Gibraltar presenta el proyecto para dejar de verter aguas residuales al Estrecho con casi 30 años de retraso

La empresa constructora de la nueva depuradora pide el permiso urbanístico preliminar, que tiene que ser debatido en la Comisión de Desarrollo y Planificación

El Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea dictaminó que el Peñón incumple la directiva sobre tratamiento de aguas residuales urbanas desde 1988

Gibraltar: un flagrante delito ambiental

Toallitas y otros residuos sólidos en la playa de Levante de La Línea y, de fondo, las nuevas torres Hassan en Gibraltar.
Toallitas y otros residuos sólidos en la playa de Levante de La Línea y, de fondo, las nuevas torres Hassan en Gibraltar. / Erasmo Fenoy

El proyecto para construir una planta de tratamiento de aguas residuales de Gibraltar ha sido presentado oficialmente ante el departamento de planificación urbanística, marcando un nuevo paso en uno de los proyectos ambientales más importantes para la colonia, que debería estar en marcha desde hace casi 30 años.

Gibraltar vierte sus aguas fecales sin tratar al Estrecho, de forma ilegal, desde 1998. Así lo entende el Tribunal Superior de Justicia de la Unión Europea, que en 2017 dictaminó que la falta de una planta de tratamiento de aguas residuales urbanas en Gibraltar, que debería estar en funcionamiento desde el reseñado 1998, incumplía la Directiva 91/271/CEE sobre el tratamiento de las aguas residuales. Por ello, condenó a Reino Unido al pago de las costas de un procedimiento que comenzó en marzo de 2015, cuando la Comisión Europea, a raíz de un proceso de infracción, elevó a la Justicia Europea el caso de varias poblaciones británicas, entre ellas el Peñón.

La solicitud de permiso urbanístico preliminar ha sido presentada por la empresa EcoWaters Ltd, e incluye la construcción de una planta industrial en el área de Brewery Crusher, situada en Europa Point, así como infraestructuras asociadas en Little Bay y en el Keightley Way Tunnel, según publica Gibraltar Chronicle.

Restos de Toallitas, compresas y aguas residuales de Gibraltar en Algeciras.
Restos de Toallitas, compresas y aguas residuales de Gibraltar en Algeciras. / Verdemar

Según el proyecto, la planta principal se integrará parcialmente en el terreno rocoso y contará con cubiertas verdes para reducir su impacto visual en una zona de alto valor ecológico y patrimonial. Además, se prevé la creación de nuevas infraestructuras peatonales alrededor del recinto para mejorar el acceso público.

Una solución a los vertidos actuales

En la actualidad, Gibraltar vierte aguas residuales sin tratar al mar desde Europa Point. Aunque las corrientes marinas suelen arrastrar estos vertidos hacia aguas más profundas, esta práctica ha sido objeto de controversia durante años porque en muchas ocasiones acaban regresando a la Bahía del Algeciras.

El documento de diseño, elaborado por Gamma Architects, explica que las aguas residuales sin tratar contienen nutrientes, bacterias y otros contaminantes que deterioran la calidad del agua, aumentan el riesgo de contaminación local y pueden representar un peligro para la salud de los bañistas cuando las corrientes transportan estos vertidos hacia playas cercanas.

La nueva infraestructura permitirá tratar completamente las aguas residuales antes de su vertido al mar, reduciendo significativamente la presencia de bacterias y nutrientes y mejorando la calidad del agua costera.

Además, el proyecto permitirá que Gibraltar cumpla con los requisitos de la EU Urban Wastewater Treatment Directive, normativa europea que regula el tratamiento de aguas residuales urbanas.

Tres zonas clave del proyecto

El plan contempla tres áreas principales:

  • Brewery Crusher (Europa Point): albergará la planta de tratamiento de aguas residuales.
  • Little Bay: contará con una nueva estación de bombeo.
  • Keightley Way Tunnel: servirá como conexión mediante tuberías que transportarán las aguas residuales entre ambas instalaciones.

La estación de bombeo en Little Bay estará parcialmente integrada en la ladera junto al acceso al túnel, con un muro perimetral decorado con un mural inspirado en la avifauna local. Desde allí partirá la tubería que recorrerá el túnel de Keightley Way hasta la planta de tratamiento. La instalación de la tubería se realizará junto a infraestructuras existentes del túnel, evitando interrupciones permanentes del tráfico y mejorando además el acceso peatonal mediante una pasarela elevada.

Integración paisajística y sostenibilidad

El proyecto plantea seis objetivos principales, entre ellos la integración paisajística, la sensibilidad con el entorno, la mejora de los espacios públicos, la sostenibilidad ambiental, la reducción de la apariencia industrial de la planta y la durabilidad de la infraestructura.

La planta se integrará parcialmente en la roca, lo que permitirá aprovechar la masa térmica del terreno para estabilizar la temperatura interior y reducir la necesidad de refrigeración mecánica. Asimismo, se emplearán tecnologías de tratamiento energéticamente eficientes para disminuir el consumo energético y las emisiones de gases de efecto invernadero.

Las áreas de proceso estarán cerradas e incorporarán sistemas de control de olores para minimizar el impacto en los espacios públicos cercanos y en las playas.

Un proyecto largamente esperado

El Gobierno de Gibraltar anunció en septiembre de 2023 la selección de EcoWaters Ltd como empresa adjudicataria preferente para llevar a cabo este proyecto. En aquel momento, el ministro de Medio Ambiente, John Cortes, calificó la iniciativa como “un paso muy importante y positivo para Gibraltar”.

El proyecto ha sido sometido a un riguroso proceso de evaluación ambiental. No obstante, aún debe ser debatido por la Development and Planning Commission.

El plazo para que el público presente comentarios sobre la propuesta permanecerá abierto hasta el 19 de marzo de 2026.

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