Elecciones Generales 2011

Rajoy hará una campaña sin "insidias", Rubalcaba recurre al 'ladrillo'

  • El candidato socialista asegura que "cuanta más burbuja inmobiliaria, más abandono escolar". Rajoy pide a Rubalcaba que trate al español como "adulto e inteligente".

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El presidente del PP y candidato a la Presidencia del Gobierno, Mariano Rajoy, ha insistido este martes en que no va hacer "una campaña de insidias", porque quiere centrarse en explicar a los ciudadanos "lo que hay que hacer en el futuro" para salir de la crisis", y ha pedido a su rival socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, que trate a los españoles "como lo que son, personas adultas e inteligentes".

Rajoy se ha pronunciado así en un mitin en Melilla, en su primera intervención pública después del primer y único cara a cara que va a celebrarse antes de las próximas elecciones generales del 20 de noviembre. El líder del PP ha asegurado que escogió precisamente este día para acudir a la ciudad autónoma porque sabía que era un día en que iba a dormir poco y "estar cansado" y aquí está muy a gusto. "Yo en Melilla me relajo", ha dicho, entre fuertes aplausos de los asistentes.

El líder del PP se ha dirigido directamente a sus "adversarios políticos" para decirles que "todo el mundo sabe que lo han hecho muy mal, que han gestionado muy mal la economía" y ha recalcado que su proyecto es el cambio que necesita España. Así, aunque ha insistido en que la tarea que le espera es "difícil", ha asegurado que él siempre dirá "la verdad" a los españoles y ha recalcado que el país está "en condiciones de afrontarla".

Rajoy ha vuelto a defender la trascendencia de esta cita con las urnas, porque se decide "salir adelante" o continuar como hasta ahora y ha reprochado al PSOE que "vuelvan a lo de siempre", con "cosas antiguas, superadas por los acontecimientos" y con discursos "que nada tienen que ver con el siglo XXI".

"Aquí lo que hay es un problema, que es sacar a España de la profunda crisis. La alternativa es quedarnos con las mismas políticas, con los mismos errores, los mismos disparates y peores resultados o cambiar", ha remachado.

Por otra parte, Mariano Rajoy ha afirmado que el PSOE "no debería gobernar en una temporada larga" por haber creado 5 millones de parados. Así denunció que cuando gobernó el socialista Felipe González dejó una tasa de paro del 22%, con el popular José María Aznar se bajó al 10 por ciento y con ocho años de gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero se ha vuelto al 22 por ciento. "Son incorregibles" señaló entre los aplausos de los asistentes.

Por ello el dirigente nacional del PP ha subrayado "como el primero objetivo nacional" la creación de empleo porque ha resaltado que habiendo trabajo están aseguradas todas las políticas sociales, como sanidad, educación y pensiones. "Tendremos mejor sanidad, educación y pensiones cuantos más trabajadores haya y lo demás es meter miedo" ha recalcado. El dirigente nacional ha señalado que, además del gran objetivo del empleo, tienen otras tres metas muy importantes. La primera, que las administraciones públicas "no gasten lo que no tienen y paguen a sus proveedores", después de asegurar que las administraciones han gastado 70.000 millones de euros más de lo que ingresan. La segunda, "hay que reestructurar el sistema financiero". Y la tercera, "ayudas a los emprendedores, a los pequeños y medianos empresarios (PYMES) y a los autónomos".

Rubalcaba recurre a la burbuja inmobiliaria y la enseñanza

El candidato del PSOE a la Presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha advertido, por su parte, contra la idea del PP de reactivar la construcción si ganan las elecciones y ha subrayado que los últimos años han permitido demostrar que "cuánta más burbuja, más abandono escolar".

Al día siguiente del cara a cara, Rubalcaba ha participado en un acto con jóvenes en Talavera de la Reina, junto al secretario general de Juventudes Socialistas, Sergio Gutiérrez, donde ha sido recibido con gritos de "Con Rubalcaba la escuela no se paga". Un acto en el que Rubalcaba ha glosado los principios y los valores de los socialistas, con la igualdad de oportunidades como bandera y la educación como la principal palanca para conseguirla.

"Sostengo que podemos salir de esta crisis con los mismos principios y los mismos valores que nos permitieron construir esta España de la que todos nos sentimos orgullosos -ha proclamado-, con protección social, educación, sanidad, pensiones, protección al desempleo". Frente a ello, ha situado a la derecha española, que se cuestiona los servicios públicos para hacer de ellos un negocio y que quiere reactivar la construcción a niveles de finales de los años 90, cuando el ladrillo ha sido la principal causa de fracaso escolar en España.

Para sostener sus afirmaciones ha querido aportar algunos datos y ha esgrimido que mientras en Baleares la tasa de abandono escolar roza el 40 por ciento, en el País Vasco es del 14 por ciento. El candidato socialista, quien ha querido ejercer de Profesor Rubalcaba, ha considerado que decir por principio que la generación actual sabe menos que la suya "repugna a la inteligencia", porque cada generación siempre supera a la anterior "y por eso el mundo avanza".

No obstante, y en tono de broma, ha admitido que los jóvenes saben cosas distintas a las generaciones anteriores: "Es verdad que nos gustaría que supierais algo más que no sabéis; es verdad que tenéis un problema de comprensión lectora. Vale, de acuerdo", ha bromeado. Rubalcaba, quien ha confesado sentirse muy cómodo ante ese auditorio, ha señalado que se sentía "más joven que nunca" porque el lema de Juventudes Socialistas es justamente el de no dejar a nadie en el camino de la salida de la crisis, que es el núcleo de su programa electoral.

Ha querido hacer además una encendida defensa de la educación pública y ha advertido contra aquellos que dicen que hoy por hoy los servicios públicos no se pueden costear. "Una afirmación bien peculiar -ha juzgado Rubalcaba-, porque la suele decir quien sí lo puede pagar. Se oye en boca de dirigentes de la derecha que siempre se lo pueden pagar". En este punto, ha negado que la España actual, con 30.000 dólares de renta per cápita, no se pueda pagar los servicios que se crearon en los años ochenta, cuando la renta era de 5.000 dólares "y se construyó una sanidad para todos, una educación para todos o las pensiones".

Y ha aprovechado para subrayar que un cambio de color en el gobierno no va a solucionar nada, como, a su juicio, se puede comprobar en Portugal: ahora gobierna la derecha, no han solucionado la crisis y se han quedado sin pagas extraordinarias, ha anotado. "Para salir no hay que sacrificar todo lo que hemos construido, no es necesario -ha insistido-. Y quien lo diga está pensando en que no nos podemos pagar lo que ellos sí se pueden pagar".

Así las cosas, ha emplazado a los jóvenes a que luchen contra ese "sentimiento terrible que es el de la indiferencia", porque con ella no se construye nada ni se resuelven problemas. "La indiferencia finalmente no va a ningún sitio", ha dejado claro.

Durante su intervención ha hecho hincapié en que de esta crisis hay dos formas de salir y dos gobiernos posibles: el del PP, que apuesta por el dogma de "a quien Dios se la dé, san Pedro se la bendiga", y el del PSOE, que tiene unos valores y unos principios "acreditados", que creen en ellos y que los van a defender "con uñas y dientes". "Y es que además sabemos cómo hacerlo", ha rematado.

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