Elecciones Generales 2011

Griñán y Arenas hacen su campaña

  • El presidente autonómico une logros de la Junta y promesas de mejora económica · El popular reitera su compromiso con la Huelva-Cádiz y la reapertura de la mina de Riotinto

ECUADOR de la campaña. Llega la mágica fecha del 11/11/11, que no se repetirá en un siglo y ha provocado una avalancha de actos supersticiosos de toda índole (como que se agoten los cupones de la Once para el día). En medio de esa búsqueda de la suerte, los líderes del PSOE y el PP andaluz, José Antonio Griñán y Javier Arenas, desembarcan en Huelva en pos del voto que les de la victoria en las elecciones. Pero no (sólo) en las del 20-N, sino más bien en las autonómicas de finales de marzo, aquellas en las que el PP aspira a hacer historia arrebatando al PSOE el Gobierno de Andalucía.

En la carrera preparatoria para las próximas autonómicas, Griñán presentaba empleo; Arenas comprometía nuevamente la Huelva-Cádiz. El presidente de la Junta de Andalucía empezaba ayer la jornada con una promesa para la próxima legislatura: ampliar en Andalucía los puestos en el medio rural de 200.000 a 500.000 en los próximos cinco años. El PSOE tiró del capítulo de economía y empleo en el manual de campaña frente a un PP que ha hecho suyas estas palabras: Griñán recordó que la Junta de Andalucía "se va a convertir en un banco para las empresas y va a invertir casi 1.000 millones de euros" incrementando la dotación de los fondos financieros reembolsables. Y de ahí, a la promesa, poner a disposición del empresario todos los instrumentos para internacionalizar sus productos que sepan ganar mercado, pero "sin engañar a los ciudadanos", recogía Europa Press. Más compromisos autonómicos: formación de los trabajadores y favorecer la innovación y el conocimiento en las empresas.

"En 30 años de autonomía muchas cosas han cambiado en Andalucía", insistía posteriormente el líder socialista en un acto en las Cocheras del Puerto. Una sanidad pública y universal, la Ley de dependencia, más kilómetros de autovía que Alemania desgranó el presidente autonómico para poner de relieve el avance andaluz. En Huelva, y después de que los recolocables de la mina boicoteasen el inicio del acto, no podía faltar la referencia al retraso en la reapertura de las minas de Riotinto, del que el PP ha hecho campaña culpando al PSOE de la falta de empleo en la Cuenca Minera: "Queremos proyectos sólidos, no rapiñas, proyectos para extraer el cobre que respeten el medio ambiente y tengan una propuesta social, no sean de ida y vuelta".

De vuelta a la campaña nacional y frente a la ausencia del presidente Zapatero en los discursos electorales, Griñán resaltó ayer la figura del leonés asegurando que llegó al Gobierno de España "con una guerra ilegal trayendo a las tropas" (de Irak) y se va "con ETA derrotada". "Ha luchado por la paz siempre y sobre todo es el político que más ha ampliado los derechos y libertades y que más ha luchado por la igualdad", destacó el secretario general.

Desde el territorio conquistado a los socialistas de Almonte ("la mayor alegría del 22-M, asegura Javier Arenas"), el presidente del PP andaluz también aludía a ETA: "Algunos quieren que en campaña sólo se hable de la ETA, pero el problema de Huelva es que cuando salimos del Gobierno había 30.000 parados y ahora hay 79.000". Con el leit motiv del paro versus empleo los populares insistieron ayer en la agricultura, el medio ambiente y el turismo como puntales de la economía onubense en un acto festivo, rodeados de hooligans convencidos de la victoria.

En ese ambiente, Arenas se centró en su propia batalla, la andaluza, para reiterar incluso sus promesas como futuro presidente de la Junta: la primera, la construcción de la autovía Huelva-Cádiz, la segunda, la variante del Rocío. Y como no, la reapertura de la mina de Riotinto, de la que el PP ha hecho bandera (y que tan buenos resultados electorales le reportó en las municipales), después de que "las decisiones políticas de la Junta hayan costado muchos empleos". Otra promesa, no referida a Huelva: la derogación "de los decretazos" de modificación de la función pública en la Junta.

Como ejemplo, aseveró, Galicia, con el "cambio" promovido por el presidente popular Alberto Núñez Feijoo. En un paso fugaz por Almonte y tras firmar el libro de honor del Ayuntamiento, el presidente de la Xunta aseveró que "no necesitamos a un cuentacuentos del miedo, sino a un presidente que se centre en arreglar la economía" y eso, en su opinión, se hace con "clarificación, rigor y con medidas". Las que pondrá en marcha un líder, Rajoy, que es "honesto, previsible y que no viene a estar en el Gobierno, sino a decidir". Aunque para ello habrá que llegar, advirtió Feijoo combatiendo euforias: "El PP no ha ganado nada y España no ha perdido definitivamente nada", cerró su discurso el gallego. Prácticamente igual que Griñán, que llamó a los socialistas onubenses a movilizarse.

Etiquetas

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios