Cabalgando contradicciones: Rota y Morón frente a Gibraltar y, ahora, Chipre
Tribuna de opinión
Ya tenemos a la bahía de Algeciras metida en la guerra de Irán y nosotros, los españoles, colaborando con las fuerzas de ocupación de nuestro territorio, con el beneplácito de nuestro Gobierno
Gibraltar, una base militar autorizada por España
En estos días y como destacó Javier Chaparro en Europa Sur el 08-03-2026, tenemos en nuestras propias aguas a un participante en la guerra de Irán. Tal circunstancia nos sirve para comprobar, una vez más, cómo la presencia británica en Gibraltar nos pone sobre la mesa la realidad que nuestras autoridades políticas, e incluso algunas militares, no quieren o no se atreven a ver. Una realidad que lleva implícita la importancia geo-estratégica de esa base militar.
Este hecho se nos presenta con una notable contradicción porque, al mismo tiempo que nuestro Gobierno hace alarde del «No a la Guerra» y su veto a la presencia en Rota y Morón de los aviones cisterna americanos por su papel en esta guerra, también parece empeñado en asegurar la supervivencia y la mayor operatividad de la base británica de Gibraltar, al servicio principalmente de la Royal Navy.
Para nuestras autoridades, lo prioritario parece que es asegurar la mano de obra que necesita la base
En aras de esto último, celebra el acuerdo Reino Unido-Unión Europea. que permitirá mejorar la economía de Gibraltar y alejará los temores de una ruina total de la colonia. Las Fuerzas Armadas británicas podrán respirar tranquilas. No en vano su base militar seguirá siendo de bajo coste –gracias a España– y su dotación y material podrá moverse por el territorio Schengen como si fuese originaria de uno de los países firmantes de ese Tratado.
Es una cuestión de prioridades. Para nuestras autoridades, lo prioritario parece que es asegurar la mano de obra que necesita la base. (Recordemos que Gibraltar es una ciudad dentro de una base militar). Son los puestos de trabajo baratos de unos 10.000 españoles que ganan su sustento mientras nuestras autoridades ocultan su incapacidad para hacer las inversiones adecuadas que los libere de ser rehenes en manos de Gibraltar. Para Reino Unido, lo prioritario es asegurar la plena operatividad de la base militar al menor coste posible y sin injerencia alguna por parte de España.
Éxito británico histórico
Camuflando la base y manipulando a los nuestros, los británicos han tenido un éxito verdaderamente histórico. Para más inri, el aeródromo militar de la RAF está construido en el istmo ocupado ilegalmente, que es territorio español en su totalidad.
Dado que Gibraltar está mil millas más cerca de Irán que las islas británicas, podemos asegurar que tanto la base naval como el aeródromo demostrarán su utilidad en esta ocasión, como ha ocurrido en tantas otras a lo largo de la Historia.
Los submarinos nucleares, británicos y americanos, entrarán en la base naval para reponer su carga de misiles Tomahawk y torpedos
El aeródromo servirá como parte de un puente aéreo entre Gibraltar y Chipre. Es posible que aviones procedentes de Reino Unido vuelen a Gibraltar para llevar material (municiones y repuestos) y personal para trasbordar a los barcos de la Royal Navy que pasen por el Estrecho o bien, para ser transportados a Chipre mediante aviones procedentes de Acrotiri.
Los submarinos nucleares, británicos y americanos, entrarán en la base naval –a la ida o vuelta de la zona de guerra– para reponer su carga de misiles Tomahawk y torpedos así como para relevos de la dotación. Disponen de las existencias ubicadas en los túneles del Peñón.
Los barcos de superficie, como el destructor HMS Dragon o sus portaviones, se están alistando a marchas forzadas. Es posible que salgan a la mar sin haber terminado su alistamiento. Siendo así, cuando pasen por el Estrecho entrarán en puerto o en la bahía o bien, mediante lanchas o helicópteros, harán los trasbordos que sean precisos de material y personal para completar su alistamiento.
Dicho sea esto del aeródromo y de la base naval, sin olvidar a la estación de Inteligencia de comunicaciones, parte de la red global Five Eyes.
La bahía, en guerra
Con todo ello, ya tenemos a la bahía de Algeciras metida en la guerra de Irán y nosotros, los españoles, colaborando con las fuerzas de ocupación de nuestro territorio, con el beneplácito de nuestro Gobierno. Algo así pero por otros motivos ocurrió cuando el Gobierno español de los años 1939-1945 sostuvo el esfuerzo de guerra aliado con la mano de obra imprescindible para la supervivencia de la base naval durante la Segunda Guerra Mundial, algo que nunca fue reconocido por los británicos.
Por si esta contradicción no fuese suficiente, tenemos a la fragata Cristóbal Colón navegando hacia las aguas de Chipre, escoltando al portaviones francés Charles de Gaulle. Han dicho que este despliegue pretende proteger a Chipre frente a los ataques de Irán.
Lo curioso es que el lugar atacado por Irán fue la base aérea británica de Acrotiri, base que no pertenece a la OTAN ni a la UE. Como sabemos, Reino Unido sí pertenece a la OTAN pero no a la UE, mientras que Chipre pertenece a la UE pero no a la OTAN.
España envía un barco para proteger a las bases de soberanía británica que Chipre se vio forzado a aceptar cuando el Reino Unido le dio la independencia
El artículo 2 del Tratado concerniente al establecimiento de la República de Chipre, firmado en Nicosia el 16-08-1960, dice: "(2) La República de Chipre cooperará plenamente con el Reino Unido para garantizar la seguridad y eficacia de las operaciones de las bases militares situadas en el Área de la Base de Soberanía de Acrotiri y en el Área de la Base de Soberanía de Decelia, así como el pleno disfrute por el Reino Unido de los derechos concedidos por este tratado".
La SBA Acrotiri incluye el aeropuerto de la RAF de su mismo nombre y Episcopi, en donde se encuentra el Cuartel General de las Fuerzas Británicas en Chipre. La SBA Decelia incluye el asentamiento de su mismo nombre, a cargo del British Army, y el de Agios Nikolaos (SIGINT).
Como Chipre no tiene capacidad para defenderse, tenemos que España, que es de la OTAN y de la UE, envía un barco allí para proteger a las bases de soberanía británica que Chipre se vio forzado a aceptar cuando el Reino Unido le dio la independencia.
Ya veremos si, como ocurrió en la Segunda Guerra Mundial, en la bahía de Algeciras se sufren daños colaterales –los objetivos están a la vista– no sólo en La Línea, sino también entre la población laboral española en Gibraltar. Un hipotético ataque con drones u otros medios de combate no distinguiría entre locales y españoles. Me pregunto quién defendería Gibraltar en caso de ataque.
A todo esto, nuestros colaboracionistas –todos ellos muy conocidos– están celebrando la consecución del acuerdo Reino Unido/UE sobre Gibraltar y el futuro de la base, al tiempo que aplauden el «No a la Guerra». Quizá lo que les gustaría es tapar las bocas de los cañones con ramilletes de flores.
Blog: generaldavila.com
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