El parqué
Europa cierra en negativo
Una de las medusas más peligrosas del Mediterráneo ha sido avistada en aguas del Campo de Gibraltar y el Estrecho, generando preocupación entre bañistas y expertos. Se trata de la Pelagia noctiluca, también conocida como medusa luminiscente, clavel o púrpura, cuya picadura puede provocar desde intensos dolores hasta reacciones alérgicas graves, cicatrices permanentes o incluso problemas respiratorios en los casos más delicados.
En los últimos días, esta especie ha sido localizada en zonas tan cercanas como la bahía norte de Ceuta —concretamente en el entorno del Sarchal—, en la costa de Torreguadiaro (San Roque) y en varias playas de Málaga, desde Calahonda hasta Torre del Mar. Las observaciones han sido confirmadas por ecologistas consultados por la agencia EFE y recogidas por la aplicación móvil MedusApp, que permite a los usuarios alertar en tiempo real de la presencia de medusas.
Los expertos subrayan que el aumento de la temperatura del mar podría estar detrás del desplazamiento de estas medusas hacia la costa, junto a otros factores como la contaminación marina o la reducción del número de sus depredadores naturales, como la tortuga boba o el atún rojo. La Pelagia noctiluca es una especie propia tanto del Atlántico como del Mediterráneo, pero su presencia en grandes cantidades cerca de la orilla puede llegar a obligar al cierre de playas por motivos de seguridad.
Esta medusa destaca por su bioluminiscencia —brilla en la oscuridad cuando se agita el agua— y por su aspecto rosado o violáceo, de ahí su nombre común. Sin embargo, bajo su belleza se esconde un mecanismo de defensa altamente efectivo: sus tentáculos pueden albergar más de 100.000 células urticantes, conocidas como cnidocitos, que liberan veneno al contacto con la piel humana.
La picadura de la Pelagia noctiluca puede durar varios días y dejar secuelas visibles de forma permanente, sobre todo si la zona afectada se expone al sol. Además del dolor inmediato, en algunas personas puede provocar reacciones alérgicas severas o incluso dificultades respiratorias.
En caso de contacto con esta medusa, los expertos recomiendan:
Ante su presencia en zonas de baño, se aconseja a los bañistas extremar las precauciones y seguir las siguientes pautas para evitar ser picados:
Temas relacionados
También te puede interesar
Lo último
No hay comentarios