Diafragma 2.8
Paco Guerrero
De lugares
Hay lugares en algunas ciudades que, incluso personas que llevan toda la vida en ellas, no conocen, pero sí han escuchado hablar de ellos. En este caso, el lugar al que me refiero, el patio de vecinos de la Plaza del Coral. Data de 1814 y es, como no puede ser de otra forma, un lugar especial. Hoy estas líneas versan sobre él. Enclavado en la zona histórica y arqueológica de la Villa Vieja algecireña, sigue conservando (en estado de dejadez y abandono) restos de la antigua Puerta del Mar, que era una de las entradas a la antigua medina de Algeciras, cerca del conocido río de la Miel. En su ubicación se han localizado restos visigodos, romanos y medievales, y bajo su suelo se especula con la posibilidad de que haya un cementerio. La historia se desdibuja entre sus ruinas en un grito sin voz que se pierde en un tiempo que se perdió entre estas piedras. Todo invita al olvido: esas viejas ventanas, puertas, una plaza desierta con el suelo lleno de naranjas y olor a abandono... al fondo, el patio se ha dormido en el sueño de los justos ante la crónica del cambio real y latente de las calles que lo rodean.
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