madrugada del crimen. "Presentó pruebas para dar credibilidad a su versión y tratar de desvincularse de los hechos. Nosotros continuamos la investigación para recabar toda la información posible para verificar el relato", explicó entonces el capitán. Esta persona, según pudo comprobar la Guardia Civil, había "falseado la realidad" presentando hechos ciertos en un alto porcentaje.

La detención del supuesto autor del crimen tuvo lugar en la tarde del 9 de enero. En ese momento existía "un alto riesgo de fuga". El detenido desveló donde había ocultado el arma (entre unos matorrales) tras verse acorralado por las pruebas recabadas por los agentes.

Ahora, medio año después, la detención de los tres familiares permitirá a las autoridades profundizar en los hechos.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios