Real Jaén - Algeciras CF | Fase de ascenso a Segunda B | La crónica El Algeciras, a la final, por derecho (0-2)

  • El equipo de Fajardo da una lección en Jaén, vuelve a ganar y se clasifica para la ronda definitiva

  • Ganet marca un golazo de falta y Juanjo cierra la fiesta tras un partido serio, de agallas y fútbol

El Algeciras celebra su clasificación en Jaén. El Algeciras celebra su clasificación en Jaén.

El Algeciras celebra su clasificación en Jaén. / Agencia LOF

Este Algeciras CF está ciegamente decidido a hacer algo memorable. El equipo de Emilio Fajardo va camino de la gloria. Ya la tiene muy cerquita, a una sola eliminatoria del ascenso a Segunda B, una sola más. Después de tantísimo sufrimiento acumulado durante la temporada, enorgullece a todo algecirista ver la exhibición de fútbol, agallas y corazón de un Algeciras CF que pasó por encima del Real Jaén CF en el Nuevo La Victoria. 0-2 serio y contundente, sin paliativos, sin excusas, hablando sólo sobre el césped... si es que se puede llamar césped a un verde que no estuvo a la altura de la institución histórica a la que alberga. El Algeciras de Fajardo es un superviviente nato.

¡Qué partido del Algeciras! Un encuentro de equipo grande, con mando, sin fisuras, con recursos en las dos áreas y completamente ausente de unas 9.000 gargantas en contra que quedaron mudas y solapadas por ese bravo medio millar de aficionados algeciristas que fueron a Jaén a ganar y que habrían ido al mismísimo corazón del Hades.

El Algeciras se planta en la tercera y última ronda por el ascenso a Segunda B, la definitiva. Parece que ha pasado un mundo desde aquel derbi con la UD Los Barrios pero desde entonces este grupo de creyentes no ha hecho más que crecer y crecer. No sabemos hasta qué punto el Real Jaén subestimó a su rival por lo que ocurrió en el duelo de ida en el Nuevo Mirador o con el dichoso paquete para dos partidos en casa o con las declaraciones que su entrenador hizo el pasado viernes dando por hecho que los visitantes irían a La Victoria a tirarse y perder tiempo. Craso error. Nunca hay que tocar la fibra al adversario, mucho menos cuando está en estado de gracia.

Los albirrojos -con su casaca de la suerte azul marina- demostraron muy pronto con qué intenciones iban a La Victoria. Tras un par de escarceos a balón parado de uno y otro, el Algeciras se hizo con el control de los tiempos, bien plantado en un césped con charcos y calvas, imperial en defensa y con Karim como '9'. Fue la sorpresa de Fajardo, la entrada del punta africano por Antonio Sánchez y le salió de maravilla porque el ariete se partió el alma, siempre acompasado por la presión coral de sus compañeros, sobre todo de un Pablo Ganet con muchísimas ganas.

A los doce minutos una internada con centro de Tote acabó en córner en la primera llegada formal del Algeciras. Cinco después, en el 17', falta en la frontal del área del Jaén. Ganet agarró el balón y ejecutó un lanzamiento magistral que se coló por una de las escuadras de un impotente De la Calzada. Un auténtico golazo que ponía a los de Fajardo con pie y medio en la final con tres cuartos de partido todavía por delante.

Al Jaén le cayó el golpe como un jarro de agua fría. Los de Germán Crespo, perdidos en su propia casa, intentaron levantar cabeza con algún disparo forzado como el de Martos en el 20' o el de Antonio López en el 22'. Juanca cabeceó alto en el 29' en una ocasión más o menos clara para los locales, pero el campeón del grupo IX debe haberse dejado la puntería en algún sitio porque Romero ni se inmutó en todo el primer tiempo. Los algeciristas pudieron matar en una contra con un tiro cruzado de José Carlos en el 40' y en el último lance antes del descanso con dos saques de esquina seguidos en los que Karim tonteó con el gol.

El segundo periodo sí tuvo una salida más fuerte del Jaén, quizás lo que se esperaba para la primera mitad. Los blancos protestaron una mano de Borja Vicent, fuera del área, en el 55' y un minuto después hicieron intervenir a Romero con una buena mano. Era el momento crucial para aguantar las embestidas y acabar con la moral del oponente.

El Algeciras lo hizo de categoría y jugando al fútbol, sin historias raras y marrullerías, que también valen, por cierto. Juan Delgado, ex de la Balona, salió como revulsivo y fue uno de los que probó remate, pero los de Fajardo se defendieron con un nivel de concentración rayando la perfección: con Borja Vicent y Pablo de Castro infranqueables, con Cerpa cerrando, con los laterales taponando las dos grandes amenazas de un Jaén que se obcecó con entrar por el centro de manera estéril.

Capeado los arreones de un Jaén cada vez con menos fe, el Algeciras jugó de maravilla con el balón. Fajardo movió piezas: Eric por el canterano Tote, que se apunta una nueva matrícula de honor en su graduado exprés; luego Josemi por el capitán Iván, que salió sin amarilla, y finalmente Pipo por un Pablo Ganet que se vació por completo en uno de sus mejores partidos como algecirista. El internacional con Guinea Ecuatorial falló prácticamente solo la puntilla en el minuto 78 en un ataque albirrojo que rechazó De la Calzada. No perdonó a falta de cinco minutos Juanjo, que ejerció de puñal por la derecha tras un pase mágico de Pipo al hueco. 0-2, la escenificación de una lección dentro y fuera de la cancha y júbilo entre el algecirismo en La Victoria.

Atrás quedó el bravo L'Hospitalet, atrás queda el histórico Real Jaén, con una afición que aplaudió al Algeciras, y ahora solo queda esperar al sorteo de este lunes en Las Rozas para conocer al campeón con el que el Algeciras se jugará el ansiado ascenso a Segunda B. No traten de entenderlo porque esto es una cosa de locos.

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