La base naval de Rota se prepara para un despliegue militar sin precedentes de Estados Unidos mientras crece la tensión con Irán
La llegada masiva de aeronaves estratégicas y el paso del mayor portaaviones del mundo por el estrecho de Gibraltar refuerzan la presencia estadounidense en plena escalada con Teherán
El portaviones nuclear ‘Gerald R. Ford’ cruza el Estrecho rumbo a Oriente Medio en plena escalada con Irán
La base naval de Rota se prepara para un movimiento militar de alto voltaje. Al menos diez aviones cisterna Boeing KC-135R Stratotanker de la Fuerza Aérea de Estados Unidos aterrizaron el pasado miércoles 18 de febrero tras cruzar el Atlántico desde Spokane (Washington), en un despliegue que coincide con el aumento de la tensión entre Washington y Teherán.
Las aeronaves, diseñadas para el reabastecimiento en vuelo de cazas y bombarderos estratégicos, han sido identificadas por la cuenta especializada Avistamientos de aeronaves (@AvistamientosA). Ocho de ellas portarían las matrículas 60-0318, 62-3561, 58-0023, 63-8887, 58-0036, 58-00118, 63-8874 y 59-1476.
Pero no son los únicos activos en Rota.
La pregunta ya no es solo qué ocurre en Oriente Medio, sino qué papel jugarán las bases del sur de España en una posible nueva crisis internacional
Un refuerzo aéreo de gran alcance
En la base aeronaval gaditana ya se contabilizan:
- 10 Boeing KC-135R/T Stratotanker
- 2 Boeing KC-46A Pegasus
- 2 Grumman C-2A Greyhound
- Helicópteros MH-60R
Los Boeing KC-46A Pegasus, también especializados en reabastecimiento en vuelo, refuerzan la capacidad logística y operativa de la flota estadounidense. Por su parte, los Grumman C-2A Greyhound, destinados al transporte logístico, estarían vinculados al portaaviones USS Gerald R. Ford, que habría hecho escala para aprovisionamiento.
El gigante nuclear cruza el Estrecho
El despliegue aéreo coincide con el paso por el estrecho de Gibraltar del USS Gerald R. Ford, el mayor y más moderno portaaviones de la Armada estadounidense. El buque insignia, con más de 5.000 marinos cuando navega con su grupo de combate, se ha adentrado en el Mediterráneo rumbo a Oriente Medio en una rápida redistribución estratégica.
Procedente del Caribe —donde participó en operaciones vinculadas a la crisis de Venezuela—, el Ford se dirige a reforzar al USS Abraham Lincoln, ya desplegado en aguas próximas a Irán. La presencia simultánea de dos grupos de ataque de portaaviones multiplica la capacidad de proyección aérea, disuasión y respuesta inmediata de Estados Unidos en la región.
El Ford incorpora el avanzado sistema electromagnético de lanzamiento de aeronaves (EMALS), radares de última generación y una potente ala aérea embarcada, lo que lo convierte en una plataforma sin precedentes. Su sola presencia en una zona caliente suele interpretarse como un mensaje estratégico inequívoco.
Ultimátum de Washington y advertencia iraní
El despliegue militar se produce en plena escalada verbal. El presidente estadounidense, Donald Trump, ha reconocido que estudia un “ataque militar limitado” contra Irán como medida de presión para alcanzar un acuerdo que limite su programa nuclear. Ha fijado un plazo de entre diez y quince días para tomar una decisión.
Desde Teherán, el líder supremo Ali Jamenei ha respondido con dureza en redes sociales: “Más peligroso que un buque de guerra es el arma que puede enviarlo al fondo del mar”. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, ha advertido de que su país “corresponderá con el mismo lenguaje” si Estados Unidos opta por la fuerza.
Irán ha realizado esta semana maniobras con fuego real en el estrecho de Ormuz y ejercicios conjuntos con Rusia en el mar de Omán y el océano Índico, en un claro mensaje de preparación militar.
Diplomacia en la cuerda floja
Pese al ruido de sables, la vía diplomática no está cerrada. Tras varias rondas de conversaciones en Suiza, Teherán se ha comprometido a presentar una propuesta para acercar posiciones. La República Islámica mantiene su negativa a aceptar el “enriquecimiento cero”, aunque se muestra dispuesta a limitar el nivel de enriquecimiento de uranio a cambio del levantamiento de sanciones.
El secretario general de la ONU, António Guterres, ha instado a ambas partes a mantener abiertos los canales de diálogo y evitar una escalada que comprometa la estabilidad regional.
Rota, pieza clave en el tablero global
El cruce del Ford y la acumulación de aeronaves estratégicas subrayan el papel del estrecho de Gibraltar como corredor crítico entre el Atlántico y los teatros de operaciones del Mediterráneo oriental, el mar Rojo y el golfo Pérsico.
De forma paralela, Rota vuelve así a situarse en el centro del tablero geopolítico internacional. Aunque el movimiento de fuerzas no implica necesariamente un ataque inminente, sí eleva la capacidad operativa de Estados Unidos a niveles máximos.
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