El condicionado mercado de invierno del Algeciras

Algeciras CF | Primera Federación

El club vuelve a depender de saldar deudas con la AFE para reforzarse en una ventana de invierno en la que acertó en los últimos años con jugadores como Larrea, López-Pinto, Mario Ortiz o Miño

La primera vuelta del Algeciras, en números y sensaciones

Pablo Larrea, el pasado curso con el Algeciras.
Pablo Larrea, el pasado curso con el Algeciras. / Erasmo Fenoy

El Algeciras CF llega a la mitad del mes de enero con la incertidumbre de si podrá o no reforzarse en el mercado de invierno de 2026. La afición se refugia en la buena marcha del equipo de Javi Vázquez, octavo con 26 puntos tras finalizar la primera vuelta del grupo II de la Primera Federación, mientras el club afronta por segundo año consecutivo la suspensión de los derechos federativos por una deuda denunciada ante la Asociación de Futbolistas Españoles (AFE). Como ya sucedió el invierno anterior, si el club quiere fichar, tendrá que liquidar primero los impagos pendientes para tener luz verde a la hora de inscribir a algún nuevo futbolista en la actual plantilla.

Al margen de esta situación anómala a la que la propiedad del club se ha acostumbrado, el Algeciras se ha caracterizado por fichar poco en los últimos inviernos y con bastante acierto. Los ejemplos más recientes están en boca de muchos seguidores con futbolistas como Pablo Larrea, Javi López-Pinto o Mario Ortiz, refuerzos de mitad de temporada que confirman las excepciones en un mercado que suele dar pocas alegrías.

Por lo pronto, los planes del Algeciras son una incógnita. Lo que se desprende del entorno del Nuevo Mirador es que la prioridad pasa por cumplir con las obligaciones económicas de la actual plantilla, con un vestuario que ya ha sufrido retrasos en el presente ejercicio, algo que también se ha convertido en costumbre en los dos últimos años y pico.

A día 14 de enero, el Algeciras y el Cartagena siguen figurando como los dos únicos clubes de la Primera Federación (de 40) que arrastran impagos con la AFE, cuyas comisiones mixtas van actualizando la lista de morosos según pagan. De las seis entidades con deudas, la Sarriana (Segunda RFEF) es la única que ha cumplido fuera de plazo.

Si el Algeciras quiere acudir al mercado ya sabe lo que tiene que hacer, lo que ya hizo hace un año cuando se presentó la oportunidad de firmar a Pablo Larrea. El centrocampista procedente del Real Murcia, una ganga en enero, tuvo que esperar varias semanas para poder ser inscrito y debutar como albirrojo, lo que ocasionó el enfado del cuerpo técnico de aquel momento. A la postre se demostró que la incorporación de Larrea, que llegaba por la lesión grave de Eric Montes, fue un salto de calidad para un Algeciras que consiguió holgadamente la salvación.

Este invierno el hueco libre vuelve a ser el de Eric Montes, esta vez tras la decisión del mediocentro de volver a casa y dedicarse al fútbol de una forma más light. La ficha libre está ahí, pero la parcela deportiva está atada de manos.

Javi López-Pinto, en su etapa en el Algeciras.
Javi López-Pinto, en su etapa en el Algeciras. / Erasmo Fenoy

Hace dos temporadas, en el invierno de 2024, el Algeciras hizo dos refuerzos y acertó de pleno de Javi López-Pinto. El extremo, una de las estrellas de la categoría esta temporada, llegó cedido por el Burgos y tuvo un impacto inmediato con su aportación. El club también se apuntaló con el lateral Sergio Santos, quien no cuajó de la misma manera.

En el invierno de 2023, el Algeciras hizo dos movimientos cruciales para su salvación. El portero Rubén Miño y el mediocentro Mario Ortiz inyectaron experiencia a una plantilla que se había caído. Miño taponó la sangría en una posición tan sensible como la portería y Ortiz agarró las manijas de un centro del campo desgobernado. El tercer refuerzo, el atacante Rodrigo Sanz pasó desapercibido a pesar de que tenía otro año más firmado.

En la primera andadura del Algeciras en la Primera Federación, la más brillante hasta el momento, el club apostó fuerte para reforzarse en enero. Eran otros tiempos. Los de La Menacha trajeron a dos futbolistas consumados como Alberto Bueno y Renato Santos, además de savia joven como Robles, sin embargo, la apuesta no salió como se esperaba. Los fichajes dieron profundidad a la plantilla, pero ninguno tuvo el impacto esperado y seguramente fue lo que faltó para que ese equipo se clasificase para el playoff de ascenso que acarició.

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