Familia Real

Mette-Marit, princesa y eterna plebeya

  • La mujer de Haakon de Noruega ha cumplido 45 años y lleva 17 intentando enmendar su turbio pasado

Mette-Marit, la futura reina consorte se muestra natural y elegante. Mette-Marit, la futura reina consorte se muestra natural y elegante.

Mette-Marit, la futura reina consorte se muestra natural y elegante.

Comentarios 1

Mette-Marit de Noruega, de origen plebeyo y humilde, acaba de celebrar su 45 cumpleaños. Hace 17 años, su vida cambió para siempre cuando se convirtió en la esposa del príncipe Haakon. Desde entonces, su principal cometido ha sido cuidar su imagen y mejorarla, pues cuando Mette-Marit se convirtió en princesa salió a la luz un polémico y turbio pasado al que ha intentado sobreponerse desde el primer minuto.Mette-Marit tuvo una juventud plagada de salidas de tono que el pueblo noruego no aprobaba para una futura reina consorte. La joven belleza noruega coqueteó con las drogas y tuvo un hijo con un ex traficante de cocaína, que cumplió condena. Además sus salidas nocturnas estuvieron en el punto de mira de la prensa amarllista noruega, al intentar colarse en las discotecas con sus amigos.

Mette-Marit ha corregido esta mala fama eligiendo un estilismo, para los actos oficiales, que poco o nada representan su personalidad pero que se corresponden con el cargo que ocupa. De ahí que en la mayoría de los eventos a los que asiste, lo haga con vestidos a la rodilla y abrigos tres cuartos al estilo lady, que normlamente son de Valentino su firma de cabecera y que recuerda al estilo de la primera dama estadounidense, Jackie Kennedy.

A pesar de su estilo elegante y sobrio, la princesa en vacaciones opta por 'looks' menos sofisticados

El estilo de la futura reina consorte siempre ha estado en el punto de mira, y no siempre ha sido alabada por sus estilismos, en comparación con otras futuras reinas. Pero aún así lo ha interiorizado hasta hacer de él un reflejo de su vida como princesa. Bien es cierto que cuando disfruta de las vacaciones en familia, Mette-Marit, se olvida del tacón chupete y las faldas a la rodilla y opta por un look más sencillo y cómodo como son las camisetas y las bermudas con un bikini debajo.

La mujer de Haakon ha demostrado tener personalidad y también capacidad de adaptación, a lo que se espera y exige de ella. Y por lo menos, tiene unos días al año en los que no tiene que pensar en el que dirán los medios o la gente de ella, y puede desmelenarse como lo hacía antes de convertirse en parte de una familia real. Cuando Mette-Marit se relaja con su familia, saca a relucir su faceta más natural, la que recuerda a su vida de plebeya.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios