Cinco pasajeros de un vuelo Londres-Gibraltar desviado a Málaga, devueltos a Reino Unido por irregularidades con sus visados Schengen
El avión de EasyJet partió de Gatwick pese a que ya se conocían las condiciones climatológicas adversas
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Cinco pasajeros de un vuelo de Londres a Gibraltar que fue desviado a Málaga fueron retenidos este domingo en el aeropuerto costasoleño y posteriormente devueltos a Reino Unido debido a irregularidades con sus visados Schengen, según ha publicado la radiotelevisión pública gibraltareña GBC.
El avión de EasyJet partió de Gatwick por la mañana con destino final Gibraltar a pesar de que se conocían de antemano las condiciones meteorológicas adversas que le esperaban en el aeródromo gibraltareño. Como era de esperar, no pudo aterrizar en el Peñón y, como es habitual, fue desviado hacia Málaga. Una vez en territorio español, las autoridades detectaron que algunos pasajeros no cumplían los requisitos de entrada, por lo que se les impidió continuar su viaje.
Las limitaciones del aeropuerto de Gibraltar, con una pista de solo 1.852 metros de longitud, adversas condiciones meteorológicas con fuertes rachas de viento y una orografía condicionada por el Peñón hacen que las compañías aéreas British Airways y EasyJet, con relativa frecuencia y especialmente en los meses más duros del invierno, desvíen muchos de sus vuelos a Málaga, tanto para su despegue como para su aterrizaje.
Gracias a esta práctica, inusual en otros aeródromos, pero autorizada por las autoridades españolas por razones de buena vecindad, las compañías British Airways y EasyJet evitan la suspensión de los vuelos y tener que devolver a sus clientes el precio de los billetes y pagarles, llegado el caso, indemnizaciones, alojamiento y manutención.
Esta operativa, sin embargo, obliga a España a afrontar retos en materia de seguridad en una doble vertiente: de un lado, la llegada imprevista de ciudadanos extracomunitarios al aeropuerto de Málaga-Costa del Sol obliga a la Policía Nacional a un sobreesfuerzo en el control de pasaportes y a la expedición, incluso, de visados a pasajeros de algunos países; de otro, el traslado por carretera de los pasajeros entre el aeródromo malagueño y la colonia británica abre la posibilidad, como así ha ocurrido en ocasiones, de que haya quienes aprovechen la ocasión para quedarse en territorio Schengen de forma ilegal.
Los pasajeros de los vuelos derivados pasan en el aeropuerto de Málaga por los mismos controles de entrada a España que el resto de pasajeros, pero el problema se suscita al no estar programados sus viajes. Dado que la Policía Nacional no cuenta de forma previa con los listados de los pasajes de esos vuelos, puede haber a bordo de ellos personas que no cumplan con los requisitos de entrada marcados en el Código de Fronteras Schengen y, al ser un vuelo derivado, puede darse el caso de que la compañía no se haga cargo de la vuelta del pasajero al aeropuerto de origen.
A ello se une la ausencia de garantías sobre el destino de los pasajeros una vez que pasan en el aeropuerto malagueño, o en la Verja, los filtros donde se les requiere la documentación. A partir de ese instante quedan sin custodia policial alguna en España y nadie puede asegurar que se suben a los autobuses que les llevarán a Gibraltar o Málaga.
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