Los therians aterrizan en todos los rincones de Andalucía: adolescentes que se sienten animales desatan el debate en redes
El fenómeno viral de TikTok e Instagram llega al Campo de Gibraltar con una cita este sábado en Los Barrios y abre un diálogo entre familias, docentes y psicólogos
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La última tendencia viral que arrasa en TikTok e Instagram ya no es solo un vídeo más en la pantalla del móvil. Ha saltado del algoritmo al parque. El movimientotherian, que suma millones de visualizaciones y comentarios en redes sociales, ha convocado este sábado 21 de febrero una "quedada Therian" en el Parque Botánico de Los Barrios, a las 18:00.
Un therian es una persona que se identifica a nivel psicológico o espiritual como un animal no humano, total o parcialmente. Para ello, puede adoptar sus movimientos e incluso utilizar accesorios, como un collar
El cartel, que circula por distintas plataformas, muestra las figuras antropomórficas de un lobo, un tigre y un águila. Una estética reconocible para quienes ya están familiarizados con este fenómeno que mezcla identidad, comunidad digital y una buena dosis de debate social.
El desembarco en el Campo de Gibraltar confirma que la tendencia ha traspasado las grandes ciudades y se ha extendido por distintos rincones de Andalucía. Lo que para algunos es una forma más de expresión juvenil, para otros es motivo de preocupación. Y entre medias, miles de familias preguntándose: ¿qué está pasando?
¿Qué significa ser therian?
El término procede del inglés therianthropy, derivado del griego antiguo therion (bestia o animal salvaje) y anthropos (humano). En esencia, quienes se identifican como therians aseguran sentirse un animal no humano desde una perspectiva psicológica o espiritual. No se trata —según explican ellos mismos— de un simple disfraz, sino de una vivencia interna.
El fenómeno therian es, en el fondo, un espejo. Refleja debates contemporáneos sobre identidad, pertenencia y comunidad en la era digital. También evidencia cómo las redes sociales convierten microculturas en tendencias globales en cuestión de días
El fenómeno no es nuevo. Surgió en comunidades digitales en los años 90 y mantiene vínculos con espacios como WikiFur, enciclopedia en línea asociada al fandom furry. Sin embargo, su reciente explosión responde, en gran medida, al poder amplificador de los algoritmos: vídeos llamativos, máscaras elaboradas y jóvenes desplazándose a cuatro patas son combustible perfecto para el scroll infinito.
La viralidad hace el resto.
Del meme al parque
En los últimos días se han multiplicado en redes las imágenes de adolescentes con máscaras de zorro ártico, gato o lobo, recreando comportamientos animales. Algunos organizan quedadas presenciales, como la prevista en Los Barrios.
La escena, para quien la observe desde fuera, puede resultar desconcertante. Para quienes participan, es una forma de pertenencia. Y ahí es donde el fenómeno deja de ser solo una anécdota viral para convertirse en materia de reflexión.
“Mal momento para llamarse Darwin”
Uno de los vídeos que más repercusión ha tenido en España es el del maestro andaluz conocido como El Maestro JJ, que en su cuenta de Instagram (@elmaestrojj) advierte: “Cientos de miles de años de evolución humana… ¿para que hoy tengamos adolescentes galopando a cuatro patas por el parque porque sienten que su verdadera identidad es un gato? Mal momento para llamarse Darwin”.
Más allá de la ironía, el docente invita a mirar “bajo la máscara de peluche” y plantea una lectura psicológica y social. Según su reflexión, muchos jóvenes estarían construyendo su identidad a través de pantallas y avatares, en un contexto donde el mundo físico puede percibirse como hostil o vacío. Habla de “madrigueras digitales” y de la necesidad de recuperar la “manada real”: contacto cara a cara, pertenencia tangible, comunidad fuera del móvil.
Y, paradójicamente, propone aprender de los animales… pero en otro sentido: la cooperación de los lobos, el abrigo colectivo de los pingüinos o el liderazgo rotativo de los gansos en formación V. “Apagar los móviles y mirarnos a los ojos”, resume.
La visión psicológica: cuándo preocuparse y cuándo no
Frente a la alarma social, la psicóloga algecireña Carolina Calvo (@carolina.calvo.psicologa) aporta una mirada más calmada. En una guía dirigida a familias explica que, en la mayoría de los casos, identificarse como therian forma parte del proceso normal de exploración de identidad en la adolescencia.
Desde la psicología del desarrollo recuerda que:
- La adolescencia es una etapa de búsqueda de identidad y exploración de roles.
- La identificación con un animal puede funcionar como lenguaje simbólico para expresar rasgos o emociones internas.
- También puede responder a la necesidad de pertenencia y conexión con iguales.
El foco, subraya, no debe estar en la etiqueta, sino en el bienestar emocional del menor.
Según su orientación, no sería preocupante cuando el joven distingue realidad y fantasía, mantiene su vida diaria con normalidad y no existe aislamiento extremo. En cambio, recomienda consultar a un profesional si aparecen creencias delirantes firmes, aislamiento social intenso, ansiedad, depresión o si la conducta es un claro mecanismo de escape ante problemas graves.
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